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Todos quieren “subirse” a El Bote del éxito

* Energía se ha extendido a Abisinia, Santa Amalia y El Destino, y más poblaciones se sienten inspiradas por ejemplo de comunidad * Banco Mundial dispuesto a ampliar el modelo, revela su encargado de proyectos energéticos * Benjamín Linder se ha convertido en icono, y ya difícilmente su nombre será olvidado en un área donde el alcalde promoverá ecoturismo y turismo rural

III y última entrega

No hay una fecha exacta sobre la llegada de las primeras familias al Cua. Sólo se sabe, de acuerdo con documentación de la Alcaldía del municipio, que el primero que lo habitó, en el siglo pasado, fue Ezequiel Rivera.
“Don Checo”, como se le llamaba popularmente, echó mano en ese entonces de un terrenito de 200 manzanas, que le costó cien córdobas, para atraer más gente al lugar. Para eso dividió las manzanas en solares. Algunos los vendió, otros los regaló, y así nació el poblado del Cua.
Sin embargo, tuvo que llegar la luz para “coparse” de gente. El actual alcalde del municipio, el liberal Raúl Acevedo Lara, dice que ni aun a inicios de los años 80 estaba poblado. Tenía apenas cuatro calles con más de 30 casas.
“Al Cua comenzó a llegar la gente años después, entre la década del 90 y el 2000, sobre todo cuando se comenzó a contar con la energía de El Bote”, destaca.
Hoy, el municipio cuenta con 102 comunidades que suman más de 52 mil habitantes. Es decir, más de 10 mil familias, de acuerdo con datos oficiales.
Algunas tienen más concentración poblacional que otras. Indicador que es la “brújula” del alcalde liberal para ampliar la energía en la zona, utilizando la red eléctrica de El Bote.
Acevedo detalla que este año, tomando en cuenta la experiencia comunitaria de El Bote, ya han extendido la energía descrita a comunidades como Abisinia, Santa Amalia y El Destino, beneficiándose con ello unas dos mil familias.
Eso, por otra parte, ha implicado un aporte de la comuna que supera los dos millones de córdobas. A lo que se suma el aporte técnico de la Asociación de Trabajadores de Desarrollo Rural “Benjamín Linder”, que dirige Rebeca Leaf, y la contribución de los pobladores beneficiados.
“Porque la gente pone la mano de obra: hacen los hoyos, ponen los postes del tendido eléctrico, deben preservar las cuentas de agua y pagan el derecho del servicio (la energía que reciben en sus viviendas), así todos nos apropiamos del proyecto y lo cuidamos. Todos le echamos la vaca”, explica.

Luz llegará a más de 150 familias
Este año, la meta de la Alcaldía del Cua y de la Asociación, con el empuje del Ministerio de Energía y Minas, es la de llevar la energía a tres sitios rurales: El Tabaco, Castillo Norte y Pedernales. “Sólo en Pedernales estamos hablando de que serán beneficiadas unas 150 familias”, precisa el alcalde.
El presidente del Poder Ciudadano en el Cua, Aníbal González, reitera que hay interés también en sitios como el Valle de los Herrera, Lumbices y “Benjamín Zeledón”.
El director de Planificación de la Alcaldía del Cua, Luis Gaitán, precisa que en el plan energético local se encargan de garantizar “buenos” caminos. “Cada seis kilómetros nos cuesta, por ejemplo, un millón de córdobas”, detalla.
Es decir, ese es el costo de llevar la luz de la hidroeléctrica El Bote a otras comunidades rurales, en términos de infraestructura vial. Gaitán destaca que a estás alturas todas las comarcas rurales demandan energía.
“Ya vieron lo que pasó al tener la hidro de El Bote, toda la mejoría económica que trajo, y ahora ellos quieren eso, pero hay que trabajar duro y entre todos, pues tenemos el problema de que hay muchas comunidades que están tan alejadas que es imposible conectarlas a la red de la hidroeléctrica”, argumenta Gaitán.
“Entonces” --agrega—“con la Asociación se ha ideado instalar microturbinas, que no requiere la conexión a la red eléctrica, para generar energía y cubrir a 40 familias”.
Aunque queda un excedente para dar cobertura, en el futuro, a 20 núcleos familiares. “En otras palabras, también se están pensando en el crecimiento poblacional”, subraya Gaitán.
El equipo, como las turbinas, es elaborado e instalado por la Asociación, la que a además está apostando a paneles solares. “Porque cada comunidad debe estudiarse como tal, no puede perderse de vista la autosostenibilidad y las condiciones de la zona, por eso la participación comunitaria es vital en todo esto”, razona Félix Rosales, coordinador de la Asociación.
Para el próximo año, de acuerdo con estimaciones del alcalde del Cua, incluirán en el sistema hidroeléctrico a San Miguel de Kilambé, Santa Rica, La Pita El Carmen y El Golfo.
En pesos y centavos, eso significará para la Alcaldía el desembolso de por lo menos tres millones de córdobas. “Pero esperamos que el Ministerio de Energía y Minas nos dé una mano, como siempre lo ha hecho”, añade Acevedo.

