Nacional

No hay noticias del joven secuestrado por “Los Zetas”

* Familiares tienen esperanzas en que los criminales hayan liberado al muchacho, pero algunos vecinos temen lo peor, debido al historial sanguinario de los secuestradores

Róger Olivas

CHINANDEGA

La incertidumbre sigue atormentando el corazón del padre del joven de 21 años, secuestrado por “Los Zetas” desde la semana pasada, que exigen 4 mil dólares por su liberación en un estado fronterizo de México con Estados Unidos.
Han transcurrido casi cinco días desde que recibió las cuatro últimas llamadas telefónicas a su celular por parte de uno de los integrantes del grupo criminal, quien le dio como ultimátum el domingo recién pasado para entregar el dinero, o, de lo contrario, aniquilarían al muchacho.
El jubilado ha pasado las últimas 48 horas con su teléfono celular encendido a la espera de la llamada, la cual no se ha producido. Está inquieto, y piensa que a lo mejor su muchacho escapó, y los captores llamarán después que se celebre el bicentenario de México, como una tregua.
“Anoche me levanté a orinar al patio, y mi hijo volvió a aparecer. Cuando me acerqué no estaba y me puse a llorar. Mi corazón está destrozado; como de costumbre rezo todos los días para que vuelva a casa, aquí de cualquier manera la pasamos en medio de nuestra pobreza. Me parece que de un momento a otro mi muchacho puede volver”, expresó.

Vecinos temen lo peor
No obstante, para algunos chinandeganos surge la hipótesis de que los secuestradores se cansaron y aniquilaron al joven que estuvo en los Estados Unidos hace casi dos años, y fue deportado.
Varios muchachos que conocen al secuestrado, quien cursó tercer año en un instituto de Chinandega, dieron fe de la buena conducta de éste, y confesaron que lamentan su ausencia e imploran a los raptores que no atenten contra su integridad física.
“Esto debe servir de lección para que otros jóvenes no se arriesguen a irse “mojados” a Estados Unidos. Aunque la situación económica está bien difícil, hay que buscar alternativas de trabajo”, expresó un amigo del joven.
La noticia publicada por EL NUEVO DIARIO desde el inicio del secuestro, motivó a una reconocida agencia televisiva extranjera de noticias a visitar la casa del padre, y a difundir el caso a nivel internacional.
El progenitor considera que la publicación y la denuncia del secuestro ha hecho a los secuestradores retroceder, aunque para otros, a los miembros del cártel de “Los Zetas” no les importan los señalamientos, debido a su esencia criminal.

Madrastra aferrada a un milagro
La madrastra del muchacho, desde su congregación como Testigo de Jehová, se mantiene en permanente oración por la vida de su hijastro, y está aferrada a que haya ocurrido un milagro, porque los secuestradores no llamaron el domingo, y a lo mejor tuvieron piedad de él.
Durante una investigación periodística, se conoció que hace seis años, cuando comenzaban a organizarse las estructuras de la mafia en México, al menos tres vecinos del muchacho de 21 años fueron secuestrados por grupos de delincuentes, los que exigían fuertes sumas de dinero, y al no entregarlas sus familiares, los liberaron.
Al final, las tres personas llegaron a Estados Unidos, no obstante, en esta ocasión, el peligro que representan “Los Zetas” para los inmigrantes es grande, y si el joven está en manos de integrantes de ese cártel, sólo un milagro podría salvar su vida.