Nacional

“Dictadura de judicatura”

* Expresa al inaugurar Festival de Poesía que hay jueces y magistrados inescrupulosos * Se refirió también a los prepotentes que con inmunidad e impunidad hacen uso indebido del poder político o del dinero * Simultáneamente, en Managua, Ortega hacía un raro discurso sobre la impotencia del sistema judicial para no dejarse minar por el narcotráfico

Redacción Central
“Se dan casos vergonzosos en que algunos jueces y magistrados inescrupulosos manipulan impúdicamente a una cada vez más desacreditada justicia, inclinando la balanza hacia el lado de los intereses que le ordenan aquellos prepotentes que, con inmunidad e impunidad, hacen uso indebido del poder político o del dinero”.
Esta frase no es de ningún “oligarca imperialista” ni de ninguna conspiración mediática de las que dice el gobierno que le montan, es nada menos que del Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, y pronunciada el martes en la noche con mucho énfasis en la inauguración del Festival de Poesía en Granada.
Para que no quedara duda del sentido de sus expresiones, Morales Carazo agregó que “son, entre otros, a quienes hay que erradicar prioritariamente a la par de la corrupción, para que haya desarrollo económico-social y humano integral, convivencia armónica, justicia y equidad para todos”.

Una dictadura en negrita
El vicepresidente distribuyó su discurso impreso y destacó en letra “negrita” como para que su pensamiento se recibiera con la profundidad debida, que “nos referimos a los que pretenden implantar una dictadura de la judicatura”.
Mientras Morales Carazo decía estas frases en Granada, en Managua, en el acto donde la Policía rendía un informe anual al Presidente, Ortega se manifestaba con un raro discurso en el que señalando de soslayo “la debilidad” del sistema judicial para lidiar con el narcotráfico, se inclinaba por rendir la acción represiva del Estado y enviar a cada extranjero a su lugar de origen.
“Si aquí se captura a un narcotraficante que es colombiano, que es mexicano, lo que hay que hacer es, en cuanto más pronto regresarlo a su país, porque cuanto más tiempo lo tengamos aquí, más nos contamina”, fueron las frases textuales del presidente Ortega.
La aceptación de ese efecto contaminante, la “solución” de “enviarlos lo más rápido posible a su país para que no contamine más”, es la aceptación de una indefensión del Estado para frenar la corrupción que genera el crimen organizado en la administración de justicia”.
Los dos discursos han tenido un gran impacto y repercusión en los sectores políticos y, en general, en la sociedad civil.