Nacional

Aguas del San Juan aptas para beberlas, pero en peligro

* Talarán árboles en Costa Rica , lo que también afectará la absorción de lluvia por el manto freático * Contaminarán el río Infiernito y la quebrada El Descubrimiento en el lado tico, que alimentan el río limítrofe

Tania Sirias

Grupos ecologistas de Nicaragua y Costa Rica denunciaron que el proyecto minero a cielo abierto en Las Crucitas iniciará operaciones, causando un daño ambiental al Río San Juan. Una investigación realizada por el Centro Humboldt señaló que el agua de este afluente es apta para el consumo humano, de ahí la importancia de proteger este recurso hídrico.
“Los resultados del análisis de monitoreo de calidad de aguas superficiales en el Río San Juan se encuentran dentro de los rangos permisibles para aguas naturales y de consumo humano, según la Organización Mundial de la Salud”, declaró Felipe Ortiz, coordinador de Proyectos del Centro Humboldt.
Angélica Alfaro, oficial de Incidencia del Centro Humboldt, dijo que existe parcialidad de parte de los magistrados costarricenses a favor de la empresa minera, pese a que los comunitarios y organizaciones ambientales han señalado las múltiples afectaciones que provocará al medioambiente la extracción minera en Las Crucitas.

Arias avala proyecto
El proyecto minero fue declarado de “interés público” y “conveniencia nacional” por el presidente tico Óscar Arias, y el ministro del Ambiente Roberto Dobles, en octubre de 2008, lo que provocó reacciones en el vecino del sur, ya que se procedería a la tala de árboles, incluso de los que están vedados.
La justificación del Ejecutivo fue que este proyecto minero generaría más de 200 empleos directos y que el gobierno recaudaría en once años 70,3 millones dólares en impuestos.
“Ante esta declaración, la Organización Norte para la Vida interpuso un amparo en la Sala IV del tribunal de Justicia, y el 11 de septiembre de este año se dio la visita de inspección por dos magistrados costarricenses a la zona. Lo lamentable es que hicieron caso omiso a las declaraciones y recomendaciones de los comunitarios”, expresó Alfaro.
Como medida se interpondrá otro recurso de amparo para que se realice otra inspección, ya que los pobladores quedaron inconformes con la visita de los magistrados.

Impacto ambiental
Ortiz, coordinador de Proyectos del Centro Humboldt, dijo que el proyecto minero presentó un débil estudio de impacto ambiental, y que la presa de cola, --donde se colocan los desechos de la mina--, puede rebasarse en temporada de lluvia, o ceder su infraestructura por algún movimiento telúrico, provocando que los metales pesados se viertan directamente al Río San Juan.
También se cambiará la belleza escénica de Río San Juan, pues talarán árboles al lado de Costa Rica, afectando también en la absorción del agua de lluvia en el manto freático.
“Una vez que esta empresa comience operaciones, vendrán a contaminar el río Infiernito y la quebrada El descubrimiento, en Costa Rica, y estos vierten sus aguas directamente al Río San Juan de Nicaragua. Eso es lo que debemos evitar la sociedad civil, el Ministerio del Ambiente y la Procuraduría Ambiental de nuestro país”, señaló Ortiz.

Demandar a Costa Rica
Una de las propuestas de los organismos ecologistas es demandar a Costa Rica por querer violentar los convenios y acuerdos en materia de la conservación de la biodiversidad y del medioambiente suscritos y ratificados, al haber otorgado una licencia minera que afectará el Río San Juan.
“Se podría demandar ante la Corte Interamericana de Justicia, pero se necesitan pruebas contundentes para esto. Hasta el momento no hay contaminación, las aguas son óptimas para el consumo humano, pero una vez que empiece operación la minería sí habrán afectaciones, y es lo que no queremos”, sostuvo el coordinador de Proyectos del Centro Humboldt.
Otra opción es recurrir ante el Tribunal Latinoamericano del Agua, que es una instancia internacional de justicia ambiental, la cual no tiene un poder coercitivo, pero sí carácter moral, comentó Alfaro.
Los movimientos antimineros de Nicaragua y Costa Rica se opusieron totalmente a la aprobación del proyecto en Las Crucitas y que la Industria Infinito inicie operaciones, debido a los potenciales impactos socioambientales en la cuenca media de Río San Juan, el cual es compartido por ambas naciones.