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Los Balcanes, primer “bailongo” popular

* Don Luis Miranda y el barrio Cristo del Rosario * Las novias, hoy bisabuelas, los bailarines, el Luz y Sombra, Cardoza y “Cuchara” en el barrio Las Latas

Edgard Barberena

Desde una posición estratégica del barrio Cristo del Rosario comenzó en los años 40 a vender comida, refrescos y tragos y a ponerles a los clientes música cuando éstos pedían escuchar una canción, previo pago por cada pieza musical.
Así nacería poco después el primer “bailongo” popular y que bajo la influencia de la Guerra Mundial, su dueño don Luis Miranda, lo bautizaría Los Balcanes.
Así don Luis se convirtió en el primer capitalino en establecer los domingos fiestas populares donde solamente los hombres pagaban y por donde desfilaron las orquestas más famosas de las décadas de los 40 y 50, recuerda para END Exequiel Miranda, hijo de don Luis.
“En Los Balcanes pasaron muchas muchachas de las que ya viejitas cuando me las encuentro en la calle me saludan y me preguntan ¿Vos sos hijo de don Luis Miranda? “Ahí ellas bailaron, unas fueron reinas y muchas se conocieron con quienes fueron o son sus esposos”, dijo Exequiel.

Elección de las reinas
Dice Exequiel que las reinas “no eran elegidas al dedazo, sino mediante votaciones donde participaban los que llegaban a bailar (hombres y mujeres) y el rey feo se ganaba mediante una competencia que se hacía en bicicletas y con un lápiz pasaban ensartando unas argollas. El que hacía más puntos con las argollas ese era el rey feo.Y eso no era fácil porque en la calle ponían obstáculos de arena.
Exequiel estaba muy pequeño, pero recuerda que a las fiestas de Los Balcanes desfilaron una serie de agrupaciones musicales entre ellos el Champú Musical que dirigía Guillermo Domínguez quien era muy amigo de don Luis Miranda.
También se presentaron los Satélites del Ritmo, el conjunto Bahía, los Solistas del Terraza, la Marimba Estudiantil, Julio Max Blanco. También cantó en Los Balcanes “Yo soy tu prisionero” Abraham Loáisiga, quien hasta le sacaba lágrimas a las muchachas de la época. También desfilaron con el canto Luis Méndez, Rafael Gastón Pérez “Oreja de burro” y otros.

Róger Arteaga con el acordeón
Recuerda Exequiel que para esa ocasión el ahora presidente de Amcham, Róger Arteaga Cano formaba parte del conjunto Bahía, cantaba y tocaba el acordeón. Para esa ocasión Arteaga “me dijo en una ocasión que iba a estudiar economía en la universidad porque se acababa de bachillerar”.
Dice que muchos grupos que los sábados tocaban en Radio Mundial, el domingo se presentaban en Los Balcanes.
Los días de San Luis, el fundador de Los Balcanes hacía una gran celebración, cerraba las calles y hacía competencias y premios para los ganadores. Ahí se escogía a la novia de Los Balcanes.
El lugar donde funcionaron los bailes era propiedad de don Luis, pero después de su muerte se vendió, después que personas malintencionadas se querían apropiar del terreno y como “se decían sandinistas me vi en la necesidad de vender el terreno para no tener problemas”, expresó Exequiel.

“Le echaron la vaca a mi papá”
Los bailes se terminaron después que don Luis murió el 15 de Septiembre de 1964, aunque en vida de Miranda hubo otros lugares que quisieron hacerle la competencia a Los Balcanes como fue el caso de los hermanos Chamorro que hacían fiestas de donde fue el Cine Rosario 1 cuadra abajo y 1 al lago. También Luz y Sombra compitió como Los Balcanes desde el mismo cine 2 cuadras al lago.
Otro que quiso quitarle el público a don Luis fue Adolfo “El Chino” Cardoza (tenía una sastrería) quien comenzó a hacer fiestas en su casa en las inmediaciones de la iglesia de Cristo del Rosario. Después del terremoto de 1972 Cardoza instaló las fiestas de donde fue el Arbolito media cuadra abajo, a mano izquierda, junto donde ahora está la farmacia Lacayo.
Y el nombre de Los Balcanes no fue algo que a don Luis se le ocurrió por “chiripa” sino por historia. En la guerra de los 40 cuando Hitler se quiso apoderar del mundo, se comenzó a hablar de que estaban peleando en las montañas de Los Balcanes y el nombre atrapó la imaginación de Don Luis.

