Nacional

Hacinamiento y carencias en albergues

* Algunos se quejan que hay preferencias en reparticiones y hasta ayuda que “desaparece” * Directora asegura que “nunca están conformes y que todo se maneja con transparencia”

Las intensas lluvias que han azotado a la población han dejado miles de damnificados sin techo ni hogar, a merced de la ayuda que pueda ofrecerles el gobierno. Según refugiados del centro de Acahualinca, uno de los más importantes en Managua y con más de 500 damnificados, la ayuda parece estarse esfumando.

Ayuda “desaparece”
Mirna Naire Rodríguez, damnificada y miembro del personal de apoyo del albergue, aseguró que en el centro hay gran escasez de alimentos, colchones y ropa, ya que las donaciones que llegan no se están repartiendo a la población.
“Aquí han venido donaciones de ropa, comida y colchones, pero no la reparten entre la población afectada. Han traído sacos donados por la alcaldía, pero se desaparecen. Y cuando nosotros preguntamos nos dicen que ya se agotaron, pero sabemos que eso no es cierto”, aseguró.

Están como presos
El otro problema que enfrentan los damnificados son las continuas amenazas a las que los someten las autoridades del centro.
“Aquí parece que estamos presos, porque nos obligan a mentir. Cuando viene un medio de comunicación nos dicen que no digamos nada sobre las arbitrariedades que se cometen en el centro. No podemos decir que en vez de los tres tiempos de comida sólo nos dan dos, porque nos amenazan con echarnos a la calle”, añadió Rodríguez.
“Hace dos días vino una donación de 200 paquetes de juguetes, pero a mi hijo no le dieron nada. Mi niño se quedó esperando que le dieran algo y cuando fui a reclamar, me dijeron que ya no había nada. Pero yo vi que en la bodega tienen tres paquetes de juguetes que no han repartido”, aseguró la ciudadana Sujey del Carmen Espinoza.
Según los damnificados, hasta la donación de zapatos se ha convertido en manzana de la discordia, pues muchos se han quedado descalzos.
“Yo no entiendo cómo es el mecanismo de repartición que las autoridades emplean en este albergue, porque mientras a unos les dan zapatos y ropa, a otros no nos dan nada. Y después dicen que el problema es que no se dan abasto, pero tienen los almacenes llenos”, aseguró Erick Antonio Mayorga.
El descontento de la población ha llegado a niveles tales que hasta la Policía y representantes de la alcaldía se han hecho presentes para contener la ola de críticas y violencia que se ha desatado en el albergue.

Llegan a amenazarlos
Según los pobladores, miembros de la Policía Nacional y de los Consejos de Poder Ciudadano se han hecho presentes para intimidarlos y evitar que sigan alterando la supuesta paz del lugar.
La ciudadana Evelyn Acosta García afirmó que han recibido múltiples amenazas por reclamar sus derechos.
“Hoy vinieron miembros de la alcaldía y nos dijeron que si seguíamos haciendo escándalo, nos iban a sacar del albergue y mandarnos de vuelta a la calle”, indicó Acosta.

Versión de las autoridades
Según la directora del centro, Martha Guevara, el malestar de la población se debe a que nunca están conformes con lo que reciben.
“Lo que pasa es que la gente siempre quiere más. Nosotros hemos repartido todas las donaciones que han llegado de la alcaldía central, del INS, y de personas humanitarias. No es cierto que tengamos las bodegas llenas de víveres o que nos estemos llevando las donaciones a nuestras casas. Esa es una falsedad. Si hay algo que sobra aquí es la transparencia”, expuso.
“La presencia de la Policía se debe a una precaución que hemos tenido para evitar que los ladrones entren al albergue y se roben las cosas. Nunca hemos querido amedrentar a nadie”, agregó Guevara.