Nacional

“Presidente, no es el pueblo, son vándalos”

* Contrario a sus encendidas diatribas contra los “peleles” del “imperio”, esta vez el mandatario se quedó callado y no defendió a su “pueblo” * El vacío que le hicieron al Vicepresidente para promesar al Consejo Nacional de la Vivienda “fue un malentendido”

Edgard Barberena

El presidente Daniel Ortega prefirió quedarse callado ante las evidencias que le mostró, como víctima directa de los actos vandálicos, el propio vicepresidente Jaime Morales, quien le reiteró cara a cara lo que antes denunció: que las turbas, catalogadas por ex magistrados y medios oficialistas como “el pueblo”, son unas maras o réplicas de las maras”.
El vicemandatario sostuvo el pasado sábado una reunión de trabajo con el mandatario, donde abordaron la situación de violencia que se vivió en Managua durante la gran puesta en escena de Rafael Solís y Armengol Cuadra, llamada “La Ira del Pueblo”, y donde morterearon un hotel, incendiaron vehículos, y, de postre, atacaron al mismo Morales Carazo.
Aseguró que le reiteró al Presidente con toda claridad lo que dijo a diferentes medios de comunicación sobre esos actos de violencia, “de que esos vagos y vándalos armados de machetes, morteros y piedras no eran el pueblo, y que tampoco eran sandinistas porque los maleantes no tienen ideología”.
El presidente Ortega, que en ese momento sólo estaba en el despacho y no en ninguna tarima, lejos de lanzar las recurrentes diatribas del “pueblo” que lucha contra los peleles, la oligarquía y derecha, permaneció callado, sin poder refutar ninguna palabra al hombre que le acompañó como segundo en la fórmula presidencial.

“Sólo fue un olvido”
En la reunión con Ortega también se aclaró sobre la posposición por segunda fecha consecutiva de la actividad programada el viernes pasado, en donde el Vicepresidente, a solicitud del jefe de Estado, tomaría la promesa de ley para dejar en posesión de sus cargos a los 22 miembros del Consejo Nacional de la Vivienda (CNV). De acuerdo con la Ley 677, está bajo la responsabilidad de la Presidenta Ejecutiva del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (INVUR), Judith Silva. Expresó que “todo fue un malentendido”. El presidente Ortega estuvo la semana pasada dedicado a una reunión del ALBA, y a su regreso convocó a su gabinete. Supuestamente delegó a alguien para que le comunicara al Vicepresidente que la toma de la promesa de ley a los miembros del CNV se posponía para nueva fecha, pero el mensajero “se comió el mandado”.