Habla uno que bailó en Los Balcanes
Andrés Mendoza, de 71 años de edad, quien llegó jovencito a bailar mambos, cha cha chá y otos ritmos de la época a Los Balcanes en 1950, relató a END que por los años cincuenta, una de las primeras novias que tuvo el lugar fue Mercedes Bone, quien todavía vive en EU, después le siguió Vilma Chávez.
Recuerda que Luis Miranda mantuvo los bailes de una forma disciplinada. La entrada era de 3 córdobas los varones cuando tocaba un conjunto. Cuando había dos agrupaciones musicales la entrada era de 5 córdobas, sin que las damas pagaran entrada.
“Donde Luis Miranda ningún hombre podía entrar a la fiesta camisa por fuera y él (don Luis) les decía a quienes llegaban así, métase la camisa por favor porque aquí no viene a un prostíbulo. Tampoco dejaba entrar a mujeres que llegaran con minifaldas, las mandaba a que se cambiaran.
Cinco minutos antes de las 7 de la noche los domingos tocaba una marcha donde hacían su entrada a Los Balcanes la Reina y la Novia y “nosotros nos replegábamos a la pared para aplaudir y así se abrían los jueves. Cinco minutos antes de las 12 de la noche volvía a poner la marcha e inmediatamente todo mundo salía”.
Luis Miranda mantuvo un orden en las fiestas de Los Balcanes. Como a las tres cuadras hacia al sur estaba la primera sección de Policía, el creador de las fiestas mantenía un policía en los alrededores y otro que lo acompañaba a su lado donde estaba cobrando las entradas.

Las bisabuelas miranderas
Don Luis tuvo otra característica, a todas las novias de Los Balcanes les financiaba el traje y visitaba a los padres de familia de todas las damas que competían para ser novias. Otras reinas fueron Miriam Trejos, Luisa Hernández y todas esas señoras que ahora son bisabuelas “por decir así fueron miranderas”.
Miranda nunca permitió un pleito en las fiestas y “si alguien hacía uno ese hombre ni que le pagara oro volvía a entrar a sus fiestas, y fue por eso que se dio a querer por toda la gente del barrio.

Los bailarines
Recuerda a los bailarines que pasaron por Los Balcanes como Armando Pastrán, Bayardo Peña, Carlos Doña –a quien se le conocía como El Peinero y quien fue fundador de END-, Rafael García, “El Loco Helado”, “Pipián”, “Pepe Limón”, Lisímaco Chávez, los que se dieron gusto bailando swin con temas como “La Calle 12”, “Pájaro a la luz de la luna”, “Labios calientes”, “El último rodeo”, “El Manicero”, “El Boticario”, “El Chivirisco”, entre otros.
Dice que cuando tocaban dos conjuntos, entre los espacios don Luis ponía música de la Sonora Matancera. “Ahí escuché por primera vez temas como “Oro falso”, “No toques ese disco”, “En el balcón aquel” y temas de Celio González, Daniel Santos y todos los cantantes que pasaron por esa agrupación musical.
Sostiene Andrés que Luis Miranda fue el primero en establecer los bailes populares de aquella Managua, “pero el primero que hizo fiestas parecidas fue “Cucharada” que quedaba en las inmediaciones donde fue el cine Managua, cerca de la iglesia Santa Ana, en lo que se conocía como barrio Las Latas.
Dice el doctor Danilo Aguirre, oriundo del barrio San Sebastián, que “Cucharada” cobraba 25 centavos (a los hombres) y una persona pasaba cobrándoles cuando estaban bailando. Esas fiestas las hacían con vitrolas y los chavalos seguían a los carretones para saber dónde iba a ser la pachanga.

Escuela de baile
Los Balcanes fue como la primera escuela de bailes para muchas generaciones porque ahí Andrés vio cómo se hacían pases como el de la guitarra bailando cha cha chá; el pase de la bicicleta con el tema “Labios calientes”, el pase del lustrador, con los mambos. En esa época las muchachas también hacían los mismos pases del varón.