Nacional

Arboricidio en finca masatepina

* Cortan, roban y trasportan madera de árboles de casi cien años * Pérdidas por 400 mil córdobas y autores de despale andan libres * Secuelas: sequía, aumento del calor y acuíferos peligran

Tania Goussen Acevedo

CARAZO

Falta de oxígeno, agua y desgaste del suelo es lo que vendrá a repercutir en un corto plazo en los habitantes del municipio de Masatepe, jurisdicción de Masaya, después de que un grupo de personas ingresaran a la finca Santa Juana, ubicada a 500 metros del centro de la ciudad, y cortaran alrededor de 50 árboles de cedro real y de laurel para luego comercializarlos en aserríos y ventas de maderas sobre la carretera de los “Pueblos Blancos”.
Margio Acevedo, propietario de la finca Santa Juana, exteriorizó a END que después de recorrer las 40 manzanas de la hacienda constató que más de cincuenta árboles que han permanecido por más de 90 años en la propiedad, fueron cortados con motosierras y posteriormente aserraron los tablones en medidas de 2 y 3 varas; luego los sacaron en carretas y camionetas, según lo confesado por Manuel Pavón, ex trabajador de la finca, ante la Policía Nacional de Masatepe.
Las autoridades del Inafor y de la Policía Nacional se presentaron a la finca a inspeccionar y a valorar el monto de la pérdida en el corte y en la sustracción de la madera preciosa que está en período de veda.

Pérdidas cuantiosas
Las pérdidas de esta madera ascienden a los 400 mil córdobas, según estimaciones del propietario y del Inafor.
Por su parte, el subcomisionado Omar García, jefe de la Secretaría de la Policía de Masaya, declaró a EL NUEVO DIARIO que entre los sospechosos e investigados hay cuatro personas, dos identificadas como Manuel Pavón García, Margarita Rosales, “mientras que de los otros dos estamos confirmando sus identidades”.
García agregó que el problema se dio cuando la Fiscalía los dejó libres porque necesitaba un requerimiento de información por parte de la Policía, del cual ya fue proveído.
Mientras tanto la doctora María Auxiliadora Sánchez, Fiscal Ambiental, dijo que “los presuntos autores fueron dejados en libertad porque en la acusación no había los elementos suficientes para su seguimiento”.
EL NUEVO DIARIO buscó al delegado de Inafor en Masaya, Óscar Valdivia, pero según su asistente se encontraba realizando otras diligencias.
Dolores Chamorro Torres, técnica forestal de la Red de Mesoamérica y el Caribe, aseguró que “las secuelas serán negativas, porque el cedro real y el laurel son parte de las maderas preciosas que están en veda”.
Añadió que esto traerá grandes problemas en el suministro del agua y del oxígeno, en la segmentación del suelo; además contribuirá a la intensidad en la sequía y al calentamiento en la zona. Recomienda al afectado sembrar unos 300 árboles para tratar de reponer a largo plazo lo sustraído.