Nacional

Inversión pública en riesgo si no llegan fondos externos

* Economista dice que sin inversión para 2011, nos podríamos complicar * “Gobierno debe contar con instrumentos que mitiguen efectos negativos”, advierten

Cristhian Marenco

La decisión que tomaron el Fondo Monetario Internacional, FMI, y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, de postergar los desembolsos programados para Nicaragua, como respuesta a la entrega del “bono solidario” y sus posibles efectos en la economía nacional, está poniendo en riesgo el 29 por ciento de la inversión pública presupuestada para este 2010.
Según el economista René Valecillo, una posible disminución en la inversión pública se daría como consecuencia de la falta de recursos provenientes de la cooperación externa, provocada por el aplazamiento de los desembolsos de más de 70 millones de dólares entre ambos organismo.
El Presupuesto General de la República, aprobado por 25 mil 262 millones 760 mil 474 córdobas netos, se encuentra distribuido entre el gasto corriente, que incluye pago de salarios, materiales y suministro, y el gasto de capital, que es el destinado para cubrir la inversión social.

Seria dependencia de fondos externos
Sin embargo, el déficit fiscal existente es de 5 mil 830 millones 775 mil 020 córdobas netos, por lo que Nicaragua, obtiene financiamiento proveniente de donaciones externas e internas para cubrir los gastos.
De este presupuesto de más de 25 mil millones de córdobas, un total de siete mil 325 millones 888 mil 939 córdobas netos, están dirigidos hacia el gasto de capital, de los cuales, más de seis mil millones de córdobas vienen al país como donaciones y financiamientos externos.
“Estamos hablando de que esos 78 millones correspondientes a la cuarta y quinta revisión del FMI, así como a los recursos del BID, representan el 29 por ciento de la cooperación externa que ya estaba presupuestada, por lo que el gobierno debe procurar asegurar esos desembolsos”, indicó.

El bono, una amenaza para indicadores
Vallecillo señaló que además de mantener el Programa de Servicio de Crédito Ampliado con el FMI, del que aún depende el desembolso de 36 millones de dólares, y 42.5 millones por parte del BID, el presidente Daniel Ortega debe demostrar que su gobierno tiene la capacidad de asumir cualquier efecto negativo que este bono pueda ocasionar en los indicadores macroeconómicos del país.
“El gobierno tiene que hacerle frente a cualquier perturbación que el bono cause en la economía nacional, como pueden ser un aumento en la inflación y una disminución en las reservas internacionales”, sostuvo.
El experto agregó que existen los instrumentos necesarios para enfrentar una variación en los indicadores macroeconómicos que Nicaragua estableció en la Carta de Intención con el FMI, cuyo cumplimiento asegura la continuidad del programa trianual que concluye el próximo octubre.
De igual forma, advirtió que estas medidas --que se pueden tomar en caso de que el bono de 529 córdobas, destinado a 136 mil 878 trabajadores estatales, tenga un impacto negativo-- perjudicarían a la población nicaragüense, ya que algunas consisten en una disminución del gasto público y en un aumento en la recaudación, además de incrementar la venta de bonos del tesoro y subir el encaje legal.
“Todo gasto debe ser compensado por algún lado. En economía, cada movida tiene su consecuencia, y en todo caso la sociedad es la que recibe el impacto”, reiteró.