Nacional

“Representante de Unicef cumplió con su función”

* “María de Jesús Conde hizo bien al advertir sobre el incremento en la mortalidad neonatal, un problema que el gobierno debe enfrentar mejorando el sistema de salud”, dice * Afirma que hay muchas carencias en la atención a mujeres embarazadas, y que las cifras que dio la titular del Minsa para desmentir a Conde, no se sabe de dónde las sacaron

Para la ginecóloga e investigadora Ana María Pizarro, la representante de Unicef (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) en Nicaragua, María Jesús Conde, hizo lo correcto al advertir sobre el incremento en la mortalidad neonatal (menores de 28 días de nacidos), un problema social que el gobierno debería enfrentar fortaleciendo el sistema de salud, en vez de crear conflictos.
Sobre la cifra mencionada por Conde al afirmar que la mortalidad neonatal en Nicaragua incrementó de 15 a 16 fallecidos por cada mil nacimientos, Pizarro aseguró que no existen datos estadísticos públicos sobre el problema desde hace tres años.
“Ni siquiera la Organización Panamericana de la Salud (OPS) consigue las cifras oficiales de muertes maternas y de muertes neonatales. El Gobierno las ha mantenido ocultas porque éstas revelan el grado de desarrollo del país, y ahora sale con unas que no se sabe de dónde las sacó, qué mecanismo utilizó, cuál es la base”, expresó la doctora Pizarro.
Hay carencias
El embarazo tiene tres momentos de atención: antes, durante y al momento del parto. En Nicaragua hay gran cantidad de partos que son atendidos fuera del Sistema de Salud. Otros son atendidos por personas no calificadas, y otros en condiciones precarias, es decir, con mucha falta de equipamiento técnico necesarios para atender una emergencia neonatal, añadió Pizarro.
“El Sistema de Salud no está preparado para atender los 180 mil embarazos y los 120 mil nacimientos esperados, aunque el Minsa nunca ha explicado el porqué de la diferencia en esta cifra”, dijo la investigadora.
Ministra quiso esconder cifras
La ministra de Salud de Nicaragua, doctora Sonia Castro, al día siguiente (3 de septiembre) de que la representante de Unicef dio la alarmante cifra, compareció ante medios oficialistas, diciendo que entre los años 2008 y 2009 se redujo en un 10% la tasa de mortalidad neonatal, es decir, que pasó de 10.63 a 9.66 por cada mil nacidos. Cifras que, según Pizarro, no se explica de dónde las sacaron.
Los datos oficiales del Plan Nacional de Reducción de la Mortalidad Neonatal, lanzado en septiembre de 2008 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), muestran que en los últimos siete años la reducción de muertes en niños neonatos se ha mantenido de forma “estacionaria”. Es decir, de una tasa de 20 a 16 por cada mil niños nacidos vivos.
Ocultar las cifras sobre mortalidad materna y mortalidad neonatal es con el propósito de aparentar cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que es reducir la mortalidad neonatal a siete por cada mil nacidos.
Pizarro también expresó que no hay que negar el esfuerzo del Gobierno por coordinar el trabajo realizado por las parteras, centros de salud y hospitales. Así como la búsqueda de embarazadas en los barrios y comunidades para que acudan a los centros médicos y atiendan su parto, pero hay que invertir más para mejorar el Sistema de Salud.