Banco Mundial ampliará el modelo
La entidad señalada, sin embargo, ha evitado hablar del tema con EL NUEVO DIARIO. Entre tanto, el experto y encargado de los proyectos energéticos en el Banco Mundial, BM, Carlos Siézar, subraya que el BM tiene disponibles unos cuatro millones de dólares, equivalentes al cambio actual a 84.4 millones de córdobas, para ampliar proyectos con modelos comunitarios similares al de El Bote.
“Estamos coordinándonos con el Ministerio de Energía y Minas, rector del sector, a través de Perza (Proyecto de Electrificación Rural en Zonas Aisladas), para ampliar el modelo. Es el Ministerio el que debe definir las zonas donde se incursionará, pero como Banco hay interés”, aclara.
Siézar resalta que el modelo comunitario de El Bote es positivo por varias razones: “Los pobladores se han involucrado, desde sus posibilidades, y se han apropiado de la iniciativa, por eso ha dado resultados; hay un acompañamiento técnico y un trabajo en equipo. Gracias a eso tienen energía, porque siendo sitios tan aislados no es viable para actores comerciales hacerse cargo de su abastecimiento energético. Si lo hacen, tomaría años”, expone.
El funcionario del BM admite que “ha habido algunos problemitas menores en el proyecto, pero insisto, en general, han respondido positivamente, y por eso queremos fomentar este tipo de iniciativas en el país”.

Consumo es bajo por el ahorro
Siézar confirma que la deuda que tiene la Asociación de Trabajadores de Desarrollo Rural “Benjamín Linder”, conformada por pobladores de El Bote, será pagada en unos seis años.
Rosales, coordinador de la Asociación, ha dicho que es de 1.6 millones de dólares, alrededor de 33.7 millones de córdobas. Una vez saldada, el proyecto hidroeléctrico pasará a manos de los comunitarios beneficiados de la zona, ellos lo administrarán y podrán destinar los fondos, que obtengan del mismo, para proyectos de interés.
Pero no sólo la estructura comunitaria llama la atención del BM. De acuerdo con Siézar, el consumo de energía en el Cua, incluyendo El Bote, oscila entre los 50 y 100 kilowatt hora por vivienda al mes.
En cada casa habitan cinco o más personas, incluyendo niños y adultos, según datos municipales.
En la capital, el consumo en una vivienda, de cuatro personas: dos niños y dos adultos, es en promedio de 116 kilowatt hora al mes. De manera que el consumo es bajo en el Cua, incluyendo a El Bote.
Siézar resalta que en realidad el consumo en la zona “es básico”. Eso se debe, según el ingeniero Juan Enrique Morales, a que la gente ahorra energía.
“Como estamos conscientes de que el costo es alto, pues se paga arriba de los 100 córdobas, entonces todo mundo busca cómo gastar menos luz: la refrigeradora se conecta en la noche, se ve televisión por algunas horas, a veces se plancha una sola vez al mes… y bueno, tener negocios resulta rentable, porque de allí se saca el pago de la energía”, apunta entre tanto la maestra Maribel Lanuza, quien vende helados algunas veces por semana para costear la energía que recibe.
De allí, que el Cua sea tan populoso en la actualidad, como lo es Estelí, ciudad norteña vista ya como una “pequeña” Managua.

