Nacional

Tantean a Ejército

* General Hugo Torres: “Es una amenaza nacional contra la mayoría que se opone a la reelección amañada de Daniel Ortega” * Ieepp: “Las bayonetas no se deben mezclar con la política, si no recordemos lo que pasó en Honduras”

Jorge H. Alemán

Las declaraciones que esta semana hizo el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Rafael Solís, en torno al papel del Ejército de Nicaragua ante una eventual crisis política por el tema de la reelección presidencial y la permanencia en el cargo de funcionarios públicos con nombramientos vencidos, fueron consideradas por analistas y observadores, como amenazas reales contra la oposición al presidente Daniel Ortega.
Según el general en retiro Hugo Torres, diputado suplente del Movimiento de Renovación Sandinista, MRS, las palabras del magistrado Solís, en el contexto político actual y delante de la comandancia del Ejército, pueden interpretarse como una manipulación a las Fuerzas Armadas o una amenaza real del gobierno contra quienes se oponen a maniobras del oficialismo para mantener en el cargo principalmente a funcionarios del Poder Electoral.
“Viniendo esas declaraciones de uno de los principales operadores políticos del orteguismo, que no es ningún tonto y maneja información privilegiada, deben considerarse como una amenaza a la mayoría de la población que rechaza las maniobras del aparato orteguista por establecer una reelección ilegal con el apoyo de los magistrados corruptos del Consejo Supremo Electoral”, dijo Torres.
Lo que dijo Solís
El pasado jueves 8 de abril, el magistrado Solís aprovechó una visita institucional del Ejército de Nicaragua a la CSJ, para hacerle un llamado a controlar posibles disturbios que se puedan presentar a consecuencia de la controversia del Decreto 03-2010 y el artículo 201 de la Constitución de 1987, que el oficialismo defiende para sostener en el cargo a unos 25 funcionarios de instituciones claves, a quienes se les venció el nombramiento o está por vencerse.
“Puede haber algunos cabezas calientes que quieran hacer de los meses que vienen, tiempos difíciles alrededor de la institucionalidad del país o de la gobernabilidad, y creo que la presencia de ustedes (Ejército) como una institución respetada por todos es decisiva a la hora que se elucubren una serie de consecuencias que nadie está deseando para Nicaragua”, dijo entonces Solís.
“Es llamativo que una persona de tanta autoridad para un país, como es un magistrado de la CSJ, utilice un acercamiento institucional del Ejército, para involucrarlo en una amenaza nacional a todos aquellos que se atrevan a desafiar las maniobras desesperadas, y descaradas, por mantener en el poder a Ortega aun contra la voluntad de la mayoría de los nicaragüenses”, fustigó Torres.
Recuerdos de la GN
“No es inocente lo que dijo el magistrado, en el momento que lo dijo, y delante de quienes lo dijo. Es una amenaza clara que adquiere un dramatismo del pasado, cuando hubo familias-gobiernos que usaron a las fuerzas armadas contra el pueblo que no estaba a favor del continuismo y que desató un baño de sangre a este país, porque eso es lo que pasa cuando a alguien se le ocurre introducir a los militares a asuntos políticos”, observó el ex jefe guerrillero.
A criterio del disidente sandinista, la posición asumida tanto por Solís como por el mismo presidente Daniel Ortega ante el Ejército, son chantajes públicos “que buscan hacer reaccionar al Ejército y que arriesgan su institucionalidad, porque estaba presente el comandante en jefe y la comandancia”
“Y causa extrañeza que el Ejército no se haya pronunciado, porque cualquier poder del Estado que señale una cosa tan gravísima como esa, debe mover al Ejército a salir al paso y recordarle a la sociedad que es una institución que se debe a la Constitución y no a un partido político”, observó Torres.
La sombra de Honduras
Por su parte, el analista de temas de seguridad del Instituto de Estrategias y Políticas Públicas, Ieepp, Javier Meléndez, dijo que le parecía peligrosa y constante “la intencionalidad de sectores políticos por tratar de involucrar a las fuerzas armadas en asuntos que deberían resolverse estrictamente a nivel político”.
“Como he dicho varias veces, involucrar al Ejército en asuntos de partidos no es sano para la democracia del país, ni para ninguna democracia, si no veamos lo que ocurrió en Honduras, cuando involucraron al Ejército en un asunto político y se creó toda una crisis internacional”, indicó
“Yo personalmente considero y confío en que el Ejército no va a tomar en serio las amenazas de sectores políticos y mucho menos que vaya a involucrarse en situaciones fuera de su institucionalidad”, concluyó Meléndez.