Nacional

Tragedia en lago Xolotlán

* Niños de 10 y 12 años se hunden abrazados y mueren de forma simultánea en la Poza “Los Martínez” * Adolescente, hermano de uno de ellos, se lanza en su auxilio, pero tampoco logra salir a flote * De los tres cuerpos sólo uno se recuperó, y la búsqueda de los otros dos continuará hoy

Sentada a la orilla de la costa del lago Xolotlán, Basilia Blanco sostenía sobre sus piernas el cuerpo sin vida de su hijo Félix Antonio Blandón Blanco, de 15 años, quien junto a su hermano (de madre) Bismarck García Blanco, de 10, y a Engel José Argüello Ruiz, de 12 años, se ahogaron en la Poza “Los Martínez”.
Los cuerpos de los niños Bismarck García Blanco y Engel Argüello Ruiz, no pudieron ser extraídos de la profunda poza por los buzos de la Cruz Roja, debido a la llegada de la noche.
Jorge Barberena, buzo de la Cruz Roja, dijo que la poza tiene una profundidad aproximada de 60 metros, y que el cadáver de Félix Antonio Blandón fue encontrado a casi 25 metros.
Barberena explicó que es probable que los cuerpos sin vida de los niños, que se ahogaron a eso de las tres de la tarde, estén prensados entre las ramas de la profunda poza.
Tercera víctima intentó salvarlos
Los primeros en ahogarse fueron los niños García y Argüello, y luego sucumbió Félix Antonio, cuando intentó salvarlos, explicó otro de los bañistas, Henry Benedex, quien rescató de la muerte a otros dos menores.
Benedex dijo que la tragedia pudo haber sido mayor, porque eran cinco los que estaban ahogándose, pero él logró rescatar a Pedro Pablo Cruz Vargas, de 15 años, y a otro niño de identidad hasta ayer desconocida.
Basilia Blandón, agobiada por la pérdida de sus dos hijos, expresó que ella se enteró de la desgracia cuando una vecina la llamó a su tramo en el Mercado Oriental para informarle que “algo malo” había pasado con sus hijos.
“Yo me fui a las cinco de la mañana al Mercado y dejé dormidos a mis hijos”, se lamentaba la vivandera, quien era consolada por sus vecinos en el lugar de la tragedia.
Andaban sin permiso
Sacando fuerzas de flaquezas, Blandón se comunicó por teléfono con el padre de uno de sus hijos, quien aparentemente le reclamó por lo sucedido, porque ella respondía: “Yo tengo que trabajar, yo no tengo la culpa de esto”, mientas el cielo de Managua tronaba anunciando el aguacero nocturno que cayó después.
Ingrid Ruiz, madre de Engel Argüello, quien encontró a la orilla del lago la ropa que su hijo vestía ayer, expresó que no se percató de que su vástago se dirigió al lugar de la desgracia, porque ella lo hacía en la casa de una vecina jugando con sus amigos.
“Yo creía que él estaba donde un vecino, y nunca me imaginé que anduviera en este lugar”, expresó la madre, que se mostraba serena y resignada ante la muerte del menor de sus tres hijos.