Nacional

Dos Cortes Supremas y un solo caos

* Retenciones salariales a magistrados liberales y despido de personal a su cargo, son algunos de los mecanismos de presión de los orteguistas para doblegarlos * Representantes de organismos de derechos humanos recomiendan a los liberales, no llamar a conjueces, porque no se puede combatir una inconstitucionalidad con otra * Para Vilma Núñez, lo anunciado por Juana Méndez sería un golpe de Estado a CSJ

Rafael Lara

“Ahí estaremos el lunes por la mañana. Y si ellos nombran a nuestros conjueces, también nosotros nombraremos a los de ellos”, aseguró el magistrado Manuel Martínez, ante la amenaza de los orteguistas de sustituir a los magistrados liberales, con el objetivo de dominar totalmente la Corte Suprema de Justicia, CSJ.
“Yo soy un magistrado elegido por la Asamblea Nacional, y mi período vence en el 2013, así que si abogados como Rafael Solís y Armengol Cuadra, que ya no son magistrados, tratan de sustituirme con un conjuez. ¿Por qué yo, estando en mi cargo vigente, no puedo hacerlo en contra de ellos?
Afirmó que los orteguistas fueron los primeros en sembrar el caos, “y si eso quieren, si quieren una doble Corte, eso tendrán”.
El magistrado Martínez comentó que indiscutible y evidentemente todo el problema se reduce a dejar las condiciones idóneas en los poderes del Estado para una eventual reforma constitucional, que permita la reelección al presidente Daniel Ortega.

Retienen salarios
Martínez confirmó a EL NUEVO DIARIO que el jueves su salario le fue retenido, al igual que a los otros magistrados liberales, y a parte de sus equipos de trabajo, mientras otros de sus trabajadores fueron despedidos.
Además, su cuota de combustible tampoco le fue entregada, situación que se da como parte de las presiones de los magistrados orteguistas contra sus colegas liberales, quienes no aceptan a los abogados Rafael Solís y Armengol Cuadra, porque sus períodos como magistrados están vencidos.
“No vamos a prestarnos a su juego. Que manden a traer a sus conjueces. Yo seguiré trabajando e incluso estaré en la reunión de la mañana del lunes. Seguiré llegando, me paguen o no, porque, repito, fui elegido por la Asamblea Nacional y mí período vence hasta en 2013”, expresó Martínez.
Por su parte, la jurista y ex magistrado, Vilma Núñez, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, expresó que si al final imponen a los conjueces, sería un golpe de Estado al Poder Judicial.
“Sin embargo, todo esto es parte del juego político que depone el futuro del país y sus derechos ciudadanos y humanos. Como un juego de niños, entre liberales y orteguistas, de que uno se retira y el otro le da una oportunidad. Así que no nos sorprendamos cuando el lunes, luego de que se reúnan en la mañana, nuevamente lleguen a un acuerdo”, señaló Núñez.
Según la jurista, el origen del problema fue el pacto entre Ortega y Arnoldo Alemán, cuando se dividieron los poderes del Estado y todo se redujo a bancadas de tal o cuál partido. “Ninguno se define como magistrado de Nicaragua”.
“Ellos (los magistrados) no piensan en el caos jurídico que provocan, sino en dar tiempo a sus caudillos para que se pongan de acuerdo. Un juego entre dos fuerzas políticas corruptas que tienen de rehén al pueblo de Nicaragua, y la partida la está ganando Ortega, al dominar los poderes del Estado”, dijo la presidenta del Cenidh.