Nacional

Tráfico sexual con menores ha venido creciendo

* Estado incompetente para frenarlo y muchas instituciones ni siquiera se dan por enteradas

Rafael Lara

“El auge de Nicaragua como atractivo turístico, la falta de controles, más la crisis económica, están arrastrando a más niñas y cada vez de menor edad a ser explotadas sexualmente. Lo grave es que las instancias competentes no están poniendo atención a la situación, mientras la sociedad lo asume como algo normal”, señaló Grethel López, Directora de Casa Alianza.
Indicó que actualmente han proliferado una serie de establecimientos y centros nocturnos que son mampara para las verdaderas actividades de explotación sexual.
“Algunos tienen el nombre de centro nocturno, y otros son más abiertos a la vista y paciencia de la población y de las autoridades, ocupando jovencitas para actividades sexuales. Muchos son visibles, pero más me incomodan los que están ocultos y no se sabe qué puede pasar ahí”, expresó.
Agregó que “entre estos sitios supimos de una cafetería que, en su parte trasera, se conectaba con el lugar donde las muchachas ejercían la prostitución. Los tipos de modalidades del proxenetismo han cambiado y no estamos al ritmo”.

Unas buenas preguntas
La directora de Casa Alianza considera que existe muy poca actuación de las autoridades en cuanto a los centros nocturnos.
Señaló que aunque reportan “x” cantidad de allanamientos, se mira que el esfuerzo es minúsculo, si se compara con la actividad antinarcóticos.
Sobre estos allanamientos se preguntó: ¿Cuántos detenidos fueron acusados por proxenetismo, cuántos fueron condenados y cuántos al final están en la cárcel?
“Creo que, en efecto, las autoridades pueden hacer más. Así como un periodista de EL NUEVO DIARIO pudo introducirse en esos centros e investigó sobre la situación, ¿por qué un policía encubierto no puede hacer lo mismo?
Sobre el caso del centro “Good Time”, allanado el año pasado, dijo que no se puede negar que ahí se ejercía el proxenetismo, y después fue sorprendente que hasta las explotadas terminaron clamando en defensa de sus explotadores.
“No hay beligerancia contra la gente que se lucra de la explotación de los cuerpos de mujeres, jovencitas y niñas. Y si lo denuncias se pierden las pruebas, se dice que no hay suficientes elementos para acusar, y a veces no hay siquiera interés de las mismas madres de las víctimas por seguir el caso. Lo que dice el Ministerio Público es muy cierto, que algunas se han vendido y aprueban que sus hijas sean explotadas y ahí también hay que actuar”.

Implicaciones son muchas
López criticó que no sólo la Policía Nacional y el Ministerio Público son los encargados. ¿Dónde están las otras instituciones? La Alcaldía, que da los permisos a estos antros, tiene su responsabilidad; el Ministerio de Salud, ¿qué respuesta da ante inspecciones de estos centros?, o el Ministerio de Educación ¿qué campaña ha implementado en su currícula estudiantil para prevenir que la niñez caiga en manos de los explotadores sexuales?
También se preguntó: ¿Cuántos abogados se prestan a trabajar con los explotadores, cuántos funcionarios están metidos en esto y se hacen de la vista gorda porque reciben coimas o también son consumidores del “servicio”, si no las dos cosas?
“De aquí a unos años más, al paso que vamos, la actividad va a ser como en Costa Rica o en Guatemala, donde hay inescrupulosos que llaman al turismo por sexo, con mejores formas de organización y mayor fuerza como parte de las redes tendidas por las mafias de tratantes de personas y explotadores sexuales. Éste es el momento de ejercer controles antes de que la problemática se salga totalmente del control de las autoridades”, apuntó.
Virginia Meneses, responsable de acción política de la Red de Mujeres contra la Violencia, expresó que la trata de personas tiene fines de explotación laboral, y principalmente sexual, y en ella está involucrada una serie de personas, comenzando con el reclutador, que las traslada, y el que las ofrece. Meneses considera que Nicaragua, como Estado, no está preparado para combatir el problema; no posee ejes especializados de acción, ni políticas establecidas. Mientras tanto, en otros países están involucrados funcionarios, y no podemos olvidar que después de las drogas, el tráfico de personas con fines sexuales es uno de los delitos más lucrativos de las mafias que están detrás de todo esto.