Nacional

EU lamenta cierre de Unidad Anticorrupción

* Agregada de Prensa de EmbUSA habló en nombre de su gobierno, y dijo que relación bilateral era para luchar contra los delitos transnacionales, especialmente el narcotráfico y el contrabando

Luis Galeano

El gobierno de Estados Unidos, EU, a través de su embajada en Managua, lamentó la decisión del presidente Daniel Ortega, de clausurar la Unidad Anticorrupción y Crimen Organizado de la Policía Nacional, un grupo elite que asestó duros golpes al tráfico de estupefacientes y que manejaba información privilegiada que involucraba a personalidades del país vinculadas a actividades ilícitas.
La agregada de Prensa de la embajada estadounidense, Lillian Nigaglioni, en nombre de su gobierno, respondió de manera corta, pero clara, a un cuestionario que le hizo llegar END, relacionado a la decisión de Ortega de diluir la Unidad, resaltando que lo único que habían logrado a través de la misma eran objetivos provechosos.

Lamentable corte de “colaboración provechosa”
“Lamentamos la decisión del gobierno de Nicaragua de no continuar con esta colaboración tan provechosa (y) anticipamos con agrado trabajar con la Policía Nacional en otras áreas factibles, cuando sea posible”, dijo Nigaglioni.
El pasado lunes, la jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, luego de sostener un encuentro con el Embajador de EU, Robert Callahan, confirmó la “compactación” de la Unidad Anticorrupción por órdenes del presidente Ortega.
“La Policía nicaragüense ha hecho una labor muy buena, muy eficaz en la intercepción de las drogas ilegales; como las fuerzas armadas aquí. Estamos hablando siempre de qué podemos hacer, para mejorar la coordinación, la cooperación entre la institución de la Policía y por supuesto la embajada del gobierno de los Estados Unidos”, indicó el diplomático estadounidense.
La Unidad Anticorrupción disuelta por órdenes del presidente Ortega, era un cuerpo elite que tenía información que daba vueltas alrededor del crimen organizado y de personajes de la vida pública ligados a éste, entre ellos, ministros y secretarios de Estado, jueces, magistrados, diputados, policías y altos mandos del Ejército, de todas las tendencias políticas, de ex funcionarios y de los actuales.
Esa información la manejaba Estados Unidos a través de la Agencia Antidrogas, DEA, gracias al convenio de colaboración que existía con la Policía Nacional, y esa fue una de las principales causas que supuestamente tuvo Ortega para ordenar su cierre, pues la documentación y archivos que tenía en sus manos el cuerpo elite podría ocasionarle problemas más adelante.

Objetivos mutuos
Nigaglioni indicó que “hemos tenido una relación estrecha con la Policía Nacional de Nicaragua, y en especial con la Unidad Antidrogas (Anticorrupción), nuestra relación bilateral ha perseguido un objetivo provechoso, la lucha contra los delitos transnacionales, especialmente el narcotráfico y el contrabando”.
“La colaboración en estos temas de importancia, redunda en el interés de nuestras dos naciones”, concluyó.
La clausura de la Unidad aleja a Nicaragua de la Convención de las Naciones Unidas contra el Crimen Transnacional Organizado, conocida como “Convención de Palermo”, ratificado por nuestro país en junio de 2001. Varios de sus miembros ofrendaron su vida por el trabajo que realizaban en esa Unidad.