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Xiomara González

Los actos vandálicos registrados esta semana en Managua colocaron a Nicaragua en la portada de los principales diarios extranjeros, entre ellos The Wall Street Journal, el de mayor interés para los inversionistas. Los incidentes protagonizados por turbas afines al presidente Daniel Ortega en contra de diputados opositores no sólo alarmaron a la ciudadanía nicaragüense, sino a la comunidad internacional, cuya primera reacción vino de Estados Unidos al mostrarse “preocupado” por hechos que “obstaculizan el proceso político democrático, el respeto de los derechos humanos y también erosionan el Estado de Derecho”. Se pronunció por respaldar el involucramiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la crisis que vive nuestra nación.
En esa línea, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, hizo un llamado a “preservar la institucionalidad” y “respetar a las distintas autoridades constituidas”, no obstante, la cancillería nicaragüense rechazó este pedido y hasta demandó a Insulza abstenerse “de brindar declaraciones con ribetes injerencistas y basadas únicamente en reportes mediáticos parciales”. La singular defensa del gobierno se contradice con lo expuesto por una abrumadora cantidad de ciber lectores atemorizados, quienes rechazan y condenan enérgicamente el comportamiento “propio de un tirano”. Y muchos de ellos hasta advierten de “armarse de valor”, de “rebelarse con fusil en mano”.
La policía, ¿a quién defiende?
El actuar de la Policía Nacional volvió a ser cuestionado. Mientras el Ejecutivo asegura que esta institución “tiene plena capacidad para garantizar la institucionalidad y mantener el orden público, tanto por su profesionalismo como por su estrecha y excelente relación con el pueblo”, los hechos dicen lo contrario. Las autoridades policiales cerraron sus puertas a los legisladores opositores cuando estos llegaron directamente a sus instalaciones a solicitar protección, después de que los seguidores de Ortega les bloquearan el ingreso a la Asamblea Nacional. Para los internautas es el colmo que la Policía no brinde seguridad a un poder del Estado, pues si así vamos qué podrá esperar la gente de a pie.
“Detractores públicos”
Más impávidos se quedaron los lectores cuando observaron que los operadores de la justicia nicaragüense se sumaron al asalto al hotel Holiday Inn, donde cuarenta y siete parlamentarios opositores ratificaron la no reelección de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, CSE, y enviaron a la Comisión de Justicia el anteproyecto de Ley que deroga el “decretazo”. La presencia de jueces y magistrados en dicho ataque solo demuestra que ellos funcionan como “detractores públicos” y no como defensores del derecho, la razón y la equidad, que es para lo que se supone se habían preparado.
Triste papel de la Iglesia
Pese a la gran preocupación por la situación caótica que enfrenta el país, el llamado de la Conferencia Episcopal a respetar la Constitución y a convocar de urgencia a un diálogo nacional se vio empañado por algunos navegadores que, en vez de apoyar el pronunciamiento de los obispos, se dedicaron a juzgarlos porque, según ellos, no lo hacen en el mejor momento, justo cuando su imagen ante el mundo “está por los suelos” por los casos de pederastia.
Amor a la patria
Con todo lo que ocurre en Nicaragua, es lógico que reine el dolor y la desesperanza. Sin embargo, al final del túnel siempre hay una luz, y ese optimismo es el que no debemos dejar ir los nicaragüenses. Ante los ojos de la periodista Franziska Engelhardt, quien colaboró durante tres meses en la redacción de EL NUEVO DIARIO, una de nuestras mejores cualidades es el amor que le tenemos a la patria, pese a todo lo malo que nos ha tocado vivir. Su reportaje especial Managua vivida por una suiza, el más comentado en lo que va del año, resucitó en muchos lectores su deseo de cooperar para juntos rescatar la abatida tierra de lagos y volcanes.
Blogs y encuestas
Si de cambiar la realidad del país se trata, es idóneo comenzar con abrir los ojos. El blog de Letzira Sevilla Bolaños, Kupia Kumi remasterizado, podría ayudarnos en este proceso. Asimismo, Golpe de Estado a la Constitución, preludio de algo peor, del columnista Onofre Guevara, y Violencia política versus paz social, de Artemio Cruz. Desde lejos y también con un enfoque alentador, el poeta Gahston Saint-Fleur nos envió De Haití, de Polonia y de Desastre…
¿Cómo cree que terminará “la demolición” de las instituciones en Nicaragua? fue la última encuesta electrónica de END. El 54% de los votantes (810) considera que llegaremos a las elecciones de 2011 con el mismo o similar CSE y Ortega de candidato, el 26% (387) cree que se reproducirá el pacto Alemán-Ortega y el 20% (294) estima que la oposición obligará a Ortega a enderezar el rumbo del país. Ahora usted podrá opinar al respecto de: Los recientes actos violentos del orteguismo perseguían detener el proceso de formación de la ley contra el “decretazo” y amedrentar a la oposición para que acepte la reelección de Roberto Rivas y compañía. Opción a. ¿Lograrán su propósito?, opción b. ¿Se mantendrá firme la oposición contra la reelección del CSE?