Nacional

Improvisaciones y falta de programas adicionales

* Diputado Wálmaro Gutiérrez explica razones de subejecuciones

Ary Pantoja

El estudio denominado “Las voces de Hambre Cero”, realizado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, concluye que una de las debilidades del Programa Productivo Alimentario, PPA, ejecutado por el gobierno es que carece de programas adicionales complementarios para garantizar su éxito; además, enfatiza en el ineficiente trabajo del Ministerio Agropecuario y Forestal, Mag-For, en torno a la adquisición de los bienes a distribuir mediante el Bono Productivo Alimentario, BPA.
La coordinadora del estudio, Claudia García Rocha, señala que para lograr un óptimo desempeño, el PPA o “Hambre Cero” debería ser un programa multisectorial que incluya otros componentes y, por ende, involucrar en su ejecución a otras instituciones estatales, como salud, educación, agua potable y saneamiento, entre otros.
“Es recomendable vincular los esfuerzos del PPA con otros programas sociales que combaten el hambre (merienda escolar) y la mortalidad infantil; así como otros que brindan capacitación en materia de salud reproductiva; acceso a agua potable y saneamiento en el área rural”, se lee en la recomendación número cinco del estudio del Ieepp.

Subestiman a ONG
Además, exhorta al gobierno a realizar un estudio sobre el uso, manejo y tenencia de la tierra a fin de determinar qué zonas son aptas para desarrollar la cría de ganado en menor escala, y con ello garantizar que el bono productivo será bien aprovechado por los beneficiarios.
En este aspecto, el Ieepp aconseja tomar en cuenta el último Censo Nacional Agropecuario, Cenagro.
También recomienda aprovechar la presencia en el campo de ONG que cuentan con experiencia administrativa y de gestión para colaborar con el Estado en la ejecución del PPA.
Después de entregado el Bono Productivo Alimentario, BPA, al beneficiario, el Ieepp considera indispensable garantizar la capacitación constante; pero previo a esto, asegurarse de que los bienes que se compran para el BPA sean los adecuados.
Doña María Auxiliadora Espinoza, de 33 años, habita en la comarca El Higuito, municipio de Macuelizo, Nueva Segovia; es madre de cuatro hijos. Recibió el bono en 2007, pero señala que la vaca le “salió machorra”; amén de que la hicieron firmar un acta de entrega en la que se hacía constar que el animal estaba preñado, pero no fue así.
Doña María Auxiliadora dice que firmó para no perder el bono.
La coordinadora del estudio del Ieepp, Claudia García, expresa que casos como el de la señora Espinoza son recurrentes, sobre todo con los primeros BPA entregados, pues el Mag-For, “compró las vacas por lote y ahí va de todo”.
Según García, en algunos casos las vacas entregadas no sólo no iban “cargadas”, sino que eran muy jóvenes para quedar preñadas posteriormente.

Gobierno se defiende
Pero el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, Wálmaro Antonio Gutiérrez Mercado, no comparte los resultados del estudio, pese a admitir que no lo conoce a profundidad. Gutiérrez Mercado tiene una explicación financiera y política totalmente distinta acerca de las causas de la subejecución del PPA.
Según Gutiérrez, casi la mitad del presupuesto destinado a financiar el PPA y el BPA, proviene de préstamos “atados” de los organismos financieros internacionales, y los desembolsos en 2009 se vieron afectados porque el convenio correspondiente no se aprobó a tiempo en la Asamblea Nacional a causa, dijo, del “boicot” por parte de los diputados opositores.
En 2009, el gobierno proyectó una partida presupuestaria de 367.5 millones de córdobas para financiar el Bono Productivo Alimentario, BPA; después de las tres reformas presupuestarias ese monto se redujo a 214.6 millones, y al 31 de diciembre sólo se habían ejecutado 96.1 millones (44.78%).
Sin embargo, al 11 de febrero de 2010, según el último reporte del Sistema Integrado de Gestión Financiera y Administración, Sigfa, la ejecución llegó a 109.1 millones de córdobas, lo que da un nivel de ejecución del 50.9 por ciento.
Gutiérrez asegura que los montos destinados a financiar “Hambre Cero”, provenientes de recursos propios, han sido ejecutados casi en su totalidad, y que el restante dinero corresponde a fondos de préstamos aún no desembolsados.
Es por ello que Gutiérrez restó importancia a la subejecución en del programa “Hambre Cero”, pues está vinculada, dijo, a los préstamos y donaciones ratificados tardíamente por la Asamblea Nacional.