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Albanisa y sus “Albitas” son auditables

* “Los resultados de la auditoría dirán cuál es el papel de Petronic en esa sociedad y decidir si podemos o no hacer otra en Albanisa”, dice Argüello Poessy * Director ejecutivo de Ética y Transparencia afirma que no hay duda sobre las facultades del ente fiscalizador para caer en los negocios “privados-públicos-partidarios-familiares” * Monseñor Mata dice que “Alba-negocios” sólo le recuerda a Somoza, que inventaba figuras y empresitas para enriquecerse con su familia al amparo del poder

Luis Galeano

El presidente de la Contraloría Guillermo Argüello Poessy, no descartó una auditoría en Alba de Nicaragua S.A., la sociedad vinculada a la familia presidencial, que inventó una serie de empresas conocidas como las “Albitas” para contratarse entre y así quedarse con una gran parte del dinero que llega al país como ayuda venezolana.
Argüello Poessy dijo que ordenar una auditoría en Albanisa, en la cual el Estado tiene una participación accionaria del 49 por ciento, dependerá del trabajo que realizan los auditores en los estados financieros de Petróleos de Nicaragua, Petronic, desde mediados del año pasado y que estará lista antes de finalizar 2009.
“Hay quienes piensan que Albanisa es una empresa privada y que no tenemos facultades para hacer auditorías, otros piensan que no es así porque es una sociedad con participación estatal, pero creo que es mejor esperar los resultados de la auditoría en Petronic para tomar una decisión definitiva sobre el asunto”, dijo Argüello Poessy.
Indicó que el resultado de la auditoría es importante, porque será a través del mismo que se determinará la situación sobre el papel que juega el Estado en la sociedad anónima, que se ha convertido en el nuevo emporio económico del país.
El subdirector General de auditorías Luis Rodríguez, dijo a Argüello Poessy que la auditoría en Petronic, se encuentra en la contestación de hallazgos y que estará lista antes que termine el año.
“Hay una vieja discusión sobre las sociedades anónimas en las que participa el Estado; yo soy del criterio que donde existe una acción ahí puede intervenir la Contraloría, pero habría que esperar lo que dice la auditoría de Petronic”, dijo el titular del ente fiscalizador.

Ya han auditado sociedades anónimas
Pero ejemplos de sociedades anónimas en las que participa el Estado y en los que la Contraloría ha ejercido sus funciones, existen, entre ellos las auditorías por medio de las cuales sancionaron en más de una ocasión a varios directivos de la Cementera, aun cuando se trataba de una sociedad anónima con participación estatal.
El ente fiscalizador también no puso en dudas sus facultades de actuar, cuando luego de realizar una auditoría a la venta de las acciones de Nicalit, a una empresa suiza, denunció de nulidad dicho proceso.
Albanisa es una empresa privada mixta, en la cual Petronic es dueña del 49 por ciento de las acciones, y el restante 51 por ciento está en manos de la también estatal venezolana Petróleos de Venezuela (PDVSA). La firma se formó en 2007 con el visto bueno del presidente Daniel Ortega y de su homólogo venezolano y proveedor, Hugo Chávez.
Bajo su alero trabajaban públicamente Alba Caruna, Alba Alimentos, Alba Generación y Alba Transporte, hasta que EL NUEVO DIARIO hizo pública a inicios de esta semana la existencia de las demás “Albitas”, entre ellas Alba Equipos, Alba Seguridad, Alba Puertos, Alba Depósitos, Alba Eólica, Alba Tecnosa y Petro Gas. Documentos en manos de este diario, demuestran cómo entre noviembre de 2008 y agosto de este año, las “Albitas” contrataron entre sí 2.3 millones de dólares.

Contratar a las “Albitas”, viola Ley 323
Roberto Courtney, Director Ejecutivo del organismo cívico Ética y Transparencia, consideró que la Contraloría tiene facultades definidas por su propia ley, para entrar sin ningún obstáculo a las cuentas de Albanisa.
“Acá no hay ninguna duda de que el ente fiscalizador debe actuar, porque hay intereses del Estado en juego”, dijo.
Pero no sólo eso. Courtney aseguró que la Contraloría debería aplicar la ley para sancionar a todos aquellos funcionarios que han caído en conflictos de intereses al ser funcionarios públicos y prestar servicios al Estado.
“Aquí, con esto de Albanisa y sus ‘Albitas’, queda claro en primer lugar que no hay cooperación venezolana, sino un negocio privado-publico-partidario-familiar, donde la Ley de Contrataciones y la Ley de Probidad, han quedado borradas completamente”, dijo Courtney.
Para el directivo de Ética y Transparencia, la creación de esta gran cantidad de dependencias alrededor de Albanisa “constituye competencia desleal para la empresa privada nicaragüense, a través de un exótico grupo de empresas de un mismo grupo que se contratan entre sí para que el dinero quede en ellos mismos”.
Argüello Poessy dijo que “se puede discutir” el hecho de que al tener el Estado el 49 por ciento de las acciones, obligue a Albanisa a celebrar licitación pública, pues, según él, se cae en el mismo dilema alrededor de las facultades de la CGR en relación con las sociedades anónimas.
“Habría que ver si hay o no violación a la ley, para ello se debe definir el papel que ha jugado Petronic en el asunto, y a partir de ahí tomar decisiones”, dijo el titular del ente fiscalizador.

Mata: “Me recuerdan a Somoza”
Por su lado, el Vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Abelardo Mata, dijo a este medio que el comportamiento del gobierno del presidente Daniel Ortega con Albanisa y las “Albitas”, representa una especie de neosomocismo, pues se comportan tal como lo hacía el dictador Somoza, enriqueciéndose al amparo del poder.
“Estamos viendo prácticamente lo mismo que hacía Somoza: hacen empresas para ellos mismos, se margina a las demás empresas, se cae en competencia desleal, todo con el afán de hacer negocios familiares”, dijo Mata.
Añadió que “si a los negocios de la familia le sumamos que Somoza tenía sus turbas con la Nicolasa Sevilla, ellos (el gobierno) también tiene sus turbas; Somoza tenía su cuerpo de orejas y ellos también las tienen y están fregando a la población, intimidándola”.
Lamentó el engaño al que someten a la población nicaragüense haciéndola creer que hay un gobierno que lucha por mejorar la vida de los pobres a través de una cooperación que queda en la bolsa de las empresas familiares.
“No hay tal de seguir la ideología a favor del pobre, ni los ideales con los que uno conoció al Frente Sandinista, se han venido perdiendo y a lo que estamos asistiendo es a los mismos actos del pasado, nada más que con distintos actores”, concluyó el prelado.