Nacional

¡Chinchilla, pare la minería!

* Esperan que voluntad política expresada por presidenta tica sea firme y efectiva para preservar el medioambiente

Tatiana Rothschuh

SAN CARLOS/RÍO SAN JUAN

Para los riosanjuaneños, el fallo de la Sala IV Constitucional costarricense a favor del proyecto minero Crucitas, no es decisivo en la lucha binacional que han mantenido los movimientos ambientalistas ticos y nicaragüenses, en contra de la explotación de mina a cielo abierto.
Aunque ayer las radioemisoras y canales televisivos ticos que penetran el territorio riosanjuaneño difundían la noticia sobre la sentencia de ese tribunal, no se precisaban los contenidos de la misma, pero igual se propagaba la reacción popular en el país vecino, anunciando inclusive marchas y otras acciones.
En un sondeo de opinión, los riosanjuaneños expresaron su confianza en la lucha inquebrantable sostenida por los líderes ambientalistas y la población de las comunidades vecinales, y los obispos de la Conferencia Episcopal costarricense, pero también tienen expectativa por las declaraciones emitidas por la presidenta Laura Chinchilla, contra la minería metálica y a favor de impulsar acciones por preservar el medioambiente.

Que no se quede en politiquería
Ernesto José Briceño Martínez, compositor de Río San Juan, quien con su canto ha elevado su voz contra la minería metálica, pidió a Chinchilla que “sus palabras no queden en politiquería, que se hagan realidad, que practique una política responsable con el medioambiente”.
Gabriel Aguirre Marín, delegado del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, dijo que aunque no conoce los pormenores del fallo de la Sala VI Constitucional, “en caso de ser favorable para el proyecto Crucitas, se vuelve preocupante, porque hemos dicho hasta la saciedad que la explotación minera a escasos tres kilómetros del río San Juan, constituye una gran amenaza”.
Según el delegado del Marena, el impacto de la minería con el Proyecto Crucitas sería negativo para Nicaragua y Costa Rica, porque en esa zona converge la Reserva de Biosfera el Sureste de Nicaragua y la Reserva de Agua y Paz de Costa Rica, así como el torrente acuático del San Juan, que alimenta a las poblaciones vecinales costarricenses.
El ingeniero José Ramón Martínez, comentarista ambiental, considera que la minería en Crucitas “traería una repercusión grandísima, porque todo lo que pase en las márgenes del río San Juan y todo lo que se haga en el vecino país, va a influir grandemente en el ecosistema de la Cuenca binacional 69, de mayor extensión territorial que también es un reservorio para la humanidad”.
A criterio de Martínez, la posición de Chinchilla podría quedar entredicha en caso de responder a intereses del gran capital.
Señaló que el gobierno de Nicaragua, además de sus gestiones a través de Cancillería, debe pasar a hacer uso de todos los foros e incluso ante la Corte Internacional de La Haya.

La concesión en Crucitas
El proyecto minero Crucitas, otorgado a la empresa Industrias Infinito en Las Crucitas, Cutris, del cantón de San Carlos, Costa Rica, pretende extraer material de regolita, piedra y roca dura del subsuelo en un área de 55 hectáreas con una profundidad de unos 60 metros, lo cual significa 33 millones de metros cúbicos de material para obtener cerca de 800 mil onzas de oro.
La extracción de este material implica el uso de equipo y maquinaria pesada, uso de explosivos para separar la roca, así como también un quebrador que debe “moler” la roca para poder extraer el oro que tiene diseminado en su interior y conlleva el permiso para talar 191 hectáreas de bosque.
Esta autorización incluye, de manera explícita, la autorización de tala de especies que están vedadas en suelo costarricense.