Nacional

Investigan daños por derrame en Isla Juan Venado

* Aún no se cuantifica ruptura del oleoducto en Miramar

El derrame de petróleo ocurrido hace una semana en la comunidad de Miramar, sector de Puerto Sandino, en el municipio de León, podría ocasionar daños irreversibles al ecosistema, y perjudicar directamente a la reserva natural Isla Juan Venado.
Para conocer in situ las afectaciones por el derrame de petróleo, después de romperse parte del oleoducto que pertenece a la compañía Esso Standard Oil, el biólogo Pedrarias Dávila, director del Área Protegida Isla Juan Venado, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-León, y un equipo de estudiantes y especialistas, recorrerán este martes las zonas costeras aledañas a la isla, para evaluar la situación y tomar acciones de remediación, si el asunto lo requiere.
La reserva ocupa una barrera arenosa orientada de noroeste a sureste paralela al litoral del Pacífico, en la ubicación costera de Salinas Grandes y Las Peñitas, mide unos 22 kilómetros de longitud, con una anchura que varía de 30 metros la parte más angosta, hasta 1,000 y 1,250 metros en la parte más ancha.
La reserva natural fue dada en administración a la UNAN-León por el gobierno de Nicaragua para un período de diez años. “La isla es responsabilidad de todos, no sólo de la universidad, pero como institución responsable vamos a averiguar en qué condiciones se encuentran las aguas. Si observamos agentes contaminantes de hidrocarburos, peces y camarones muertos, iniciaremos medidas de remediación”, explicó el especialista.
Dávila señaló que las mismas aguas se encargan de propagar el agente contaminante y es peligroso que lleguen hasta la isla. Se pone en riesgo grandes hectáreas de mangles, bosques secos y ocasionaría mortandad en conchas, cangrejos, camarones y peces, refirió.
Según el funcionario, la zona de amortiguamiento de la Isla Juan Venado cuenta con una gran variedad de especies que son representativas de Nicaragua; lagartos, venados, tigrillos y otras como las tortugas marinas que llegan al lugar a desovar. El lugar es un refugio de anidación de muchas aves residentes y migratorias.
“Si encontramos residuos de hidrocarburo flotando en las aguas marinas, vamos a actuar inmediatamente utilizando equipos para sacar el producto contaminante de manera manual”, aseveró el biólogo.

Marena no se pronuncia
EL NUEVO DIARIO solicitó información al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena, a través de su oficina de Relaciones Públicas, y aunque nos prometieron brindarnos detalles sobre lo ocurrido, hasta en horas de la noche de ayer sus afirmaciones se tradujeron sólo en puras promesas.
Iris Valle, oficial de Energía del Centro Humboldt, una asociación civil por la promoción del desarrollo territorial y la gestión ambiental, expresó que la información recabada en la zona indica que el derrame inició en la mañana y se pudo controlar hasta la tarde.
“Nos dijeron los pobladores y algunos trabajadores que, en principio, se trató de cerrar la válvula central, también se trató de controlar el derrame llenando baldes, barriles, con todo lo que se pudiera utilizar en ese momento”, manifestó Valle.
Hay que recordar que el derrame de petróleo ocurrió cuando trabajadores del consorcio Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa) rompieron parte del oleoducto que pertenece a la compañía Esso Standard Oil, cuando se dedicaban a las labores de extraer tierra y otro tipo de material que son usados en la construcción de la refinería “El Supremo Sueño de Bolívar”.