Nacional

El insecto vampiro sigue amenazando salud de segovianos

* Ministerio de Salud con apoyo del gobierno de Japón y de la OPS, realiza un estudio para determinar la distribución del chinche en las viviendas * Otro elemento que se analiza es su infestación natural con el parásito Trypanosoma cruzi, que una vez dentro de las personas puede hacerle grande el corazón y otros órganos vitales

Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
El llamado “Mal de Chagas” sigue siendo una amenaza para la salud de poblaciones rurales de cinco departamentos del norte del país, principalmente para aquellas familias que viven bajo un techo rudimentario, de tipo taquezal o de adobe sin repello.
Así lo confirman los primeros datos de una encuesta entomológica que el Ministerio de Salud, Minsa, realiza en los departamentos de Jinotega, Matagalpa, Estelí, Madriz y Nueva Segovia, con el auspicio financiero del gobierno de Japón y de la Organización Panamericana de la Salud, OPS.
Triatoma dimidiata y Triatoma nítida, son los insectos y chinches que hasta la fecha han encontrado en viviendas encuestadas en cuatro municipios de un total de 10 que abarcará el estudio en Nueva Segovia, detalló el galeno Eddy Cáceres, encargado de Epidemiología del Sistema Local de Atención Integral en Salud, Silais-Minsa.
El dimidiata es el vector mayoritario y casero, y nítida, de vida más silvestre y poco conocido, fue encontrado en Macuelizo con un ejemplar infestado con el parásito Trypanosoma cruzi, que causa el Mal de Chagas.
Esperanza para no encontrar al más peligroso
Hasta el momento, en los municipios cubiertos con el estudio, no han hallado el Rodnios prolixus, el chinche más temido en la transmisión del Mal de Chagas, porque su hábitat es eminentemente domiciliar.
“A éste se le hizo un ataque fuerte, después de la encuesta de 1998. Si el presente estudio nos dice que no existe, entonces, la OPS va a certificar que lo tenemos erradicado”, expresó Cáceres.
Explicó que la recopilación de datos se hace en 70 casas por municipio, en grupos de 9, según la cantidad poblacional de la comarca seleccionada. Verifican presencia de los chinches en las viviendas, infestación natural de éstos con el parásito Trypanosoma cruzi, así como un muestreo serológico en adolescentes menores de 15 años.
En detalle, las estadísticas indican que Santa María marca un 45 por ciento de viviendas con el chinche y una infestación natural de 39. “Más o menos, de cada 10 insectos 4 portan el parásito”, acotó.
Macuelizo presenta una dispersión del animalito de 47 por ciento y una infestación natural de 17. Dipilto con el 35 por ciento de casas con el bicho y portan el parásito Trypanosoma cruzi el 1.5 por ciento. Y Mozonte con el 50 por ciento de casas con el chinche, pero sólo el 10 por ciento con infestación natural.
La gente ya está informada
La encuesta entomológica se realiza en 10 municipios neosegovianos de un total de 12 que tienen alturas mayores a los 600 metros sobre el nivel del mar, que es donde se aclimata mejor el insecto. Se exceptúan Ocotal y Wiwilí, de Nueva Segovia, por estar por debajo de ese parámetro.
Cáceres explicó que aunque la encuesta es planificada, tanto de forma comarcal como de viviendas identificadas, la metodología también cubre la demanda espontánea. “Si alguien nos dice que le revisemos su casa, se la revisamos, igual con la muestra serológica (de sangre) a menores de 15 años”, añadió.
El médico destacó que la gente ya conoce al insecto y maneja información que transmite el Mal de Chagas, a tal punto que lo identifican rápidamente y hasta lo llevan a los centros de asistencia.
Primero pone anestesia a sus víctimas
Los chinches Rodnios prolixus y Triatoma dimidiata, tienen vida casera y su actividad chupadora, lo realiza por la noche, aprovechando que sus víctimas duermen.
Cáceres explicó que el chinche vuela desde las hendiduras de las paredes y se posa en la piel de las personas, donde suelta una sustancia anestésica en el punto que va a picar, para que a la víctima no le duela ni vaya a despertar.
“Para que le alcance la mayor cantidad de glóbulos rojos, hace una constricción de su abdomen para desechar el suero de la sangre. Es aquí donde va el parásito que al rascarnos la picadura lo introducimos al torrente sanguíneo”, describió.
La enfermedad de Chagas se manifiesta en la persona infestada a los 7 y 15 años desde la fecha de una picadura, “y cuando prácticamente ha dañado la capa muscular del corazón, la del esófago o del colon”, agregó el galeno.
Según los especialistas, el efecto consiste en un agrandamiento del corazón y del esófago, lo que impide masticar con facilidad los alimentos, y una inflación del colon, que dificulta la salida de las heces fecales. La etapa aguda, llamada infantil, se caracteriza por fiebre, aumento del tamaño de hígado y bazo y, en ocasiones, miocarditis o meningoencefalitis con pronóstico grave.
Aplicarán fumigación y fármacos
Cáceres dijo que el Chagas es un mal identificado en Nicaragua desde 1998, cuando se hizo la primera encuesta nacional para conocer la distribución entomológica del vector y su nivel de incidencia en la salud de la población. En esa ocasión, Madriz resultó ser el más afectado, le seguían Nueva Segovia y Estelí. Una vez finalizado el estudio pasarán a la fase de fumigación intradomiciliar para exterminar al insecto, luego darán tratamiento a las personas infestadas con fármacos que proveerá la OPS y harán una campaña informativa para que la población apueste por medidas de prevención y control.
La enfermedad debe su nombre al médico brasileño Carlos Chagas, quien descubrió al parásito y al vector que lo transporta, en 1909, pero fue considerado como problema de salud pública hasta 1960. Se le considera un mal endémico de América, desde México hasta Argentina. Se estima que cada año son infestadas unos 15 millones de personas, de las que fallecen unas 50 mil. Tiene mayor prevalencia en las regiones rurales más pobres del continente.