Nacional

“Mediocridad, corrupción”

* Nombres como el de Roberto Rivas, René Herrera y Omar Cabezas son una burla del presidente a los nicaragüenses, dijo Marcos Carmona de CPDH * Enriquecimiento escandaloso y violaciones a la Constitución caracterizan a la mayoría que quiere ser reelegida, lamentó Bayardo Izabá, del Cenidh * Consideran más provocación de Ortega o vive en otro planeta

Rafael Lara

Organizaciones independientes de derechos humanos rechazaron a los candidatos presentados por el Frente Sandinista, ya que simplemente reeligen en sus mismos cargos a los funcionarios salientes que, en su mayoría, demostraron un desempeño pobre, ligados a actos de corrupción, y fueron muy criticados por su ética profesional
Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, dijo que sobre los candidatos inscritos por los diferentes partidos, llamó la atención la lista de candidatos del partido de gobierno.

Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, dijo que sobre los candidatos inscritos por los diferentes partidos, llamó la atención la lista de candidatos del partido de gobierno.
“Son mencionadas personas como Roberto Rivas, René Herrera, José Marenco, para magistrados electorales, algunos personajes descalificados como magistrados de la Corte Suprema de Justicia, así como Omar Cabezas para la Procuraduría de Derechos Humanos, entre otros de su lista, que, efectivamente, parece una burla del presidente Daniel Ortega para la mayoría de los nicaragüenses”, expresó.
El director de CPDH indicó que los seleccionados deberían ser personas que respondan a la Constitución Política Nicaragüense, no a un partido político y a sus intereses personales, y de los mencionados perfectamente se conoce su fidelidad al partido y no a las leyes.

Premio a la mediocridad y a la corrupción
“Muy bien se conocen las denuncias e irregularidades cometidas por estos funcionarios y ex funcionarios. Aquí vemos que el Frente Sandinista está premiando la mediocridad y la corrupción. Es por eso que el país no avanza y estamos sumidos en la pobreza, porque funcionarios como éstos, mediocres e ineptos, que dejan mucho qué desear en sus funciones y que violentan los derechos humanos, se mantienen en sus cargos”, dijo Carmona.
Asimismo, pidió a los diputados que no reelijan a personas que mucho daño le han hecho al país. “Aquí estamos hablando del futuro de Nicaragua, y repetir a esta gente es nuevamente echar a la basura la institucionalidad”, recalcó, mencionado que la población debe ponerle el ojo y ver qué diputado vota por qué candidato. “Los diputados tienen la oportunidad de oro para votar por el bien de Nicaragua o para hundir más al país”.

En otro planeta
Para Bayardo Izabá, Director del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, la selección del mandatario Ortega da la impresión de que vive en otro planeta, porque hay una demanda general de la ciudadanía de que, en especial los magistrados electorales, deben ser removidos de sus cargos.
“Ortega es un irrespetuoso al insistir en que se mantengan en sus puestos funcionarios tan cuestionados. Ese comportamiento déspota que tiene, impositivo y dictatorial es lo que ha caracterizado al mandatario en el ejercicio del poder”, dijo el director del Cenidh.
El mal manejo de los recursos del Estado, el enriquecimiento escandaloso, ausencia de sus informes de probidad, violaciones a las leyes constitucionales, son sólo algunos elementos que caracterizan a la mayoría en la lista para ser reelegidos.
“El presidente nos propone más de lo mismo, reafirmando su “decretazo”, o sólo es una estrategia torpe de presión para negociar con los liberales, obstaculizando una pronta elección, dando largas al asunto. Así que es muy probable que se van mover influencias y coimas de todo tipo en la Asamblea Nacional, y lo más lamentable es que muchos diputados se prestan a ese juego. Al fin, no me extrañaría que el partido de gobierno pueda conseguir los 56 votos necesarios para sus aprobaciones”, comentó el director del Cenidh, alegando que se necesita una alternativa de funcionarios que tengan capacidad y ética para ocupar los cargos pendientes.