Nacional

Siguen sepultando en El Tololar


— BENJAMIN CHAVEZ Y FELIX THOMAS —

Más de 75 cadáveres que;
quedaron entrampados en troncos de árboles, han sido;
rescatados y sepultados inmediatamente por la brigada;
campesina del Tololar Número Uno, en Posoltega.;


La heroica labor efectuada por los habitantes del sector, está;
contando con la cooperación del Ministerio de Salud,;
institución que ha entregado guantes, mascarillas, botas,;
batas para evitar la contaminación, picos y palas.;


Ayer fueron encontrados nuevos cadáveres que no habían sido;
incinerados en el lugar conocido como La Flor, en donde en;
medio de dos gigantescos troncos de guanacaste, se encontró el;
cadáver de una mujer alta y blanca, la cual luego de una hora;
de difícil rescate, fue sepultada y seńalado el lugar donde;
descansan sus restos provisionalmente con una rústica cruz de;
madera.;


La heroica brigada está formada por Miguel Alvarez, Juan José;
Cortedano, Luis Zapata, Andrés Reyes, Francisco Zapata, Juan;
Ramón Aragón, Alexander Chávez, Gustavo Mendoza y otros;
campesinos del lugar.;


Existe una brigada especial que además de sepultar, extermina;
a los perros que devoran los cadáveres. Esta brigada es;
dirigida por Gabriel, Juan, Luis y Alejandro Munguía y Adolfo;
Galeano.;


La principal necesidad que en estos momentos tienen los;
brigadistas "entierra muertos", son botas de hule y ropa;
adecuada para efectuar su labor, sin exponerse a la;
contaminación que producen los cadáveres en descomposición.;


Lo más dramático de este trabajo lo realiza Jesús María Ulloa,;
delegado de la Palabra de Dios, quien al terminar su faena de;
enterrar muertos, siembra una cruz de madera y dice una;
oración en memoria de los difuntos.;


Una brigada del MINSA de 50 hombres, ha comenzado también a;
sepultar muertos desde el Casita y se espera que en los;
próximos días se encuentren las brigadas campesinas "entierra;
muertos" que van "peinando" la geografía de Posoltega desde el;
Tololar Uno hacia el Casita, con la brigadas del MINSA que;
viene haciendo ese mismo trabajo en el lugar conocido como;
Santo Domingo.;


En el "Valle de la muerte", que inicia desde el Tololar Número;
Uno, por las noches se oyen lejanos lamentos de nińos seguidos;
de lúgubres aullidos de perros y se empiezan a ver luces de;
colores que según entendidos, son fuegos que producen los;
cadáveres al combustionar por la energía y la grasa que;
tienen.