Nacional

Enorme sacudida en dirección del Inatec

* Se les atribuyen asuntos irregulares que suman varios millones de córdobas de las arcas del patrimonio estatal * Situación del Instituto se venía manejando en la sombra desde finales del año pasado, e incluye amenazas de muerte y pago a matones para eliminar a otros directores * Vargas primero niega su destitución, pero al caer la noche sólo se atrevió a decir: “Pregúntele al Presidente”

Luis Galeano

El director de Instituto Nacional Tecnológico, Ina-tec, Dámaso Vargas, y el director general administrativo financiero, Pablo Emilio Quiroz, fueron destituidos de sus cargos por presuntos actos irregulares que implican un serio daño al patrimonio del Estado, confirmaron fuentes del Consejo Directivo de ese ente autónomo.
Las fuentes de la institución informaron que el destino de Vargas y el de Quiroz se discutieron ayer, en medio de un clima de gran tensión en las oficinas del Inatec. Los informantes mencionaron los nombres de otros funcionarios que fueron despedidos, pero esos se los brindaremos en la edición de mañana.

La ministra del Trabajo, Jeannette Chávez, Presidenta del Consejo Directivo de Inatec; los ministros de Educación, de Hacienda y de Fomento --Miguel De Castilla, Alberto Guevara y Orlando Solórzano, respectivamente--, dos representantes del sector privado y dos trabajadores, o sus representantes, discutieron ayer qué hacer, y la disposición que prevaleció fue la de cesar de sus cargos a los mencionados.

Niega primero y luego dice: “Pregúntele al Presidente”
“Yo estoy en el Inatec y no me han despedido, ni a mí ni al licenciado Quiroz. A nadie. Todos seguimos igual”, fue lo primero que dijo Vargas seco y cortante, cuando lo consultamos ayer, pasado el mediodía, sobre la situación.
“Creele a quien te informó, entonces”, añadió, para luego colgar, cuando le indicamos que la información que se nos dio era que se había decidido despedirle.
Al caer la noche y con la información confirmada por uno de los miembros del Consejo Directivo, llamamos nuevamente, y ésta fue la conversación:

Don Dámaso, nos confirmaron que el Consejo Directivo decidió destituirlo de su cargo, ¿qué tiene que decir sobre el asunto?
“No sé… porque no es el Consejo Directivo el que me nombra”.

¿Sigue en su cargo o no?
“El Consejo Directivo no me nombra, ¿no te digo? A mí me nombra el Presidente”.

Se les atribuyen a usted y al señor Quiroz varios asuntos irregulares, como la compra de unos camiones que no llegaron nunca al Inatec, y las compras de unas computadoras, por las que algunos directivos recibían dinero de comisión por parte de un cubano que era quien les entregaba las computadoras, ¿qué tiene que decir?
“Eso es de auditoría, eso lo tiene que decir auditoría, de eso no sé nada”.

Reitero la pregunta ¿Sigue en su cargo o no?
“Hay que preguntarle al Presidente”.

¿No le han notificado nada?
(Silencio… y colgó)

Amenazas y hasta contrato a matones
De acuerdo con las fuentes, la situación de Vargas, de Quiroz y de los demás se viene manejando silenciosamente desde finales del año pasado, y hasta ha tenido episodios peligrosos como amenazas de muerte hacia directivos de dependencias menores del Inatec, y contratación de matones para acabar con la vida de algunos de ellos o ponerles droga en los autos.
“La Policía maneja esa situación, lo que pasa es que se ha mantenido a bajo perfil, pero hasta tramas para matar o involucrar en asuntos de droga a los que han afirmado el asunto del desfalco ha habido”, dijo el informante.
Intentamos una versión de la vocera policial, comisionada Vilma Reyes, pero no fue posible localizarla ni en su celular ni en las oficinas de Plaza El Sol.
Las fuentes indicaron que la situación irregular tiene que ver con la supuesta compra de unos camiones por los que el Estado desembolsó unos dos millones de córdobas, pero las máquinas nunca llegaron a ser propiedad del Inatec, así como el desembolso de varios millones de córdobas para la compra de decenas de computadoras a una empresa de un ciudadano cubano, quien pagaba 30 por ciento de comisión a sus contactos, con tal de que se le compraran sólo a él.
“El problema es que había una división en los sindicatos, porque unos están a favor (de Vargas y de Quiroz) y otros no, entonces se había venido manejando con prudencia, pero lo cierto es que la documentación y los testimonios son tan contundentes, que había que tomar una decisión y así fue”, concluyó el informante.