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Albanisa no es feudo privado

Botan escudo oficialista: “ALBA es empresa con fines de lucro, con participación del Estado y sujeta a rendición de cuentas”. No es organización cristiana, genera deudas públicas y utilidades auditables que deben ir a Hacienda, y aunque la bauticen como socialista, es tan capitalista como el dólar. Estado puede intervenir en el negocio, auditarlo, disponer de los recursos y sancionarlo si encuentra anomalías

El Estado nicaragüense y las instituciones de control y fiscalización de los recursos públicos pueden y deben supervisar a Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), en tanto la sociedad se formó con capital del Estado a través de una empresa estatal, mediante la firma de un funcionario público en calidad de representante del Estado y bajo las leyes mercantiles del país.
Así lo detectaron y señalaron ayer economistas y contralores, luego que EL NUEVO DIARIO expusiera a luz pública los fundamentos del acta constitutiva de la empresa Albanisa, la cual maneja los recursos del acuerdo petrolero firmado por el país con Venezuela, como empresa privada al servicio del partido de gobierno.
De acuerdo con el economista y experto en materia fiscal y temas tributarios, René Vallecillo, al ser Albanisa una sociedad mercantil donde participa como socia Nicaragua con el 49 por ciento de las acciones, se generan compromisos, deberes y obligaciones al Estado.

Puede generar deudas…
“¿Aunque se haya constituido como sociedad anónima?”, se le preguntó al experto y respondió: “Claro, aunque sea de la forma en que se constituya, desde que hay una participación del Estado, hay posibilidades de generarse compromisos comerciales, puede generar deudas, puede generar ganancias, puede generar perjuicios, puede generar muchos cosas”.
“¿Y es sujeta de control fiscal y de auditorías por parte de las instituciones nicaragüenses, aunque sea socio minoritario con el 49 por ciento de las acciones?” --se le consultó.
“Por supuesto, la Ley Orgánica de la Contraloría dice que puede fiscalizar los recursos del Estado dispuestos o invertidos en cualquier institución pública o privada, y Nicaragua como Estado socio, es sujeta de obligaciones y derechos conforme a sus leyes, en tanto es una sociedad mixta, inscrita en Nicaragua bajo el Código Mercantil nicaragüense y creada al amparo del Estado, por medio de sus instrumentos”, detalló.

Caen falacias oficiales
“Una institución seria y profesional no va a ir a revisar a una sociedad sólo el 49 por ciento de sus operaciones, sólo porque el Estado es socio del 49 por ciento de las acciones. La institución va, audita el 100 por ciento de las operaciones para asegurar que el 49 por ciento de las acciones del socio están adecuadamente manejados, y que los intereses del Estado están garantizados”, precisó.
Desde el inicio de las operaciones comerciales de la empresa, el gobierno y sus defensores han alegado que por ser Albanisa una Sociedad Anónima no es sujeta de rendición de cuenta ante los controles del Estado.
Albanisa es una empresa mixta en la cual la estatal Petronic es dueña del 49 por ciento de las acciones. El restante 51 por ciento está en manos de la también estatal venezolana Petróleos de Venezuela (Pdvesa).
De acuerdo con su acta constitutiva, presentada en detalle ayer por END, Albanisa se fundó con un capital semilla de 20 millones de córdobas, de los cuales Nicaragua, a través de la petrolera estatal, aportó 9.2 millones.

Utilidades deben ir a Hacienda
La sociedad se formó en 2007 con autorización del presidente Daniel Ortega y de su homólogo venezolano y proveedor, Hugo Chávez. Quienes firmaron fueron Francisco López Centeno, en calidad de funcionario público y de presidente ejecutivo de Petronic y Asdrúbal Chávez, en nombre de Pdvsa.
El sociólogo y economista Cirilo Otero, del no gubernamental Centro de Investigaciones de Políticas Ambientales, dijo que los recursos de Albanisa, en cuanto se generan a partir de capital del Estado nicaragüense, generan deuda pública, y, por lo tanto, son sujetos a rendición de cuentas.
“Y en el caso de que tales recursos generen utilidades, como seguramente lo están haciendo, sus fondos no deben ser manejados paralelamente al presupuesto, sino que deben reportarse al Ministerio de Hacienda y sujetarse a los criterios de distribución del Presupuesto General de la República desde la Asamblea Nacional”, observó.
De acuerdo con Otero, en el acta de constitución de Albanisa como empresa mixta, queda establecido de manera clara que es una sociedad mercantil con fines de lucro, estrictamente comercial y con amplísimos poderes para invertir y comerciar con cuanto negocio le autoricen sus socios.

No es “Santa-Albanisa”
“No es una institución social de carácter humanitario, no está fundamentada como organización cristiana o religiosa, y no habla de socialismo por ninguna parte, al contrario, sus fundamentos son los propios de una empresa capitalista constituida para operar y competir ferozmente en el libre mercado”, observó Otero.
“Un peso que haya invertido el Estado en Albanisa, y la CGR tiene el deber de auditar si ese peso fue bien invertido, si ha generado deudas, o si ha generado ganancias, y cómo se manejan esas ganancias”, observó.

CGR observa a las “Albitas”
La posibilidad que la CGR ingrese a las cuentas de las diferentes empresas que trabajan bajo el alero de Albanisa, conocidas como las “Albitas”, dependerá del resultado del trabajo de auditoría que ha ordenado realizar en la “cabeza del pulpo”.
“Si existe una relación directa entre esas empresas y Albanisa, eso tiene que salir en la auditoría que hemos ordenado, y a partir de ahí tendríamos que tomar una decisión, según lo que nos digan los auditores”, dijo el presidente de la CGR Guillermo Argüello Poessy.
Añadió que si cada una de las empresas derivadas tuviese actas constitutivas particulares, analizarían el mecanismo de operación para determinar si existe también alguna participación estatal en sus operaciones.

Paraguas de negocios
De Albanisa se desprenden Alba Caruna, Alba Equipos, Alba Seguridad, Alba Generación, Alba Puertos, Alba Depósitos, Alba Eólica, Alba Alimentos, Alba Transporte y Alba Tecnosa, Alba Forestal y Alba Riego.
Cada una de ellas se mueve en sus rubros, y así han adquirido hoteles, medios de comunicación, se autoasignan proyectos de construcción, exportan granos básicos, carne, leche, tienen la red de distribución de combustible más grande del país y trabajan en generación eléctrica.
Alba Caruna, que hasta hace unos años era una pequeña cooperativa de crédito, hoy es el banco del partido o de la familia gobernante, que recibe el 25 del 50 por ciento que se origina del 100% del pago de la factura petrolera que realiza Nicaragua por la importación de crudo venezolano. El otro 25% va a un fondo ALBA cuya constitución, fines y controles nadie conoce.