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Ley de Arizona es racista y xenófoba

* “Al criminalizar al migrante también se obliga a la población a denunciar, a no contratar mano de obra que no tenga documentos, a no hospedarlos”, dice Martha Cranshaw * Aunque mayoría de nicas están en la Florida y Los Ángeles, ley puede causar un efecto en cadena en otros estados * Mutismo oficial, Coronel Kautz sin saber de lo que le hablaban, y “seguro que el Presidente hablará de eso”

Rafael Lara

La nueva ley antiinmigrantes aprobada en el Estado de Arizona, en Estados Unidos, no sólo es “criminalizante”, también es racista y xenófoba, y es una puerta peligrosa para que otros Estados de la unión adopten medidas similares, esto según representantes de la Red Nicaragüense de las Migraciones.
La especialista en el tema, Martha Cranshaw, indicó que sólo por el color de la piel o por hablar en español, las autoridades pueden obligarte a presentar documentos.
“Al criminalizar al migrante también se obliga a la población a denunciar, a no contratar mano de obra que no tenga documentos, a no hospedar migrantes, y se castiga al que los contrate y hospede. Es una visión de seguridad nacional y no de seguridad humana”, indicó.
Señaló que los Estados con mayor número de nicaragüenses son la Florida, California y Texas, por lo cual, la aplicación de esta ley no afectará a la mayoría de nicas en Estados Unidos, sin embargo, lo consideró una puerta a que otros estados aprueben leyes similares que podrían afectar a los alrededor de 450 mil nicaragüenses en tierra estadounidense.
Para la abogada del Cenidh, Heydi González, Coordinadora de la Red Nicaragüense de las Migraciones, comentó que esa ley es violatoria de los derechos humanos, y se está irrespetando los compromisos internacionales en materia de derechos de las personas migrantes.
Si bien mencionó que cada país es soberano a decir en su país, eso no puede estar por encima de los derechos humanos, de personas cuyo principal objetivo en trabajar, ya que sus países de origen no dan alternativas.

“Pasividad cómplice”
“La visión de la migración debería ser de desarrollo o de extranjeros que aportan fuertemente a la economía de Estados Unidos, pero esto no sucede. Mientras tanto, los países de la región muestran una pasividad cómplice a esas políticas migratorias. Así es fácil observar que en los tratados comerciales internacionales está ausente el elemento del migrante”, dijo González.
A pesar de que diferentes países centroamericanos y México vienen pronunciándose en contra la ley antiinmigrantes aprobada por el Estado de Arizona, el canciller por la ley, Manuel Coronel Kautz, al consultarle sobre el tema, se mostró un tanto desinformado, por lo que simple y llanamente expresó que “es un tema de mucha importancia, y estoy seguro de que el Presidente se va a manifestar sobre eso”.
Por su parte, Cranshaw expresó que una de las formas para encontrar soluciones es que los diferentes países de la región tengan unidad de acción y pongan en agenda el tema, buscando cómo tener una postura ante los Estados Unidos.
“Éste es un problema de país, de Estado. No sólo por la cantidad de nicas en aquel país, sino también por el aporte económico a nuestra nación y para la nación que se sirve del trabajo de los migrantes, que mueven el sector servicio en áreas turísticas en la Florida, o que levanta las cosechas de naranjas y piñas”.
Para Cranshaw, el problema de la migración de los nicaragüenses se resolverá en la medida en que el gobierno mejore la economía, dé alternativas laborales, dé condiciones para la inversión y respete las leyes laborales.

(Texto con colaboración de Matilde Córdoba)