Nacional

A la Virgen le aparecen todas sus joyas

* Ex mayordoma no da crédito al Obispo de León, Bosco Vivas, ni al clérigo acusado

Róger Olivas

EL VIEJO, CHINANDEGA

Gran cantidad de alhajas de oro pertenecientes a la Virgen del Trono de El Viejo y algunas réplicas fueron presentadas el domingo último en la casa pastoral de la Parroquia Santa Ana, de Chinandega, por los monseñores Bosco Vivas Robelo y Rodrigo Urbina Vivas, Obispo de la Diócesis de Occidente, el primero, y párroco de la Basílica Menor de El Viejo, el segundo.
Con la presencia de varios testigos originarios de Chinandega, en dos mesas fueron expuestos los tesoros de la venerada imagen, que permanece en el templo de El Viejo desde hace más de 400 años.
El obispo Vivas dijo que varios objetos no fueron exhibidos porque, según él, adornan el altar de la virgen o están en veneración en el Santuario Nacional de la Patrona de Nicaragua.
“A todo lo que se ha cuestionado públicamente que faltaba se le ha dado respuesta; acerca del manto de las estrellas de oro, una testigo dijo el 27 de agosto en la curia de León, que le quedó a la ex mayordoma María Julia Bustos, quien respondió que no se acordaba”, expresó el prelado.

Autorizó replica y respalda a su sobrino
Monseñor Bosco Vivas dijo que invitó a Bustos y a personas que la respaldan, a asistir a la exhibición de las prendas de oro, pero le respondió que no llegaría porque no era una actividad seria, y el Obispo le dijo que “no acostumbro a jugar con cosas de la Iglesia, es un momento importante por la paz de la parroquia de El Viejo, para llegar a un acuerdo de reconciliación”.
El Obispo dijo que debido a que la original imagen no puede salir del templo, autorizó a su sobrino, Rodrigo Urbina Vivas, hacer una réplica porque no se puede privar que los feligreses dentro y fuera del país tengan encuentros con su madre celestial.
“La virgen no sale con joyas originales, sólo con copias que también son valiosas. No le podemos poner cualquier cosa de adorno, son donaciones de monseñor Rodrigo y de otras personas”, indicó.
Manifestó que harán inventarios en todos los templos de la Diócesis de Occidente, y los tesoros serán guardados en lugares seguros, que no sean casas curales ni casas particulares.

Monseñor Urbina confesó que es amante del arte sacro
Monseñor Rodrigo Urbina confesó que es amante del arte sacro, y ha adquirido objetos de forma legítima por herencia y mediante compra, de lo cual tiene pruebas.
Fue respaldado por el obispo Vivas, quien aseguró que no será retirado como párroco de El Viejo, función que cumple desde hace 17 años, porque ha realizado buenas obras.
Acerca de los cuestionamientos, afirmó que tiene su conciencia en paz, y está admirado por el fortalecimiento que le ha dado Dios. Añadió que los recursos que obtiene de las giras con la réplica de la Virgen del Trono, son destinados para obras sociales de la Diócesis de Occidente y de la Parroquia de El Viejo.
“Estoy esperando las cuentas de la ex mayordoma, que nunca las ha presentado después que pasan los novenarios del seis de diciembre”, afirmó el sacerdote Urbina Vivas.

Reacciona incómoda
María Julia Bustos expresó que ambos monseñores responden con mentiras, y no asistió a la exhibición de las joyas en Chinandega debido que éstas no tenían por qué salir de El Viejo sin autorización.
“Se ponen como mansas palomas, pero en el fondo son otra cosa. No creo en ellos, porque andan las prendas de la Virgen de arriba abajo. El tres de julio firmé un inventario por las piezas de plata que tengo en mi poder, pero no me han dado copia del resto de inventarios de las prendas de oro, por lo tanto no es válido”, afirmó.
Reveló que tiene recibos firmados y sellados por el padre Urbina, del dinero recibido al final de las fiestas de la Virgen del Trono. A su criterio, la gente no está tranquila porque la Virgen legítima está en peligro.
“Monseñor Urbina no tiene por qué abusar de los bienes de la Virgen, es su réplica porque la saca ante el mundo como la Patrona. No permitiremos que se lleve la verdadera imagen”, dijo.
Enfatizó que su lucha no es contra la Iglesia Católica, sino contra las actitudes de los monseñores Vivas Robelo y Urbina Vivas, originarios de Granada.