Nacional

Desolación y hambre por destructivo tornado

* “Fenómeno atmosférico comenzó con una leve brisa que luego empezó a intensificarse y después vino el terror”, relatan las víctimas * A pesar de que los afectados quedaron sin techo y sin la poca comida que tenían, agradecen a Dios el haber quedado para “contar el cuento”

Gente desolada, sin comida y sin un techo dónde guarecerse, además de cuantiosas pérdidas, es el saldo que dejó el tornado que azotó la noche del lunes una zona conformada por los asentamientos más vulnerables del municipio de Tipitapa.
Según las personas que vivieron el fenómeno atmosférico, éste comenzó con una leve brisa como a las seis de la tarde del mismo lunes, luego empezó a intensificarse, acompañada de relámpagos y truenos. Posteriormente se sintió un temblor, y después, como de la nada, surgieron unas ráfagas de viento que a cada segundo aumentaban su velocidad.
“No sabemos lo que pasó. Fue algo horrible y tenebroso”, coinciden los afectados, agregando que “no parecía tornado, sino un huracán”.
A mí se me llevó todo. Eso fue espantoso, cuando nos percatamos, las casas se nos estaban cayendo. No hallábamos qué hacer, ni dónde meternos, porque todo estaba en el suelo”, recuerda muy consternada Mariana Cabrales, habitante de la comunidad El Paraíso.
Mariana perdió toda su casa. Como estaba toda forrada de zinc, el tornado la levantó de una vez, también perdió la comida que había almacenado para este mes.
“¿Qué le vamos a hacer? Si bien es cierto ahora no tengo nada, le agradezco a Dios que no nos pasó nada. Mis cuatro hijos, mi esposo y yo estamos a salvo”, refirió.
En medio de la incertidumbre de no saber qué comerán ni cómo le harán cuando llegue la noche, aún no se explican qué fue lo que pasó.

500 familias perjudicadas
Luego de la inspección que hicieron la mañana de ayer el alcalde de Tipitapa, César Vázquez, y Alfonso García, jefe de Planificación del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, Sinapred, contabilizan 500 familias perjudicadas, que, en total, suman 2 mil personas.
Los sitios que sufrieron mayores daños corresponden a los asentamientos Villa 15 de Septiembre, “Marvin Salazar”, El Paraíso y el kilómetro 38 de la Carretera Panamericana Norte.
En esta última localidad, resultó con cuantiosas pérdidas económicas la Corporación Pipasa Nicaragua, empresa dedicada a la producción y distribución de pollo en los diferentes mercados del país, donde el tornado botó toda una galera en la que criaba unas 25 mil aves, de las que murieron cinco mil.
La granja Santa Bárbara opera en un terreno alquilado, tiene menos de seis meses de estar funcionando, y la galera devastada tenía de 10 a 15 de días de estar en labores.
Cada uno de estos galpones trabaja con un sistema de ambiente controlado, las aves se manejan en un confort, entre otros beneficios, por lo que las pérdidas económicas suman cerca de los 100 mil dólares.
“Ésta es una granja nueva y moderna, la cual alberga 100 mil aves para la producción local. En este momento todas las cuadrillas están en la labor de escombreo. De las posibles pérdidas, pudimos recuperar el 75 por ciento. Pero gracias a Dios a esa hora no había nadie dentro de la galera, si no, hubiera sido lamentable”, explicó Gabriel Aguilar, gerente de producción de Corporación Pipasa Nicaragua.