Nacional

Informe oficial irreal en convención de niñez

* “Antes los derechos sólo eran mercancías y ahora el modelo se sustenta en la persona para promover nuevos valores”, dice la presentación del gobierno * ONG expusieron la otra cara de la moneda, incluyendo la violación al interés superior de la niña y la adolescente, por la penalización total del aborto

Redacción Central

Durante la 55 sesión del Comité de Derechos del Niño, celebrada en Ginebra, Suiza, la representación de Nicaragua presentó su cuarto informe de seguimiento a la Convención del Derecho del Niño, donde según las organizaciones civiles asistentes, consideraron irreal y contraproducente el carácter idealista del informe oficialista.
La ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, presidió la delegación, integrada también por Guillermo González, asesor de la Presidencia para Asuntos Sociales; por Carlos Emilio López, ex Procurador de la Niñez, y funcionarios de la Cancillería, quienes en el informe gubernamental argumentaron que todos los problemas actuales de Nicaragua se derivan del sistema capitalista, y más concretamente del neoliberalismo y de la corrupción.
En el discurso, apegado a las líneas oficialistas y a la gastada retórica presidencial, mencionaron que el actual gobierno de “reconciliación y unidad nacional” está desarrollando un modelo democrático, en el que hay una distribución de la riqueza más justa, y donde se capitaliza a los pequeños y medianos productores.

Un país irreal
Olvidando las diversas denuncias que organizaciones de derechos humanos han lanzado internacionalmente por las acciones de acoso a las organizaciones civiles independientes, la pobreza galopante, la cantidad de niños en la pobreza extrema y la falta de asistencia por parte del Estado, la delegación gubernamental enfatizó que en Nicaragua hoy existe un marco constitucional que establece abundantes referencias de derechos humanos.
“A diferencia del modelo anterior, en el cual sólo había referencias formales, porque en realidad los derechos sólo eran mercancías, todo lo contrario de la actualidad, en el cual el modelo se sustenta en la persona para promover nuevos valores y se realizan intervenciones integrales”, dice el informe.
Así, el gobierno incluso invitó a que la Relatora de Naciones Unidas sobre el tema de trata de personas, visite Nicaragua, aunque hasta el momento sigue sin contestar la solicitud realizada desde hace dos años, para que se investiguen las agresiones contra miembros de organizaciones civiles críticas al gobierno, las discriminación política, el chantaje partidario del que son víctimas centenares de trabajadores del Estado, y el acoso a los medios de comunicación.

Informes alternativos reales
Los informes alternativos fueron presentados por la Coordinadora de la Niñez, centrándose en los aspectos de seguimiento a la Convención. En el caso del Movimiento Autónomo de Mujeres, se abordó la Violación al Interés Superior de la Niña y la Adolescente por la penalización total del aborto en Nicaragua, asimismo, Amnistía Internacional presentó lo relativo a la violencia contra la niñez en el país.
La relatora Martha Maura señaló que el Código de la Niñez y la Adolescencia, se presentaba como emblemático ante América Latina, y se hacía referencias de políticas integrales y al Consejo Nacional de Protección Integral a la Niñez y la Adolescencia, Conapina, pero se conoce que ésto ha sido sustituido por un decreto de bienestar social, no de desarrollo, ni de derechos humanos.
El asesor presidencial, Carlos Emilio López, señaló que el Conapina sigue existiendo, y no había contradicción entre el Código de la Niñez y el Sistema de Bienestar Social.
Ante esto, Azahalea Solís, del Movimiento Autónomo de Mujeres, señaló que la actual instancia no retoma los enfoques fundamentales creados y desarrollados a partir de la aprobación del Código de la Niñez y la Adolescencia.
Según datos oficiales, en Nicaragua hay un cuarto de millón de niños y de adolescentes entre los 5 y los 17 años, que se encuentran en explotación laboral, como parte de una cultura de sobrevivencia a la pobreza. De ellos, 25 mil se encuentran totalmente desprotegidos en las calles, sometidos a múltiples riesgos.
Sin embargo, Carlos Emilio López intentó argumentar que el nuevo modelo implementado “no va a ser sencillo de comprender”, pero “no es un modelo asistencialista, sino de desarrollo, no es caritativo, sino que el Estado es garante”.