Nacional

Angustia y expectación en carretera inundada


— MARIO GUEVARA SOMARRIBA —

Pobladores de San Benito, Las Playitas, Puertas Viejas y Las;
Calabazas, aprovecharon las pocas horas de ausencia de lluvia;
para salir a la carretera en espera de la ayuda anunciada. Con;
sus ropas completamente mojadas, nińos, mujeres y hombres;
hacían seńas a los vehículos que pasaban por el lugar. ;

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Donde no hay agua ni comida, un puńo de leche en polvo y unas;
cuantas galletas menguan, pero no resuelven el problema. Son ;
lugares donde falta de todo, hasta un techo donde pasar la;
noche, porque los refugios se tornaron tan inseguros para los;
pobladores como sus propias casas. ;

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En Tipitapa, las aguas del Lago de Managua arrasaron con el;
barrio La Bocana, donde los pobladores se movilizan en pangas;
o pequeńos botes en corrientes que pegan con la carretera;
Panamericana, y los vehículos tienen que distinguir entre la;
pista y una pequeńa laguna. ;

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EL NUEVO DIARIO hizo un recorrido por la Carretera;
Panamericana logrando llegar hasta el Puente El Venado,;
ubicado en el kilómetro 83, donde el río socavó parte de la;
carretera dejando suspendido el mencionado cruce y por ende;
incomunicada a Las Calabazas con Ciudad Darío.;

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El Puente de San José de Pasle, un desvío que lleva desde Las;
Calabazas a Ciudad Darío también sucumbió ante las aguas del;
río que lleva el mismo nombre. La carretera en este lugar fue;
socavada unos 8 metros dejando el puente también suspendido en;
el aire. ;

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A los largo del camino se muestran escenarios de lagunas tanto;
a un extremo como del otro, aguas que el Xolotlán no soportó.;
Los derrumbes de lodo y piedras de gran tamańo se imponen como;
peatones a mitad del vía. ;

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Ayer, mientras un grupo de pobladores se concentraban a la;
orilla de la carretera norte esperando la ayuda del gobierno,;
en Las Playitas los hombres optaron por pescar en las turbias ;
aguas que sobrepasaban la carretera.;
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Básicamente nińos eran los que pedían dinero en la orilla de;
la carretera, destacando que su familiares hacía tres días que;
no consumían alimento. A todos no sólo el hambre y la;
desesperación los unía, sino la esperanza de que la lluvia;
cesara de una vez por todas. ;

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LAS CALABAZAS CASI DESAPARECE;

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En este recorrido trágico llegamos a Las Calabazas ubicado en;
el kilómetro 80, donde el huracán, ahora tormenta "Mitch",;
dejo un saldo de 5 mil damnificados, en una población total de;
7 mil.;

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En Las Calabazas no hay luz, ni agua potable. Las fuertes;
corrientes destruyeron 20 casas y una persona resultó muerta.;
Y es que como lo relata Jorge Luis Mendoza Valle, miembro de;
comité de emergencia, hubo gente de Las Calabazas que el;
miércoles y jueves durmieron en la copa de los árboles.;

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Otros casos son más dolorosos como el de dońa María Mendoza,;
quien se trasladó a un refugio en compańía de sus 6 hijas y al;
regresar a sus casas sólo encontró ripios de tabla y bloques;
desperdigados. ;
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Hoy, ella y sus hijas no tienen donde vivir. El agua se llevó;
ropa, comida, utensilios de cocina, camas y todo. Dońa María;
se gana la vida comercializando peces, negocio que está;
paralizado ante la situación que dejó "Mitch".;

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En Las Calabazas, el río del mismo nombre se desbordó, y la;
Laguna Moyuá se desbordó para echarle segunda al río, y ambos;
cuerpos de agua abrazaron el pequeńo pueblo que hoy parece un;
pantano. ;

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Sus habitantes están preocupados, sufrimiento que se torna;
desesperante al ver solamente pasar las camionetas con la;
ayuda hacia Ciudad Darío. Ellos sienten que están siendo;
marginados, por lo que piden ayuda tanto de alimentos, como de;
frazadas y medicina.;

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