Nacional

Código Procesal Civil deberá esperar a que CSJ vuelva a legalidad


Martha Vasquez

La magistrada Ligia Molina informó ayer que el proyecto de reforma al Código Procesal Civil concluyó la tercera fase, ya que se incorporaron unos mil 900 aportes realizados por diferentes profesionales del derecho, y ahora está en la etapa de divulgación y capacitación para su aplicabilidad, pero que no se puede aprobar sin Corte Propietaria.
El “pelo en la sopa” para que este proyecto siga su camino y se implemente el próximo año, es la falta de Corte Plena con magistrados propietarios, es decir, constitucionalmente electos por la Asamblea Nacional, refirió la magistrada Molina, al considerar que prefieren esperar que se supere la situación en Corte Suprema de Justicia, en vez de utilizar a los conjueces.
“El proyecto ya está terminado, pero detenido por la situación de la Corte, ya que se necesita que la Corte en Pleno apruebe lo apruebe y asuma la responsabilidad de enviarlo a la Asamblea Nacional”, refirió Molina.

Prefieren esperar
La magistrada sandinista refirió que no es que los conjueces no estén legalmente nombrados para aprobar el proyecto, sino que fueron los magistrados propietarios quienes dieron su aprobación y aportes para el mismo, con sus asesores.
“Se puede con conjueces, sin embargo, hay que esperar que la Corte esté normal, porque los conjueces no conocen el proceso del proyecto desde que inició, y fue la Corte propietaria la que aportó y dio el visto bueno. Preferimos esperar un poquito”, recalcó la magistrada.
Por su parte, la Escuela Judicial dio a conocer que hoy inician los seminarios sobre la Reforma Procesal Civil con la asistencia de un equipo docente conformado por los miembros de la Comisión Redactora del proyecto, que se movilizará por todo el país.

Talleres
El primer departamento donde se impartirá el seminario será Estelí, con la participación de 50 operadores de justicia en la materia civil, que incluyen a magistrados, jueces de distrito, jueces locales, procuradores, defensores públicos, secretarios de actuaciones, docentes universitarios y abogados litigantes.
Luego el equipo docente se trasladará a Matagalpa, para dotar de las nuevas herramientas que trae consigo la reforma procesal civil, que persigue que todo el procedimiento sea oral y de celeridad y dinamismo al proceso. Es decir, que un juicio en materia civil ya no tarde cinco o diez años, sino nueve meses como máximo, hasta casación, como último recurso.