Nacional

Disuelta por saber mucho

* Muchas investigaciones daban vueltas alrededor del crimen organizado y de personajes de la vida pública ligados a éste * En sus archivos había ministros, jueces, magistrados, diputados, policías y altos mandos del Ejército, de todas las tendencias políticas, de ex funcionarios y de los actuales * Ex ministro Harding lamenta “extraña” clausura, y experto de Ieepp dice que es obligatoria una explicación de la decisión presidencial

Luis Galeano

Eran un cuerpo elite que sabía mucho y por eso era mejor disolverlo. La información que manejaban daba vueltas alrededor del crimen organizado y de personajes de la vida pública ligados a éste. Eso era la Unidad Anticorrupción de la Policía Nacional, disuelta recientemente por órdenes del presidente Daniel Ortega.
En sus archivos de investigación, según fuentes policiales que demandaron el anonimato, había desde ministros y secretarios de Estado, hasta jueces, magistrados, diputados, policías y altos mandos del Ejército. De todas las tendencias políticas, de ex funcionarios y de los actuales.
En fin, lo que manejaban era delicado, y a ello tenían acceso funcionarios de la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos), del FBI (Buró Federal de Investigaciones) y de la Policía Internacional, a través de la Embajada de Estados Unidos, que era la que financiaba los trabajos de investigación conjunta.
“Es por eso que el presidente Ortega, al tener confirmado que la información que se manejaba por medio de la Unidad Anticorrupción policial, podría traerle problemas más adelante por lo que manejaba Estados Unidos, decidió descabezarla”, dijo uno de los informantes.
Añadió la fuente que es por eso que la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, insistió en las declaraciones que brindó a los medios el lunes, en aplicar siempre los términos “información de inteligencia” e “información secreta”, porque se refería a asuntos de trabajos que fueron dados a conocer públicamente, pero también a los de los archivos que vinculan a los personajes de la vida pública con el crimen organizado.
“En la Policía hay distintas unidades para el trabajo operativo secreto, y lo que estamos haciendo es compactándolos para obtener mejores resultados”, dijo Granera en esa ocasión.

Sin versión policial, EmbUSA no responde y Bolaños se excusa
Ayer intentamos conocer una reacción de la vocera policial, comisionada Vilma Reyes, sobre el asunto, pero no respondió a su celular y su buzón de correos estaba lleno.
Por otra parte, la Embajada de EU no ha tenido respuesta oficial a un cuestionario que le hizo llegar END a su agregada de prensa, Lillian Nigaglioni, en el que se le plantea varias inquietudes sobre la decisión de Ortega de diluir la Unidad, creada durante la Administración del ex presidente Enrique Bolaños, quien ayer se excusó de brindar declaraciones sobre el tema.
“El ex presidente prefiere mantenerse alejado de todos los temas que están en el ambiente político y pide que lo disculpen”, refirió su asistente, ayer, cuando nos acercamos a la Fundación Enrique Bolaños, a buscar sus apreciaciones.

Harding extrañado
Por su parte, el ex ministro de Gobernación, Migob, durante la Administración Bolaños, Arturo Harding, dijo que lo “deseable” es que la lucha contra el crimen organizado que realizaba la Unidad Anticorrupción en la Policía, se mantenga a pesar de la decisión de Ortega de disolverla.
“A esa Unidad siempre se le dio el apoyo logístico necesario, hizo un gran trabajo con el apoyo de la DEA, los informes de operativos contra el crimen organizado están ahí, no se pueden negar”, dijo Harding.
Recordó que se realizaban grupos de trabajo en donde se organizaban actividades con otras dependencias del Migob, como Migración y Extranjería, con quienes se efectuaban actividades conjuntas muy efectivas.
“Era un trabajo altamente tecnificado que ayudaba al control del narcotráfico, tráfico de personas, armas y todas las amenazas emergentes”, añadió Harding.
Dijo que como ministro de Gobernación debió estar presto al apoyo operativo de la Unidad, y que le pareció “muy extraña” la decisión de clausurarla.
“Desconozco las razones técnicas o las que fueron tomadas en cuenta para decidir cerrarla. Como el resto de los ciudadanos me extraña que se haya ‘compactado’ para usar las palabras de la comisionada Granera”, concluyó el ex titular de Gobernación.

Merece explicación
Roberto Orozco, experto en temas de seguridad del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, afirmó que la decisión presidencial de disolver la Unidad, merece una explicación.
“Fue una decisión externa, no de la Policía, y estamos tratando de entenderla. Como Instituto creemos que se tiene que explicar por qué se disuelve la Unidad, cómo nació y qué hacía o qué dejó de hacer, para poder entender la decisión presidencial de cerrarla, porque no hacerlo se presta a cualquier especulación”, dijo Orozco.
Añadió que la Unidad Anticorrupción no recibía fondos del gobierno de EU, sino capacitación y equipos para hacer su trabajo, así como coordinación y manejo de información de inteligencia al más alto nivel. Las ramas de trabajo eran narcotráfico, trata de personas y armas, así como terrorismo.
El experto dijo no creer que el cerrar la Unidad meta en problemas a la Policía en la lucha contra el crimen organizado, porque según lo dicho por Granera, se va a volver al Estado anterior, es decir, que los cuadros que se sacaron de la Dirección de Investigaciones Económicas, la Dirección Antidrogas, Auxilio Judicial, volverán a sus direcciones a hacer su mismo trabajo.
“Realmente, van a seguir trabajando de la misma forma, porque hay interés de la Policía en hacer su trabajo, por mantener esa colaboración y apoyo logístico de Estados Unidos, porque el interés es mutuo”, estimó.
Informó que como Ieepp siempre sostienen reuniones con la Policía Nacional, para elaborar sus informes de gestión, y que durante la de este año, aprovecharán para preguntar por las posibles razones reales que llevaron al cierre de la Unidad, a menos que haya una explicación presidencial oficial que lo aclare todo.