Nacional

Miles incomunicados, agiotismo y hambre

* En Tipitapa, las comunidades más vulnerables están con el agua al cuello y se llenan los albergues * Caminos rurales de Nueva Segovia destrozados, y al sur temen que siga creciendo el Cocibolca

El fenómeno de La Niña no ha dado tregua a Nicaragua, y las lluvias han causado serios daños en la infraestructura vial, haciendo más difícil el acceso a algunas comunidades. En Nueva Segovia, más de 10,000 personas se encuentran incomunicadas, mientras en Rivas la crecida del lago tiene preocupados a cientos de personas que habitan en la zona costera.
En el municipio de Tipitapa, miembros de Defensa Civil continúan entregando alimentos a las comunidades que aún están aisladas. Según el capitán Aldo Mendieta “hay un plan de abastecimiento, se va cumpliendo en medida que las condiciones climáticas lo permitan. El lunes se estuvo entregando alimentos a las comunidades de Colama, Tule, Pueblo y Santa Bárbara, fueron 134 paquetes equivalente a 10 mil 11 libras con ocho onzas”.
También se entregó víveres ayer en La Empanada y El Brasil, mientras en el sitio conocido como La Bocana, los afectados no aguantan las nubes de zancudos que amenazan con comenzar una epidemia. En este lugar, poco a poco se incrementa el temor a recordar la pesadilla que vivieron con el huracán Mitch.

Precarias condiciones
“No se aguanta el zancudero, el hedor del agua, a los niños ya les está dando calentura, la verdad es que nadie quiere dejar lo poco que tenemos, porque nos ha costado mucho”, dijo Gloria Olivas Vallejos.
Mientras, Marbelly Álvarez, cocinaba --en un barril que le servía de estufa y el agua que le cubría los pies-- el almuerzo después de las tres de la tarde, a la espera de que llegaran miembros de la Alcaldía de Tipitapa a trasladarla, con sus tres hijos, a un albergue para pasar la noche en otro sitio.
Doña Blanca Segovia recordó que con el huracán Mitch perdió varios cerdos, porque la gente aprovechó las circunstancias para delinquir.
“Yo por eso cuando miré que el agua subía, me fui a alquilar y saqué todo lo que pude, llevé los cerdos que tengo a una propiedad de la alcaldía, donde aún no se inunda… hasta que Dios nos ayude”, aseguró.
Al mismo tiempo, declaró que su esposo y dos hijos cuidan de noche para que no lleguen los “amigos de lo ajeno” a llevarse lo que quedó en las casas.

Comarcas aisladas y pérdidas de cultivos
En el departamento de Nueva Segovia son 11 comunidades ubicadas al este del municipio de Jalapa las que están aisladas, y sus pobladores están desesperados, al punto que enviaron al alcalde Orlando Zeledón un “ultimátum” para que de inmediato mande a reparar los caminos.
Señalan que producto de la incomunicación terrestre están enfrentando el desabastecimiento de productos de primera necesidad, al extremo de que una libra de azúcar la compran en sus lugares a “más de 10 córdobas”.
Agregan que los comerciantes se aprovechan de los malos caminos para ofrecer 250 córdobas por el quintal de frijoles, que con mucho sacrificio han logrado producir, pero aseguran que no pueden retener el grano en sus milpas y ranchos porque están expuestos a que decaiga su calidad.
Los firmantes de la carta aseguran que esta zona jalapeña tiene en cosecha 100 mil quintales de maíz, 40 mil de frijoles, 10 mil de café y 17 mil cabezas de ganado

Sin servicios básicos
“Tenemos los servicios de salud, educación y asistencia técnica, interrumpidos por la falta de acceso”, afirman los habitantes, quienes tienen que ir a la cabecera municipal a pie, en bestias y en algunos casos en motocicletas.
El alcalde Zeledón dijo que el lunes llegará un tractor para reparar los puntos críticos, con ayuda de los mismos pobladores, que aportarán combustible para la máquina. También señaló que el actual invierno ha dañado el ciento por ciento de los caminos rurales del municipio, es decir, unos 300 kilómetros.
En tanto, Defensa Civil reportó viviendas inundadas en la comarca San Pablo, jurisdicción de Murra, y en el municipio de Las Sabanas, del departamento de Madriz, donde tres familias fueron evacuadas.

Lago Cocibolca al “tope”
El nivel de crecimiento que experimenta el lago Cocibolca, representa una amenaza para decenas de familias que habitan en las zonas costeras de los municipios Buenos Aires, San Jorge y Cárdenas, ya que se estima que las intensas lluvias esperadas para la segunda quincena de septiembre y todo octubre, provoquen que el nivel del lago rebase sus límites históricos.
La coordinadora departamental de prevención, mitigación y atención a desastres naturales, Estela Morales, reveló que están realizando diálogos con las alcaldías y resto de instituciones estatales, para atender en tiempo y forma a las familias que resulten afectadas.
Agregó que en Buenos Aires se dispondrá de tres albergues, mientras que en Cárdenas habrá cuatro y en San Jorge se conformaran brigadas para atender a los perjudicados. Entre los sitios de refugio se mencionan el centro recreativo “Adolfo Alvarado” y los colegios de El Menco y Tolesmaida.
En un recorrido por las costas se constató que el nivel del lago ya subió. El productor Georgino Ampié aseguró que de acuerdo con las medidas que hace, el nivel del lago ya se elevó un metro.
“Ni siquiera hemos llegado a octubre, es probable que con los aguaceros de este mes el lago suba otro medio metro, esto sería peligroso por los vientos que aumentan el oleaje y pondrían en peligro muchas casas de las zonas costeras”, expresó.
Por su parte, el alcalde del municipio de Buenos Aires, Rolando Valdivia, detalló que ante la inminente crecida del Cocibolca resultarían anegadas las viviendas de más de 60 familias, a las que tendrían que evacuar, lo mismo pasaría en Tolesmaida, donde 30 viviendas se inundarían. Otro punto crítico es el “Islote El Menco”, donde los habitantes de 19 casas que están dispersas en esta isla de cuatro manzanas, están propensos a ser los primeros afectados por la crecida del Cocibolca.

(Con la colaboración de Leoncio Vanegas y Lésber Quintero)