Nacional

“Porras instiga y divide”

* “Luchamos 16 años y ahora nos quieren avasallar”, se queja amargamente * No dejaremos que se irrespeten el fuero sindical y los contratos colectivos, expresa con firmeza * Todos los despidos son en abierta violación a la ley laboral, dice

Cristhian Marenco

Tras la ola de despidos que azota algunas instituciones estatales como parte de un enfrentamiento entre los movimientos sindicales, la lucha por el respeto a la organización colectiva de los trabajadores está siendo amenazada justamente por miembros de un gobierno que se ha proclamado como “Pueblo Presidente”.

Según Luis Barbosa, dirigente de la Confederación Sindical de Trabajadores “José Benito Escobar”, CST-JBE, a pesar de que el movimiento ha mantenido un esfuerzo constante para que se reconozcan los derechos laborales sin importar la ideología política, ahora ven que la violación a los mismos continúa.
“El problema es que en este gobierno, por lo que luchamos 16 años de manera continua, hay funcionarios que están violando el derecho a la organización y al fuero sindical, así como los convenios colectivos”, afirmó.

Despidos a “la brava”
Durante la última semana se registró una serie de denuncias por despidos injustificados a personas afiliadas a la CST-JBE en el Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, en la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria, DGPSA, y recientemente en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS.
Las personas afectadas expresaron que fueron removidas de sus puestos de trabajo por pertenecer a la Confederación Sindical de los Trabajadores y señalaron a Gustavo Porras, dirigente del Frente Nacional de Trabajadores, FNT, como incitador de estos despidos, ya que busca llenar los espacios con asociados a su organización.
En relación con el despido de Rafael Gutiérrez Valle, quien laboró en el INSS durante 29 años y era secretario general del Sindicato “William Ramírez”, afiliado a la CST-JBE, Barbosa expresó que no se siguió un proceso con base en la ley.
“Si hay un problema con un dirigente sindical, se debe seguir el proceso que consiste en solicitar ante la instancia correspondiente del Ministerio del Trabajo el desafuero, y una vez que el Ministerio lo acepta por causa justa, se procede a despedirlo, pero aquí no se hizo nada de eso”.
También apuntó que los dirigentes sindicales gozan de un fuero sindical que los protege de las anomalías que pueden cometer los empleadores, ya sea porque laboren en el Estado o en el sector privado.

Porras debe explicar
El sindicalista aseguró que han tratado de comunicarse con Roberto López, Director del INSS, pero no les ha respondido las llamadas y con respecto al despido de siete personas del Magfor y de la DGPSA, indicó que “las anomalías no pueden seguir sucediendo y el doctor Gustavo Porras tiene que dar sus explicaciones”.
En cuanto a las diferencias con Porras, reconoció que existen problemas de visión, ya que el FNT representa al sector estatal y la CST-JBE al privado.
“Tenemos problemas que no hemos podido abordar, son discusiones pendientes y hay muchas cosas sobre el estilo de funcionamiento, pero no existe debate y se quieren imponer cosas que no son correctas, por las que hemos luchado 16 años continuos”.
Barbosa explicó que la problemática radica en que el FNT se dedica a atender a los sindicatos del sector estatal, mientras que la CST-JBE a los del sector privado, pero que Porras quiere pisar terreno ajeno.

Siembran división
“Ellos le llaman siembras sindicales, pero se están metiendo en la organización que nosotros tenemos en el sector privado, para nosotros más bien están promoviendo la división en el movimiento sindical interno”, reclamó.
Barbosa recordó que cuando nació el FNT, dirigido por Lucío Jiménez, era una organización respetuosa de cada una de las instituciones, además, había una participación colegiada y consenso alrededor de la lucha.
“Antes se respetaba lo que cada organización iba a hacer, pero hubo muchos cambios, se fue Jiménez, vino el doctor Porras y las cosas no han venido funcionando de la misma manera”, criticó.
Aunque Barbosa espera que eventualmente se puedan establecer mesas de diálogo entre ambas organizaciones, resaltó que por el momento el panorama no es alentador, ya que no hay comunicación fluida.

No hay diálogo
“El diálogo está cerrado y ése es un gran problema porque sentís más bien que hay una muralla y te quieren avasallar. Pero no podemos olvidar que somos dirigentes sindicales, pero también somos militantes del Frente Sandinista, y como militantes del Frente tenemos que dilucidar estas distintas posiciones que tenemos”, agregó.
Barbosa enfatizó en la necesidad de continuar con la labor sindical para defender el derecho a organizarse, al fuero sindical y a negociar un convenio colectivo, ya que todo está establecido en la Constitución, en el Código del Trabajo y en los convenios internacionales.