Nacional

Todo se hizo humo

* Antes de pegar fuego a más 20 millones de dólares, según su precio en el mercado, jefa de Auxilio Judicial absolvió a Moustafá y a sus 23… * “Nos queda investigar para demostrar en el futuro a quién pertenece el cargamento”, precisó, y Fiscal dijo que “no se puede comparar un buque con un camión que lleva droga” * Lo que el Fiscal no reveló es quién dio la orden para que tripulación y nave continuaran rumbo a Guatemala, donde recibirían el alcaloide

Róger Olivas

CHINANDEGA

A pesar de la tonelada con 28 kilos y 277 gramos incautados la mañana del jueves último en un contenedor del buque Vitality, de bandera chipriota, y capitaneado por el egipcio Walid Moustafá Andezin, que ancló en Puerto Corinto, la Policía y la Fiscalía no encontraron pruebas suficientes para responsabilizar a ninguno de los 24 tripulantes.
El domingo, antes de la incineración del cargamento de coca, valorado en más de 20 millones de dólares, la comisionada mayor Glenda Zavala Peralta, jefa de la Dirección de Auxilio Judicial, DAJ, a nivel nacional, informó que aunque se encontró droga en el buque no significa que el capitán, el primer oficial y resto de la tripulación sean conocedores del cargamento, por lo tanto no se les detuvo.
La jefa policial no reveló las declaraciones de los miembros de la tripulación del barco que zarpó el diez de mayo del Puerto Buena Esperanza, Colombia, llegó a Corinto el jueves, donde agentes antinarcóticos de la Policía y del Ejército descubrieron el cargamento de droga, y continuó hacia Puerto Quetzal, Guatemala.
“Ninguna persona va a decir que esa carga era de ellos, nos queda investigar para demostrar en el futuro a quién pertenece el cargamento. Si los hubiéramos tenido en ese momento, detenemos a los involucrados. Con la Fiscalía hicimos un análisis jurídico de que no había elementos suficientes para vincular a los tripulantes, cuando tengamos el caso concluido --si es que lo concluimos--, vamos a informar los detalles”, expresó la comisionada mayor Zavala.
La oficial dijo que no todos los casos de droga son iguales, lo que no ameritó, por ejemplo, diferencia entre el buque y un furgonero, que es capturado en las fronteras o carreteras del país con un cargamento de coca.

Coordinación con policías de la región
Lo único que reveló Zavala es el origen y adónde iba el cargamento incautado en Corinto, lo que consideró un golpe al narcotráfico internacional porque la droga no llegó hasta Guatemala.
“Coordinamos la investigación contra otras policías de la región centroamericana y del mundo, es un delito grave, por lo que requiere de más investigación, no queremos dar información porque puede afectar el proceso investigativo. El caso no está concluido, puede estar radicado aquí o en otro país, es lo que determinaremos”, indicó.
Por su parte, Boanerges Fornos, Fiscal Auxiliar de Chinandega, reiteró que no encontraron indicios suficientes ni pruebas para acusar a la tripulación para sustentar una acusación, por lo que no podían quebrantar los derechos humanos de los tripulantes.
“No se puede comparar un buque con muchos contenedores con un camión que lleva droga. Obtuvimos información valiosa pero no la podemos revelar, prepararemos en el futuro un caso sólido y sustentado”, afirmó el fiscal, quien no reveló quién dio la orden para que la tripulación y el barco continuaran su rumbo hacia Puerto Quetzal, Guatemala.
Para Fornos es vital para esclarecer este caso quién cargó y quién recibiría el cargamento de droga.
Una fuente vinculada a la investigación informó que el cemento provenía de la fábrica Argos, de Barranquilla, Colombia, con destino a la empresa El Progreso de Guatemala, lo cual no fue confirmado por la comisionada Zavala ni por el fiscal Fornos, porque insistieron que se entorpecería la averiguación.
La comisionada mayor Vilma Reyes, portavoz de la Policía Nacional, expresó que el plan se denominó “Puerto Seguro”, y dejaron 31 tacos de cocaína como evidencia porque el caso está abierto.