Nacional

Sarampión al acecho

* En las condiciones en que estamos sería catastrófico * Nicaragua es un terreno fértil para esa enfermedad

— EDWIN SANCHEZ —

Mitch se fue dejando las puertas abiertas para que una;
enfermedad que se extiende por el cono sur pegue con toda su;
furia en la diezmada población nicaragüense.;

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Es el doctor Alvaro Ramírez Vanegas el hombre que nos;
advierte, a pesar del silencio oficial, sobre esa temible;
enfermedad: el sarampión amenaza con instalarse nuevamente en;
Nicaragua, tal como en su oportunidad lo hizo el cólera.;

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La OPS lanzó la alerta epidemiológica ante la amenaza del;
sarampión, dijo en un foro de desarrollo económico y calidad;
ambiental, el doctor Alvaro Ramírez.;

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La preocupación de este médico es que en 1990, después de una;
década de casi férreo control sobre esa enfermedad contagiosa,;
se dispararon los casos reportándose oficialmente 20 mil;
enfermos y de éstos, en una de las epidemias más grandes, el;
MINSA admitió la muerte oficial de mil personas.;

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Si a las graves consecuencias del huracán, de los dos mil 240;
muertos oficialmente registrados y 800 mil afectados, con 13;
mil 49 viviendas destruidas por completo, se le ańade lo que;
podría provocar el sarampión, habría que preguntarse ante qué;
estamos, dijo el epidemiólogo educado en Londres.;

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ALERTAR A LA POBLACION;

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Es el momento de lanzar programas televisivos para que la;
población pueda adoptar medidas de higiene, controlar la;
basura, el fecalismo al aire libre, los desechos orgánicos y;
ofrecer orientaciones sobre medidas de protección al agua;
potable.;

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Ramírez indicó que no hay actualmente una epidemia. Cualquiera;
de éstas se manifiesta un par de semanas o un mes, después del;
desastre natural hasta irse estableciendo.;

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Recordó que en el Perú apareció el cólera y unos meses después;
llegaba a Nicaragua.;

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El sarampión, pese a los esfuerzos en los ańos 80, atacó;
fuerte en el 90. Hoy, aún con todo el esfuerzo, el riesgo;
epidemiológico es muy fuerte.;

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QUE ACTUEN AUTORIDADES;

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Para el doctor Ramírez, lo que toca hacer a las autoridades es;
no quedar inmovilizadas sino provocar una actitud reactiva.;

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De acuerdo a una publicación científica, de Abram Benenson, el;
sarampión es una enfermedad más grave entre los nińos de muy;
corta edad y en los desnutridos, en los que puede asociarse;
con erupciones hemorrágicas, enteropatía con pérdida de;
proteínas, úlceras bucales, deshidratación, diarrea, ceguera e;
infecciones cutáneas graves.;

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Se ha corroborado la muerte a corto y largo plazo en los;
lactantes y en los nińos. En los países desarrollados, rara;
vez el enfermo muere por sarampión no complicado. ;

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El doctor Ramírez dijo que las autoridades y la sociedad debe;
estar alerta ante los brotes de sarampión en el Cono Sur, que;
podría venir a Nicaragua y afectar a la población damnificada;
del huracán. ;

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Nos hace enfocar los estragos de esta epidemia, tomando en;
cuenta que la cobertura de la vacuna para desarollar la;
inmunidad es baja.;

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Asimismo hay muchos adultos jóvenes, de 15 a 40 ańos, que no;
tuvieron contacto con la enfermedad en su infancia, o no;
recibieron la vacuna lo que los hace susceptibles.;

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También la técnica de aplicación de la vacuna antisarampión lo;
exige que sea hecho por una enfermera, pues es una aplicación;
subcutánea, a diferencia de la vacuna contra la polio, que es;
distribuida por brigadistas, pues es suministrada con goteros.;

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El doctor Ramírez informó que en el brote de Brasil, se ha;
mostrado que los casos que originaron la epidemia fueron;
importados de Europa y Asia. ;

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En Sao Pablo, las condiciones de hacimiamiento y alta densidad;
poblacional, ha facilitado la transmisión del virus entre la;
gente susceptible de la enfermedad. En consecuencia, las;
condiciones de hacinamiento y dificultades que se viven en;
Nicaragua es un terreno fértil y adecuado para una trasmisión ;
rápida de la enfermedad.;

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El especialista llamó a vacunar a todos los nińos con MMR, de;
uno a dos ańos, y a los mayores mayores de dos, vacunarlo con;
sarampión sinqui.;

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Hizo ver la necesidad de preparar la estrategia en caso de que;
se detecte en el país y alertar a los médicos a reportar;
cualquier caso sospechoso de sarampión, porque muchas veces su;
diagnóstico se confunde con el dengue. ;

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Es una alerta a la comunidad médica y a la población, para que;
esté lista diagnosticar la enfermdad y reportar al MINSA los;
casos sospechosos, ser investigados y tomar las medidas a;
tiempo, exhortó.;

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Si nos agarra en las actuales condiciones, serían;
catastróficos los resultados, advirtió.;

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GENTE QUE PUEDE SER AFECTADA;

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Por otra parte, el doctor Ramírez dijo que todos los que se;
expusieron a las aguas y las lluvias, en labores de rescate o;
como afectados, son propensas a sufrir enfermedades desde una;
gripe hasta procesos diarréicos severos o enfermedades;
infecciosas.;

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En una segunda fase de la destrucción sobreviene el riesgo;
epidemiológico, expresó para trasladar a los presentes a los;
hacinamientos en que se han convertido los refugios, donde no;
hay higiene, nadie está organizado para controlar la basura,;
falta el agua potable, duermen en el suelo.;

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LA AYUDA QUE NO LLEGA;

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Son en esas condiciones deplorables donde se desarrollan las;
enfermedades que luego se va esparciendo a niveles alarmantes;
y masivos. Además, dijo, hay que contar en este cuadro que la;
población de los refugios está deprimida por las pérdidas;
materiales y humanas, se ha aumentado el estrés, y más cuando;
no llega la ayuda alimentaria.;

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A la desnutrición aguda se le agrega la desnutrición crónica,;
que se agudiza por los varios días de ayuno. Por todo ello, la;
población nicaragüense es muy vulnerable a cualquiera de las;
epidemias como las enfermedades respiratorias agudas,;
diarreicas, el cólera...;

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Pero el pico más fuerte de epidemias no es a lo inmediato,;
sino que toma su periodo de trasmisión de uno a otro, por;
mosquitos, pues hasta estos fueron arrasados. Hoy la malaria y;
el dengue no puntean alto, y lleva tiempo que se reproduzcan;
los mosquitos. Las epidemias pueden presentarse entre 15 días;
y un mes posterior al desastre, externó.;