Nacional

Katyn es “un lugar maldito”

* Después de 70 años de escudarse en los criminales nazis, Putin aceptó que el Kremlin ordenó la matanza * Eso iban a conmemorar y el “Bosque de la Muerte” cobró nuevas víctimas

(Varsovia) Agencias
Para muchos polacos, se trata ya de la mayor tragedia nacional vivida por Polonia desde la II Guerra Mundial y que, para más desolación, tuvo como escenario las cercanías de Katyn, "un lugar maldito para la historia polaca", como dijo hoy el ex presidente Aleksander Kwasniewski.
Hace 70 años, más de 20.000 oficiales del Ejército Polaco fueron asesinados en Katyn por orden de Stalin, en uno de los episodios más llorados de la historia polaca del siglo XX. "Allí murió la elite militar polaca, ahora lo hizo la de la actual República", añadía Kwasniewski.
"Un drama como éste no lo ha visto nunca el mundo moderno", lamentó el primer ministro y gran rival político del fallecido presidente polaco Donald Tusk, quien anunció su desplazamiento inmediato al lugar en el que se estrelló el Túpolev-154 presidencial.
También el líder de la oposición conservadora polaca, Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo del fallecido presidente Lech Kaczynski y ex primer ministro del país, decidió viajar a Smolensk, aunque por ahora ha rehusado hacer declaraciones sobre el siniestro.
Entre tanto, Varsovia y el resto de ciudades polacas se tiñeron a lo largo del día del color rojo y blanco de cientos de miles de banderas nacionales, colocadas en casas particulares, edificios públicos y transportes, como preludio de la semana de luto nacional que vivirá el país durante los próximos siete días.
Flores y velas
Decenas de miles de ciudadanos se acercaron a lo largo del día hasta el palacio presidencial de Varsovia, donde depositaron flores y velas para dar su último adiós al presidente de Polonia, Lech Kaczynski, y al resto de fallecidos en la catástrofe aérea de Smolensk (Rusia).
Los varsovianos acudieron en masa hasta las puertas del palacio presidencial para depositar flores y velas, en una expresión del dolor colectivo que recordaba a los momentos que siguieron a la muerte del Papa Juan Pablo II en 2005.
El exterior del palacio quedó iluminado por la luz de miles de velas, y frente a él se ha extendido un tapiz de flores donde se depositaron mensajes de condolencia y banderas, mientras muchos medios de comunicación y portales web del país centroeuropeo, se han adelantado a las jornadas de duelo y aparecen en blanco y negro, algo que mañana se generalizará en todos los periódicos, revistas y televisiones del país.
El presidente del Parlamento (Sejm), Bronislaw Komorowski, asumió, de acuerdo a la Constitución, la presidencia en funciones del país, hasta la convocatoria de nuevas elecciones presidencias, fecha que deberá concretarse en las próximas dos semanas y que, en todo caso, deberán tener lugar dentro de un plazo máximo de dos meses y medio.
"No hay izquierdas ni derechas, ahora debemos permanecer unidos", pidió ayer Komorowski, quien es además el candidato liberal para esos próximos comicios presidenciales.
Aunque todavía no se conocen las causas del accidente, muchos polacos se preguntan si el estado del avión presidencial, un Tupolev-154 con veinte años de antigüedad, ha sido una de las causas que ha provocado esta catástrofe.
Los cuerpos de las víctimas van a ser trasladados a Moscú para ser identificados, añadió Putin, mientras que las dos cajas negras del avión ya fueron halladas, según el ministerio ruso de Situaciones de Emergencia.
El líder de la oposición conservadora polaca, Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo del fallecido presidente Lech Kaczynski, a última hora a causa del delicado estado de salud de su madre, renunció viajar a Smolensk (Rusia), donde se estrelló el avión presidencial y murieron todos sus ocupantes, al menos 96.