Nacional

No más Ortega-Estado

* Transparencia con dinero venezolano manejado hasta ahora como lavado de dinero * Demanda que la CGR fiscalice todo lo que envuelve participación del Estado vía pago consensuado de factura petrolera o colaboración bilateral * Gobierno debe conciliarse con GAP para tapar déficit fiscal, lo que significaría renunciar a fraudes, decretazos, exhumaciones jurídicas e inconstitucionalidades

Luis Núñez Salmerón

El gobierno nicaragüense debe reconciliarse con el Grupo de Apoyo Presupuestario para recuperar el apoyo líquido al presupuesto, según recomendaciones realizadas por la Agencia Internacional para el Desarrollo del Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional, FMI, que reconoce que la ayuda venezolana no ha contribuido en tapar los huecos presupuestarios dejados por este grupo, ya que se ha canalizado como una cooperación privada.
Esto significaría renunciar a la posibilidad de cometer fraudes en las elecciones, a la resolución de la Corte Suprema de Justicia de declarar “inconstitucional” la Constitución, otorgándole a Daniel Ortega la reelección, así como una mayor información a la sociedad civil sobre el manejo de los recursos públicos.

¿Un enorme lavado de dinero?
Las recomendaciones incluyen el fortalecimiento de la transparencia financiera del Estado, la preocupación por el rumbo que lleva la cooperación venezolana, de la cuales se hacen eco de denuncias que afirman que detrás de la cooperación venezolana podría estar una enorme operación de lavado de dinero, ya que el gobierno no ha justificado la procedencia exacta de los fondos que son manejados a través de una empresa mixta y de una financiera privada.
De acuerdo con la Agencia Internacional para el Desarrollo del Banco Mundial (IDA, por sus siglas en inglés), “es urgente que el equipo de gobierno trabajen más de cerca con los donantes, bilaterales y multilaterales, para destrabar el necesitado apoyo presupuestario, así como el Acuerdo de Financiamiento Conjunto que expira en 2010”, punto 13 del documento que está siendo analizado por las autoridades económicas del gobierno.

Llamado a Contraloría
Es por eso que cambiando su posición tolerante con respecto a la cooperación venezolana a través del programa de la Alternativa Bolivariana de las Américas, ALBA, financiado por la factura petrolera, en esta ocasión el Fondo Monetario vino con una posición más crítica del programa, y recomienda fortalecer el papel de la Contraloría General de la República, con el fin de que ello “le permita empezar a auditar entidades binacionales, en las cuales el sector público tenga intereses”.

¿Hay una enorme deuda con Venezuela?
El gobierno recientemente publicó el nuevo Plan de Desarrollo Humano Actualizado 2009-2011 (PNDHA), en el que refleja una enorme deuda externa por el orden de los 194 millones de dólares procedentes de préstamos de Venezuela, de los cuales él menciona que, efectivamente, llegaron en el contexto de la cooperación venezolana.
Mientras el gobierno nicaragüense sostiene que Nicaragua no tiene ninguna deuda con Venezuela, el presidente de ese país, Hugo Chávez, ha repetido que los acuerdos ALBA con Nicaragua son de Estado a Estado.
Pero los documentos oficiales son claros al señalar que esta cooperación se expresó a través de inversiones directas, con financiamiento no retornable y con préstamos, estos últimos canalizados por ALBA-Caruna.
Tanto en el informe de la Cooperación de 2009 publicado por el Banco Central de Nicaragua, como en el PNDHA, se expresa claramente que estos préstamos “fueron canalizados a través de ALBA-Caruna”, pero no menciona por ninguna parte que el dueño de esta deuda sea ALBA-Caruna, ya que ésta recibe simplemente la concesión en el pago de la factura petrolera, que debe pasar al Estado y no a una entidad privada desde la cual Ortega derrocha populismo y prebendarismo.
Además, el gobierno ha generado una nebulosa en los números de la cooperación venezolana proveniente del programa ALBA, ya que en el informe de la Cooperación de 2009 dice una cosa, y en el Plan Nacional de Desarrollo Humano Actualizado dice otra.

Cifras contradictorias
Según el informe del BCN, “la cooperación venezolana se consolidó como una de las principales fuentes de recursos externos a Nicaragua durante 2009, alcanzando la suma de 443 millones de dólares”. De éstos, 119 son en préstamos, y 117 fueron donación.
El PNDHA menciona una cifra diferente: “en este año (2009) la cooperación venezolana alcanzó la cifra de 457 millones de dólares”, de los cuales 194 son préstamos canalizados “a través” de ALBA-Caruna y 99 millones fueron donaciones.
De hecho, a estos préstamos hay que sumarles los préstamos de los años anteriores, sobre los que ni el BCN ni el gobierno han dado una respuesta clara, en cuanto a si son préstamos, y de quién, todos los cuales suman según el Banco Central 181 millones de dólares, a los que se les tienen que sumar que se entregaron en 2007 y en 2008. Todo esto suma una deuda externa de 375 millones de dólares, que “son canalizados” a través de ALBA- Caruna.

Lavado es evidente
Además, si se trata de préstamos canalizados a través de ALBA-Caruna, que no significan ninguna deuda para el Estado, entonces no debería aparecer en un informe que se refiere a Cooperación recibida por el Estado nicaragüense y no por entidades privadas.
De lo contrario, tendrían que reflejarse también las transferencias que recibieron los diferentes bancos o entidades privadas que obtienen dinero para el desarrollo de sus respectivos proveedores de dinero.
En este sentido, el FMI, según afirman fuentes cercanas al gobierno, está exigiendo mayor transparencia de esta cooperación, ya que, además, eventualmente podría poner en riesgo la estabilidad macroeconómica. De acuerdo con el informe del IDA hay preocupación por la situación política del país, por la resolución de la CSJ para darle a Daniel Ortega la posibilidad de reelegirse.
El FMI expresó también su preocupación por el decreto mediante el cual, de manera inconstitucional, el presidente Daniel Ortega prorrogó el período de los funcionarios del Estado electos por la Asamblea Nacional, a quienes ya se les había vencido, todo lo cual está generando graves tensiones en las principales instituciones del país.