Nacional

Desesperanza y soledad viven mujeres con sida

* “La discriminación es igual en la empresa privada y en el gobierno, y aunque se quieren morir, no lo hacen por amor a sus hijos”, dice Arely Cano * Más de 4,400 casos a la fecha y el contagio va en aumento, con un 31 por ciento de crecimiento en 2009, y entre los portadores hay 60 niños

Amparo Aguilera

Una mujer con VIH-Sida en Nicaragua tiene un triste destino: no es sujeto de empleo ni de financiamiento. Para Arely Cano, representante de ICW Nicaragua, lo que más preocupa ante ese panorama es que poco se está haciendo para revertirlo.
Cano, quien porta el VIH desde hace once años, advirtió que el 90 % de las 1,994 mujeres que conviven con el virus --cifra acumulada desde 1987-- están desempleadas. Y no sólo eso: no tienen casa propia y son jefes de familia.
“Cuando se habla con estas mujeres se siente desesperanza y soledad. Imagínense, que si es difícil para todos la situación actual, ¿cómo no lo será para una mujer con la enfermedad, que está sola y debe mantener a sus hijos? ¡Se quieren morir!, pero no lo hacen por sus hijos”, indicó con la voz entrecortada.
Según la representante de ICW, ni el gobierno ni el Estado nicaragüense, ni la empresa privada les dan una oportunidad. “Solamente la Procuraduría de Derechos Humanos ha empleado a varios compañeros con VIH, pero en el resto de instituciones eso no se observa”, destacó.
Ante esa realidad, “se ha recurrido a las microfinancieras en búsqueda de créditos para montar una pequeña empresa, pues incluso algunas han aprendido a elaborar bisuterías, porque no queda de otra, y nos dicen que no somos sujetos de crédito. No somos una garantía, porque nos podemos morir en cualquier momento; no tenemos opciones”, insistió.

Falta articular políticas
La representante del Fondo de Desarrollo de Naciones Unidas, Unifem, María Rosa Renzi, explicó que ese es un ejemplo del estigma y la discriminación que prevalece en el país.
“Se piensa que una persona con VIH lo único que necesita es medicinas, pero necesita también el sustento de vida, y eso es importante para las mujeres, porque en esa medida podrán tener autonomía económica, más confianza en sí mismas y podrán romper la dependencia de los hombres...”, argumentó.
Mencionó que entidades como el Ministerio de Salud, Minsa, están implementando acciones importantes y positivas en cuanto a la atención del segmento, sin embargo, aclaró que hace falta más.
“Hay avances, pero no son suficientes. Faltaría articular distintas políticas, por ejemplo articular la política de salud con la de educación y con la de desarrollo económico, de manera que todas las intervenciones gubernamentales y no gubernamentales cumplan con el objetivo que es darle autonomía, liderazgo y protagonismo para que sean dueñas de su propio destino”, enfatizó.
Cano subrayó que no van a dejar de demandar la inclusión económica desde la entidad que representa. “Ese es precisamente uno de nuestros retos”, apuntó, tras presentar el proyecto de participación de jóvenes universitarios y mujeres con VIH, que ejecutan en el territorio desde julio pasado, el cual busca --entre otras cosas-- empoderar al segmento.

Más casos con VIH
De acuerdo con la doctora Aurora Soto, jefa del programa ITS/VIH/Sida en el Minsa, de 1987 a la fecha contabilizan más de 4,400 casos con VIH. De éstos, más de 3 mil están conviviendo con la enfermedad.
En lo que va de 2009, el Minsa reporta 573 casos con VIH, lo que implica un aumento del 31 por ciento respecto al mismo período de 2008.
Las edades de las personas contagiadas oscilan entre los 15 y los 35 años. El Ministerio, además, registra 60 niños con la enfermedad.
Soto recalcó que están captando más personas, porque se está incrementando la realización de pruebas en todo el país. “Hemos hecho más de 57 mil pruebas, de éstas, un 40 por ciento corresponde a mujeres”, recalcó.