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Chile sacudido

* Afectado aeropuerto de Santiago, pero mayores daños se dan en Concepción, frente a cuyas costas fue el epicentro * Muertos anoche llegaban a 214, pero esas cifras siempre crecen, dijeron funcionarios * Hay un millón 500 mil casas dañadas o destruidas, y unos dos millones de damnificados

AFP / Agencias
Santiago
Al menos 214 personas muertas por el gran terremoto que azotó Chile la madrugada de ayer, fueron contabilizadas por las autoridades en el último recuento hecho al caer la tarde de este sábado, en tanto, al menos 1 millón 500 mil viviendas fueron afectadas total o parcialmente.
A la par, el terremoto de 8.8 grados en la escala Richter provocó un maremoto que avanzaba a gran velocidad, unos 700 kilómetros por hora, según cálculos de geólogos estadounidenses, por las aguas del Pacífico en dirección a Nueva Zelanda, la Polinesia Francesa, Hawai y Japón.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, envió un mensaje de condolencia y solidaridad a las víctimas del fuerte terremoto que azotó el 80% de su país, y pidió a todos los chilenos que se pongan en pie para reconstruir una nación acostumbrada a los desastres naturales.
"Las fuerzas de la naturaleza han golpeado duramente nuestra patria, y una vez más ponen a prueba nuestra capacidad para enfrentar las adversidades y ponernos de pie", declaró la mandataria en un mensaje retransmitido en directo por todos los canales de televisión emisoras de radio del país.
Reos se fugan y enormes olas
Definitivamente, por distintas partes del país, sobre todo del centro hacia el sur, sólo se veía destrucción, y las calles con poco tráfico debido a los restos de edificaciones en las vías, mientras al menos dos centenares de reos aprovecharon la confusión y se fugaron de la cárcel en el sur del país, y olas del tsunami arrasaban las costas de la isla chilena de Robinson Crusoe.
Al respecto, la ministra de Vivienda, Patricia Pobrete, dijo a la AFP que "estamos hablando de una cifra preliminar de un 1,500,000 viviendas" afectadas. Además, precisó que de ellas unas 500,000 están con "daños severos" y que "probablemente no se pueden habitar más".
El sismo que derrumbó puentes en carreteras urbanas de Santiago, y parte importante de la infraestructura del aeropuerto internacional de la capital chilena, cerrado por al menos 24 horas, tuvo su epicentro en el mar a 90 km de Concepción, ciudad de medio millón de habitantes y unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
El terremoto sorprendió a la mayoría de los chilenos mientras dormían, y muchos de ellos salieron aterrorizados a las calles. Allí se mezclaban personas en pijamas que rehusaban regresar a sus viviendas, y nutridos grupos de jóvenes que abandonaron discotecas y fiestas.
El sismo se sintió con intensidad entre Concepción y Antofagasta, en la zona centro sur de Chile, pero también en localidades de Argentina.
El sacudión de Chile es el segundo más potente registrado en el mundo, en los últimos 20 años, tras el de 9.1 grados en la escala de Richter registrado en diciembre de 2004 en las costas de Indonesia, y que desencadenó el tsunami que mató a 220,000 personas.
Concepción la más afectada
La cifra de muertos "varía minuto a minuto", dijo Carmen Fernández, Directora de la Oficina Nacional de Emergencias, al entregar un reporte oficial de víctimas del terremoto que sacudió a Chile a las 3:34 horas locales (6:34 GMT).
Fernández confirmó que la zona más afectada es la periferia de la ciudad de Concepción, donde habría unos 400,000 afectados. Las primeras imágenes televisivas de Concepción mostraban el gran puente sobre el río Biobío destruido, decenas de construcciones dañadas y calles obstruidas por escombros. Un edificio de 15 pisos se derrumbó en el sector de la costanera, y los socorristas trabajaban en la evacuación de las personas atrapadas.
Chile ya había sufrido el terremoto más fuerte nunca registrado en el mundo, de 9.5 grados Richter, el 22 de mayo de 1960 en Valdivia, al sur de Santiago, que dejó más de 3,000 muertos.
La confusión se vio agravada por el inmediato y generalizado corte de luz que sobrevino al fuerte sismo y el colapso de las líneas telefónicas. Además, el aeropuerto de la capital seguía cerrado, producto de una gran destrucción, que obligó a que los vuelos internacionales fueran derivados a aeropuertos argentinos.
"Se cayeron los floreros, el televisor, todo se hizo añicos y quedó regado dentro de la casa", dijo a la AFP una mujer de nombre Aída en las afueras de su vivienda del norte de Santiago.
Daños menores en Santiago
Su casa y las de sus vecinos --todos aún en la calle a primera hora de la tarde-- registró la caída de algunas tejas y trozos de cornisa, pero su estructura se mantuvo en pie, tal como la de la mayoría de las construcciones en Santiago, una ciudad de seis millones de habitantes donde rigen estrictas normas para la construcción antisísmica.
"La infraestructura chilena ha resistido", señaló el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, después de hacer un sobrevuelo por Santiago y por sus alrededores, mientras, muchas personas se volcaron a utilizar las redes sociales de Internet, Twitter y Facebook para tratar de dar con sus familiares.
Entre tanto, el aeropuerto internacional de Santiago sufrió graves daños, aunque sin víctimas fatales, debido al colapso parcial de la terminal de pasajeros tras el sismo que azotó el sábado a Chile, lo que obligó a su cierre, inicialmente por 24 horas, aunque el plazo podría extenderse.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) informó que las pistas de aterrizaje y de despegue del Aeropuerto Internacional “Arturo Merino Benítez” no sufrieron daños, aunque sí la plataforma de pasajeros.
La isla “Juan Fernández”
Por otra parte Japón, Australia, las Filipinas y Hawai mantenían alertas de tsunami tras el sismo, mientras algunos de los países más próximos al epicentro, como Ecuador, Perú, Costa Rica y Nicaragua las levantaban sucesivamente al pasar el peligro.
La isla chilena Juan Fernández --que inspiró al narrador inglés Daniel Defoe para escribir su novela 'Robinson Crusoe'-- se vio invadida por una serie de olas que siguieron tras el terremoto. Se ignora si hay víctimas, pero muchos habitantes tuvieron tiempo de subir a las zonas altas. "Todo lo que había a tres kilómetros (del mar) desapareció", relató Fernando Avaria, piloto de avionetas que frecuentemente vuela a la isla.
La alerta de tsunami en el Pacífico "podría durar toda la jornada", dijo Eric Law, del Servicio Nacional Meteorológico norteamericano, y “sólo se detendrá cuando llegue al continente, del otro lado del Pacífico, en Asia. La ola se desplegó sobre el conjunto del Océano Pacífico", precisó.
Como avión a reacción
Entre tanto desde Washington, un experto estadounidenses en terremotos, aseguró a la AFP que el tsunami provocado por el potente sismo que sacudió Chile la madrugada del sábado, avanzaba por el Pacífico a una velocidad de avión a reacción, a mas de 700 kilómetros por hora.
El profesor de Geología de la Universidad de Colorado, Roger Bilham, calculó que en medio del Pacífico la masa de agua contenida por la ola, “de unos 4 km de espesor”, se dirigía hacia las costas hawaianas a una velocidad de 200 metros por segundo o sea 720 kilómetros por hora.