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Prevaricó, pero “pasó por burro”

* “Es imposible que alguien se acuerde de lo que pasó en 2000”, dicen colegas de Sala * Señalan al abogado que lo está acusando de estar actuando de mala fe

Martha Vásquez

La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia convocó ayer a conferencia de prensa para informar que el magistrado Gabriel Rivera Zeledón sí firmó la sentencia del caso de partición de herencia de los hermanos Orozco Ruiz, de Estelí, pero no lo hizo de forma dolosa (intencionada o de mala fe), pues no se acordaba que fue parte del caso y que firmó la sentencia porque no estaba recusado. “No pueden pedirle a ninguna mente humana que se acuerde de lo que ha pasado en 2000, para venir en 2009 a decir que estoy haciéndolo conscientemente”, dijo la magistrada Ligia Molina.
Por su parte, el magistrado Antonio Alemán, Presidente de la Sala Civil, dijo que “el doctor Rivera lo que hizo fue ver algo que no tenía él noción siquiera que era parte en ese juicio. Además, este expediente vino en época que ni el magistrado Rivera ni Antonio Alemán eran magistrados de la Corte, y menos de la Sala Civil”.
“Ese abogado es negligente y ha actuado de mala fe, porque los abogados sabemos que después de dictada una sentencia, no se puede recusar a nadie”, señaló la doctora Molina, refiriéndose al abogado de la señora Marina Cruz López.