Nacional

Candidato clama por Contraloría despartidizada

* Luis Corea Hernández, Contador Público y Auditor con más de 40 años de experiencia

Luis Galeano

El contador público, Luis Corea Hernández, uno de los candidatos que propuso la sociedad civil para ocupar una de las cinco sillas del Consejo Superior de la Contraloría General de la República, CGR, no tiene reparo en pedir a los diputados del Parlamento que elijan a los funcionarios por capacidad, profesionalismo e integridad, antes que por afinidad o fidelidad partidaria.
El nombre de Corea quien ha sido tres veces presidente del Colegio de Contadores Públicos de Nicaragua y con una basta experiencia en asuntos de contabilidad y auditoría por más de 40 años, fue recogido por la Bancada Democrática Nicaragüense, BDN y el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, también fue propuesto al cargo de Contralor por organismos de la sociedad como la Federación de Asociación de Profesionales de Nicaragua, Conapro, adscrita al Cosep.
Afirma que es necesario poner nuevos rostros en el ente fiscalizador para quitarle el color de “inservible y partidaria” que tiene actualmente.

Tomando en cuenta las circunstancias actuales, ¿qué posibilidades ve de ser electo como miembro del cuerpo colegiado de la CGR?

Primero agradezco al Colegio de Contadores, A Conapro, la Sociedad Civil, a Hagamos Democracia, que son las organizaciones que propusieron mi nombre ante las diferentes bancadas de la Asamblea Nacional, entre ellos la BDN y el PLC, que recogieron mi nombre y ahora aparezco oficialmente como candidato a contralor.
Las posibilidades están, hay buenos candidatos iguales o mejores que yo, pero la decisión está en manos de la Asamblea, de los diputados, y yo esperaría que lo hagan tomando en cuenta la capacidad y profesionalismo de los que estamos en la lista propuesta.

¿Qué características son las que debería tener una persona para ser contralor?

Yo siempre lo he dicho y no ahora porque sea candidato a la Contraloría, que los contralores deberían ser contadores públicos en primer lugar y/o abogados, para que haya una combinación perfecta en quienes tomen las decisiones en el ente fiscalizador, porque el quehacer de la Contraloría tiene que ver mucho con estas dos profesiones, ya que los contadores públicos somos los expertos en asuntos de control, por nuestra formación y especialización, hemos logrado ser auditores independientes y sabemos cómo debe realizarse una revisión al manejo de una entidad, ya sea pública o privada, y por lo tanto hay una formación encaminada hacia el objetivo del trabajo que realiza el ente fiscalizador, que es el organismo superior de control del buen uso de los bienes del Estado.
Y por el otro lado, tenés la parte legal, porque en manos de la Contraloría está determinar responsabilidades administrativas, civiles y presunciones penales, luego de hacer la revisión contable, y cuando se tome cualquiera de las decisiones, debe llevar las formalidades legales, para que esa resolución sea fuerte y no se caiga.

¿Cómo observa usted el futuro de la CGR tomando en cuenta que la población la ve como inservible?

Desdichadamente así la ve la gente y más que todo esa percepción se tiene por la forma en que se han elegido a los que integran el cuerpo colegiado, cuyas profesiones en algunos casos no tienen nada que ver con aspectos contables o legales, y han sido electos más por asuntos políticos por los partidos políticos que integran la Asamblea y que son los que pueden decidir quienes se quedan o no en los cargos, aunque hay que reconocer que en esta ocasión y nunca como hoy la Sociedad Civil había intervenido tanto, en el aporte de candidatos y por eso esperamos que ésta vez no se elijan a los funcionarios desde el punto de vista partidario, sino el profesional y personal, viendo las cualidades de los candidatos.

¿No cree que el abrirse los partidos dominantes a que otros sectores presenten candidatos sea sólo para aparentar y luego decir que sí hubo consulta?

Eso está por verse y los resultados de la elección lo van a decir todo, aunque nuestro deseo es que sea una elección genuina.

¿Si la Contraloría queda en manos de los partidos que dominan en la Asamblea y se ignora a los que no son de sus planchas, que vislumbra usted?

Sería lamentable que eso ocurra, y pido a los honorables diputados que tengan la madurez suficiente, para hacer una buena selección, y poder quitarle el color partidario que actualmente tienen instituciones como la Contraloría.

¿Cómo se siente en relación con los otros candidatos?

Bien, hay muy buenos candidatos, pero yo soy contador público y auditor, he tenido larga experiencia en esto, he trabajado con firmas de auditores externos internacionales desde 1976, trabajé como asesor y Director General de la Auditoría de la Contraloría, cuando el contralor era Guillermo Potoy, en tiempos de doña Violeta, conozco bien la institución, y ya he vivido momentos difíciles de tensión como cuando se dio el caso FASO (Fondo para Sectores Oprimidos) en el que estaba involucrado con malos manejos de parte del viceministro de la Presidencia Tony Ibarra, así lo dijimos y por cual se mandó a destituir a Potoy.

¿Usted pertenece algún partido político o simpatiza con alguno?

No milito en ningún partido, pero no somos apolíticos, porque todos tenemos alguna simpatía, pero eso no debe influir al momento de hacer un trabajo apegado a la ley y las normas.