Benjamín Linder, hizo historia
El estadounidense Benjamín Linder es recordado en el Cua como el hombre que llevó el “desarrollo” al municipio. Su amiga Ana Quirós recuerda que él tenía 27 años cuando arribó al país.
“Era un ingeniero, californiano, amante de la justicia y de la equidad. Vino a Nicaragua en 1983, persiguiendo sus sueños. Fue uno de los muchos internacionalistas asesinados en los años 80”, indica Quirós.
“La noticia de su muerte” --agrega-- “recorrió el mundo y se convirtió en titular de primera plana en muchos países a finales de abril de 1987”.
La muerte de Benjamín inspiró  a Sting en 1987 a escribir y cantar la canción Fragile, en su álbum Nothing Like the Sun (Nada como el Sol). Hoy existen dos casas “Benjamín Linder” --una en Managua y otra en Michigan, Estados Unidos--, un Café en León, una Asociación en el Cua, una Sala de Conferencias, que guardan su memoria.    
Linder trabajó, según rememora Quirós,  en la entonces Planta Geotérmica “Patricio Argüello Ryan” en Momotombo. Apoyó al Circo Nacional y a la Escuela de Circo. Vivió en El Riguero, Managua, y de ahí  se le veía salir a recorrer la capital en su monociclo, a veces de  civil y a veces en su uniforme de payaso, llamando a las vacunaciones, campañas de limpieza y otras actividades comunales.  
“Con frecuencia participó en actividades de Cisas, haciendo malabarismos con los alimentos para enseñar sobre dieta balanceada, o vestido del Monstruo del Sarampión para motivar la vacunación”, destaca.
“Las amistades le hacían bromas cuando hablaba con pasión de las microplantas eléctricas, diciéndole que eran las apropiadas para su tamaño porque era bajo de estatura. Su físico era lo más alejado de la imagen del gringo chele y fortachón que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en los estadounidenses”, menciona.  
Su familia también dio su apoyo a Nicaragua. Su hermano estuvo en Nicaragua cortando café. Sus padres, en tanto, habitantes de Portland, Oregon, al norte de Estados Unidos, ayudaron a conseguir donaciones para la planta hidroeléctrica que hoy está en El Bote, dando luz a 1,500 usuarios.

Quieren hacer turismo
El alcalde del Cua, el liberal Raúl Acevedo Lara, adelanta que tienen previsto aprovechar la zona para ecoturismo y turismo rural comunitario.
“Tenemos ya las condiciones básicas: luz y agua. A los caminos, además, se les da mantenimiento, y tenemos paisajes naturales impresionantes. El Bote, por ejemplo, tiene un escenario natural excelente. También está la presa, así que queremos impulsar proyectos de esa naturaleza”, comenta.
El municipio, por otro lado, es parte integral de la Reserva de Biosfera Bosawas, de conformidad con la Ley 47, publicada en La Gaceta, Diario Oficial No. 244 del 24 de diciembre de 2001.
En la actualidad, en la zona predominan el comercio y las actividades agropecuarias. A lo largo del año sobresale la producción de maíz, frijoles, hortalizas y café, entre otros. El presidente del Poder Ciudadano en el Cua, Aníbal González, agrega que hay interés también en darle más valor agregado a la producción.

El Cua
Extensión 776 Km.2
Clima, precipitación Precipitación anual oscila entre 1800 y 2600 mm. Temperatura media anual: 20º grados centígrados en los sitios más altos y 32 º en los más bajos. Climáticamente el municipio se encuentra en clima tropical húmedo de nebliselva en las partes altas y de pluvioselva y de sabana en las partes bajas.
Densidad poblacional 58 habitantes por km2
Población estimada para el 2005 52,585 (4,261 urbana y 48,324 es la población rural)
Principales actividades económicas Producción de café, ganado vacuno y porcino, granos básicos, bananos, hortalizas y madera.

Fuente: Alcaldía del Cua.