Nacional

Una visita a la “tierra prometida”

* Vecinos dicen que proyecto de casas anunciado por el Presidente debe pensarse bien, ya que allí domina el fango de las inundaciones * CPC ya los reunió para decirles que el proyecto va y que cuidado van a intentar “dobletear” con los terrenos

Edith Pineda

La finca Santa Elena parece no ser “la tierra prometida” donde quienes vieron perderse sus casas en las aguas del lago Xolotlán podrían a futuro esperar sin temor “el agua de mayo”, dejando en el pasado el calvario que los aguaceros les hicieron vivir al punto de quedar literalmente en la calle.
Allí, en el terreno donde el presidente Daniel Ortega les ha prometido construir casas para ponerlos a salvo de los perjuicios que cada temporada de lluvia sufrían asentados a pocos metros del lago de Managua también se inunda. De eso dan fe los moradores del barrio que lleva el mismo nombre de la finca.
Pese a que el barrio no está cerca de la costa, sostienen que las precipitaciones crean fuertes corrientes en la calle de tierra que termina justamente donde serán ubicados una parte de los beneficiarios del proyecto gubernamental. En días de intensa lluvia dicen que el agua se mete a sus casas.
Son visibles los rastros dejados por las aguas que se abren paso en esa calle cuando llueve. Aún en una mañana soleada, el suelo luce en partes fangoso y socavado. En algunos trechos logran formarse pequeñas corrientes que atraviesan los patios de las viviendas en las que hasta encuentran “nidos” de mosquitos que amenazan la salud, según refieren pobladores consultados por EL NUEVO DIARIO, como Harry Palma y doña Teodora Peralta.
Sobre la llegada de los nuevos vecinos, ya todos lo saben en el barrio Santa Elena. Sin embargo, “nadie se ha atrevido a venir aún”, expresa Harry, quien habita justo donde empieza el cerco que marca el terreno donde se supone se construirán parte de las 750 viviendas ofrecidas por el Presidente para los damnificados de las inundaciones en la capital a consecuencia de las lluvias.
Ve el panorama y se evidencia un tanto escéptico de que en ese lugar que ahora luce totalmente montoso ---y que de cierto modo camufla el fango---, pueda ser habitable. Reflexiona el asunto y llega a la conclusión de que de instalar casas allí hasta podría terminar perjudicándolos si se invierte en la preparación del terreno para las nuevas edificaciones, dado que si quedan en un nivel más alto, las aguas podrían buscar rumbo hacia la zona del barrio Santa Elena. Además de la historia de conflictos entorno a la finca que a través de los años ha sido objetivo de muchos toma - tierra y hasta ha corrido sangre.

Llegan con proyectos y ellos en medio de calamidades
Relata que el barrio Santa Elena ha demandado muchas veces la mejora de las calles y la alcaldía ha respondido a su necesidad enviando maquinaria a “emparejar” el terreno, pero a la hora de los aguaceros la situación vuelve a dañar el acceso. Ahora ve con asombro que el gobierno vaya invertir en darle condiciones a los damnificados.
Esa parte de Santa Elena donde se supone se ubicarán a esas personas, colinda con un cauce por donde fluye agua que cuando llueve se convierte en una poderosa corriente y se vuelve un peligro. La otra parte de casas dicen que se les informó serán ubicadas en un sitio al que llaman El Kilombo, un lugar totalmente inaccesible por el fango que impera en la zona.

Casas de tambo
Doña Teodora cuenta que el domingo pasado los líderes CPC de la localidad reunieron a una parte de los habitantes del barrio Santa Elena para informarles los planes del proyecto habitacional que el gobierno desarrollaría en la finca y hasta dice que les revelaron que en el caso de quienes queden en El Kilombo les construirán casas de tambo, para no ser afectados cuando suba el nivel del agua.
Sobre la parte legal de la propiedad donde se supone serán construidas las denominadas Casas para el Pueblo, doña Teodora dice con mucha seguridad que esos terrenos “ya los compró el gobierno” y que ahora sólo esperan ver la maquinaria aparecer para comenzar las obras.

No “dobletear”
Revela que el objetivo de la reunión era para llamar a los habitantes del barrio a no intentar “aprovecharse” del proyecto para enlistarse entre los beneficiarios cuando ya a ellos se les ha ayudado en la legalización de las tierras de la finca donde se asentaron.
Algunos, incluso, ya comercializan las propiedades y otros como doña Teodora exhiben en los portales de sus viviendas rótulos de “Se vende esta casa”, aunque en su caso expresa con un poco de resignación que ya está pensando en descolgarlo pues no ha aparecido el interesado en pagarle 2 mil dólares por el solar, donde su pobreza le permitió apenas edificar una casita de madera cuando hace siete años llegó procedente de Jinotega en busca de un lugar donde criar a sus tres hijos. “No le gusta a la gente aquí por el invierno”, reconoce, tras agregar que “cuando uno es pobre qué vamos hacer”.

Santa Elena, un campo de conflicto
Pese a que a los moradores del barrio les informaron que ya el gobierno pagó por las tierras de la finca Santa Elena, el mismo René Blandón, Presidente de la Comisión Nacional Ganadera, Conagán, legalmente dueña de la propiedad, en declaraciones a EL NUEVO DIARIO sostuvo que no han recibido propuesta de parte del presidente Daniel Ortega, relacionada con el proyecto que tiene pensado desarrollar en esos terrenos.
La finca pasó a manos de Conagán durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, quien la cedió al matadero Ifagán, en Acahualinca, el parque de Ferias donde se instaló el Centro Comercial Managua, módulos en el Centro Comercial Linda Vista, cuartos fríos en Corinto y acciones en la empresa Prolacsa.
Todo ese embrollo de boleo de decretos se agrava más con los conflictos de propiedad, pues el terreno ha sido blanco de gran cantidad de toma tierras.