Nacional

Vacuna milagrosa podría administrarse en hospitales públicos

* Ampolla que ayuda a prevenir la infección por el virus del Papiloma Humano podría ser realidad en los centros asistenciales del Minsa * Buscan financiamiento con ONG para facilitarla a las mujeres de entre 9 y 25 años

De lograrse una propuesta impulsada por Fetsalud (Federación de trabajadores de la salud), la vacuna que previene la infección por el virus del Papiloma Humano podría ser administrada en los hospitales públicos y centros de salud.
Según declaraciones del diputado Gustavo Porras, el Ministerio de Salud gestiona varias propuestas de financiamiento con organismos no gubernamentales. “El Minsa y Fetsalud hemos elaboradora una propuesta que estamos analizando con organismos internacionales para facilitar esta vacuna a mujeres en edad fértil entre 9 y 25 años. Todavía no hemos obtenido una respuesta, pero confiamos en conseguir los fondos”, dijo Porras.
Por su parte, Enrique Beteta, Secretario General del Minsa, aseguró que ya tienen varias ofertas para acceder a la vacuna. “Sabemos que es cara, pero estamos conscientes de que la prevención es importante. Por eso analizamos todas las propuestas de varios laboratorios para comprar la vacuna. Hemos elaborado un proyecto para presentarlo a un organismos internacional que parece estar interesado en financiar una inmunización masiva para la población joven”

Incluirla en protocolos de atención
La Asociación de Ginecología y Obstetricia también ha tomado cartas en el asunto y está promoviendo una ley para incluir la vacuna en los protocolos de atención en los hospitales del Minsa. La propuesta está siendo impulsada por las diputadas Yamileth Bonilla y María Dolores Alemán.
La vacuna para prevenir el virus del Papiloma Humano es útil en mujeres que están entre los 9 y 25 años. Se pone en tres dosis. La primera al azar, la segunda a los dos meses y la tercera a los seis. Evita que un paciente que no ha tenido el virus sufra la forma activa o agresiva, ya que crea una memoria inmunológica y la formación de anticuerpos contra las formas atenuadas de éste.
Cuando el cuerpo entra en contacto con la forma agresiva del virus, ya posee anticuerpos que saben cómo destruirlo, así que la infección no llega a producirse. En el caso de un paciente que ya ha padecido el virus, evita la recontaminación con cepas más peligrosas hasta en un 98%. La inyección ayuda a que una persona que ya tiene algún tipo de virus no se infecte por los otros tipos.