Nacional

Continúan muertes maternas

* Tres en Rivas y una en Masaya, y la mayoría apuntan a presunta negligencia médica

MASAYA Y RIVAS
Mientras el deceso de tres mujeres que han acudido al Hospital de Rivas a dar a luz mantiene alerta a las autoridades del Ministerio de Salud, Minsa, otra muerte materna salió a relucir en el Hospital “Humberto Alvarado”, de Masaya, donde la víctima fue María Eugenia Martínez, de 33 años, cuyos familiares dicen que se debió a negligencia médica.
Semanas atrás se conoció que la representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la española María Jesús Conde, fue presionada por el gobierno para que abandonara el país tras declarar a una agencia internacional de noticias que las muertes de recién nacidos han aumentado en el país.
En Rivas, las autoridades de salud en coordinación con el Minsa Central, analizan cada uno de los decesos, para determinar la causa y grado de responsabilidad del personal médico que atendió a las víctimas.
En el caso de Masaya, María Eugenia llegó al centro asistencial a su último control prenatal, pero la dejaron ingresada por tener la presión alta, lo que le trajo otras complicaciones que le costaron la vida. Según Aidalina Martínez, hermana de María Eugenia, a ésta la llevaron el viernes 17 de septiembre al Hospital para su último control, pero la internaron a eso de la seis de la tarde.
El esposo fue a verla y estaba bien, pero a los pocos minutos empezó a sangrar. Llamaron a la enfermera y nunca llegó. Aidalina agregó que cuando llegó la enfermera sacó a los que se encontraban en la sala para hacer revisión de pacientes. “Le pregunté de mi hermana y me dijo que estaba bien, pero al poco tiempo la misma enfermera dijo que iba a cesárea”, indicó.
Media hora después de la operación le pidieron a Aidalina que comprara tres inyecciones para dolores y cuando llegó donde su hermana, le levantó la sábana y vio que estaba bañada de sangre, avisó a la doctora, que llegó un rato después. Le dijo que operarían de nuevo a María Eugenia, “porque el bebé se había defecado adentro”.
Al terminar la operación, en la madrugada, un doctor le dijo que estaba bien, pero minutos después otro médico le manifestó a Aidalina que iban a transferir a la paciente al Hospital Bertha Calderón, en Managua. La joven fue ingresada a cuidados intensivos, donde falleció.
Alexander Antonio Pérez, esposo de María Eugenia, dijo que la doctora que vio a su esposa en Managua, le informó que había perdido el 50 por ciento de sangre, lo que sus familiares atribuyen a negligencia médica. Según el acta de defunción, la causa de muerte fue por shock hipovolémico, como intermedia hemorragia postparto y la básica atonía uterina.
María Eugenia deja en la orfandad a una niña de 9 años y al niño que dio a luz hace nueve días, quien se está alimentado de una tía.
El subdirector del Hospital de Masaya, Enrique Picado, dijo que no puede adelantar nada porque están haciendo las auditorías, y que el resultado de las investigaciones se dará a conocer el martes de la próxima semana.
Investigaciones en Rivas
En Rivas, de acuerdo con estadísticas del Sistema Local de Atención Integral a la Salud, Silais, la primera víctima por muerte materna fue Marbellí del Carmen Espinoza, de 32 años, de Sapoá, Cárdenas, atendida a inicios de febrero con 20 semanas de gestación y tras complicarse fue remitida el 9 de febrero al “Bertha Calderón”, donde falleció.
Igual suerte corrió la primeriza Eveling Mairena Ruiz, de 20 años. Ella se trasladó el 2 de julio desde San Marcos, Altagracia, en la Isla de Ometepe, al hospital rivense, debido a complicaciones de parto. Esperaba ver nacer a su hijo por cesárea, pero al final ambos fallecieron.
Según el doctor Ervin Ambota, Director del hospital de Rivas, la joven presentaba gestación de 36 semanas e ingresó con síndrome hipertensivo. La cesárea se realizó el 4 de julio y pese al esfuerzo del personal el infante no sobrevivió, mientras su mamá fue transferida al “Bertha Calderón”, donde falleció el 21 de julio por preeclampsia grave.
El tercero y más reciente caso dejó como víctima a Damaris Guzmán, de 31 años y según el expediente médico, acudió al hospital rivense con 31 semanas de gestación y el siete de septiembre el personal médico optó por una cesárea. Al final la niña que llevaba en su vientre murió. La madre también expiró ese mismo día.
A estas muertes maternas, se suma una perinatal, denunciada en la Policía de Rivas. La denuncia la hizo Ivonne López Guadamuz, quien el 29 de agosto fue remitida del centro de salud de San Juan del Sur al hospital de Rivas, para una cesárea, pero el personal médico le descartó la cirugía y dijeron que tendría a su hijo por parto normal. “Por esta decisión al final mi bebé falleció en el parto”, manifestó Ivonne quien espera los resultados de la investigación.