Nacional

Proxenetismo en vivo y otra falsa cédula

* Esposa de Jorge Torres Puello confirma en El Salvador lo acontecido con menores nicas

Ernesto García

La postergación una vez más del juicio contra Johana Camila González, acusada de proxenetismo y trata de personas en perjuicio de una adolescente, dejó al descubierto una vez más que la Cédula de Identidad en Nicaragua es un documento que no brinda ninguna seguridad.

Esto, porque la adolescente que fue llevada supuestamente bajo engaño a Guatemala a prostituirse en el night club “El Mediterráneo”, utilizó una cédula con el nombre de otra persona para cruzar los puestos fronterizos de Honduras, El Salvador y Guatemala.
La acusación de la Fiscalía refiere que la adolescente de 16 años cruzó las fronteras de los países antes mencionados con un documento a nombre de una dama mayor de edad de iniciales M.LC.F.
La cédula donde aparentemente fue suplantada la fotografía de la verdadera dueña, le fue proporcionada a la menor de edad por Francela Gordon, quien al igual que González enfrenta cargos por proxenetismo y trata de persona, pero quien está prófuga de la justicia.
El juicio contra González se reprogramó para el próximo 17 de marzo, luego de que el abogado defensor Harlen Bladimir Huete, renunció a seguir ejerciendo la defensa, alegando que no avalaría con su presencia la supuesta parcialidad del juez Quinto Distrito Penal de Juicio, Sergio Palacios.

Reclutada por 100 dólares
Johana Camila González, en marzo de 2008, reclutó a la adolescente de 16 años, para que posara como modelo porno a un hombre de acento español, a cambio del pago de 100 dólares, según la Fiscalía.
Después de ese primer encuentro, la joven siguió haciendo el mismo trabajo, pero en una casa que alquilaba el supuesto español en el reparto Altamira d’Este.
En julio del mismo año apareció en escena Francela Gordon, quien según la denunciante era quien le pagaba 50 ó 100 dólares cada vez que posaba para el extranjero de forma erótica o apareciendo con otras jóvenes.

Llevada con engaño
Según la denunciante, el 19 de julio de 2008, Francela Gordon le dijo que la llevaría a Panamá, y para ello cuatro días después le compró un boleto en una empresa de transporte de pasajeros, pero en realidad el pasaje era con destino a Guatemala.
Para el 27 de julio de 2008, la menor llegó al night club “El Mediterráneo”, en la capital guatemalteca, donde recibió un mil dólares en concepto de pago, pero se veía obligada a bailar desnuda y a consumir droga para prostituirse, según el escrito acusatorio.
Los hechos fueron del conocimiento de las autoridades nicaragüenses en la segunda semana de agosto de ese mismo año, luego de que la adolescente logró huir con otras jóvenes de “El Mediterráneo”.

Confirman el caso de El Salvador
Ana Josefa Ramírez Orellana, esposa de Jorge Aníbal Torres Puello, el supuesto abogado de un grupo de misioneros estadounidense acusados del secuestro de niños haitianos, confirmó que su marido forzó a tres jóvenes nicaragüenses a posar desnudas.
La semana pasada, un juez salvadoreño ordenó el arresto de Torres por el hecho que ahora confirma Ramírez en declaraciones a El Nuevo Herald, desde el Centro de Readaptación para Mujeres de Ilopango, a siete kilómetros de la capital salvadoreña, donde está presa desde hace nueve meses.
La red de reclutadores de niñas nicaragüenses para ser prostituidas en El Salvador, quedó al descubierto, cuando las tres menores víctimas se contactaron con la Policía salvadoreña desde una estación de autobuses.