Nacional

Primero petrodólares, “después el diluvio”

* Síntesis de la política exterior del país: insultos a donantes, ataques a Estados Unidos, desplantes a países amigos y mala cara ante los vecinos * “Amor total” con Venezuela, lisonjas a Irán, loas a Rusia y brazos abiertos a amigos de las FARC

José Adán Silva

En menos de cuatro años de gobierno del presidente Daniel Ortega, una política exterior matizada por insultos y encendidos discursos políticos, ha llevado al país a un deterioro de las relaciones internacionales con potencias económicas y antiguos aliados, que han pasado a segundo plano ante la preponderancia que la administración pública ha otorgado a la millonaria cooperación venezolana a Nicaragua.
Así se refleja en el Sexto Informe de Gestión del Sector Defensa Nacional, Seguridad Pública y Política Exterior, realizado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, durante el período julio 2009 a febrero 2010.
En dicho período, de acuerdo con el documento del no gubernamental centro de investigaciones, se reflejan y analizan los comportamientos de las autoridades del país ante países relacionados con Nicaragua en materia económica, política y sociocultural.

Perlas de Coronel Kautz
Para el estudio se entrevistó a especialistas en relaciones internacionales y a analistas políticos, así como a embajadores y a personal oficial de embajadas acreditadas, entre ellas la República Federativa del Brasil, República de China Taiwan, Unión Europea, Federación Rusa y otras.
En el documento se señalan situaciones que empañaron la relación del país con antiguos socios comerciales y donantes, como Estados Unidos y miembros de la Unión Europea; se recogen las críticas y discursos contra organizaciones como las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, y las malas relaciones con países vecinos como Costa Rica, Honduras y Panamá --por asuntos políticos-- y con el resto de Centroamérica por temas asociados.
Dentro de las situaciones recogidas, que a criterio de los investigadores deterioraron las relaciones del país, figuran los ataques de simpatizantes del gobierno a la sede de la embajada de los Estados Unidos en octubre pasado, así como los insultos de funcionarios de la Cancillería a países europeos, como cuando el vicencanciller Manuel Coronel Kautz llamó “paisucho” a Holanda.
Se destaca además en el informe, las tensas relaciones de la región durante la crisis de Honduras a partir de junio de 2009, el fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre el Río San Juan y las diferencias políticas históricas de Ortega con respecto al presidente de Costa Rica, Óscar Arias, así como la renuncia de Panamá a participar en el Parlamento Centroamericano, que motivó la molestia de Nicaragua.
Primero los petrodólares
El informe del Ieepp parte de la premisa de que el Presidente de la República, Daniel Ortega, quien dirige las relaciones internacionales del Estado y el Ministerio de Relaciones Exteriores, es quien formula, propone y ejecuta la política exterior del Estado.
En el informe se reseña que el país sostuvo y fortaleció las relaciones con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que lidera el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien ha beneficiado a la administración de Ortega con una serie de compromisos comerciales que bajo la figura del “Socialismo del Siglo XXI”, ha permitido al presidente nicaragüense obtener fondos millones libre de fiscalización para su proyecto político, a juicio de los autores del informe.
“La política exterior es (debería ser) una herramienta para promover los intereses de Nicaragua ante la comunidad internacional y no de intereses políticos-partidarios que existen en el actual gobierno, y son constatados en el día a día de las relaciones internacionales del país. La alineación del Gobierno hacia países como Venezuela, Rusia e Irán ha sido visto coma un tipo de relaciones cargadas ideológicamente, pero además como una muestra de apertura y flexibilidad en las relaciones internacionales”, reza parte del informe que se presenta hoy en Managua.

Los penosos viajes de Santos
“La política exterior de Nicaragua históricamente ha sido alineada, improvisada, desordenada, sin una estrategia definida o dirigida hacia la consecución de objetivos definidos, lo que hace que sea una política reactiva y muy probablemente sea el espejo de la política interior desordenada que existe en el país”.
“Las contradicciones no son nuevas, tomando en cuenta que cuando se trata de asuntos internacionales existe una escenario en el que parecen pesar más las orientaciones de carácter ideológico y de añoranza a la vieja forma bipolar de ver el mundo: países industrializados y del Primer Mundo opresores, y países del sur y desarrollados, víctimas de los primeros”, critica el documento.
“Las tirantes relaciones con países aliados históricamente y que juegan un papel preponderante en la facilitación de fondos de cooperación, ha dado lugar a que dichos fondos estén siendo recortados o suspendidos, lo que afecta en gran medida el desarrollo socioeconómico del país”, reseña el documento, que recuerda que desde las denuncias de fraude electoral de noviembre de 2008, la Unión Europea no ha descongelado un millonario fondo de crédito y donación al país.
“El Gobierno no puede seguir en ese juego de atacar a representantes de países donantes y luego enviar a personeros, como el canciller Samuel Santos, a procurar dar otra imagen del país y de su Gobierno”, cita el texto, en torno a los viajes oficiales de Cancillería a Bruselas a intentar restablecer la confianza con los países del bloque europeo, los mismos que Ortega ha calificado en diversos momentos como “colonialistas” y “explotadores”.