Nacional

Impuesto a leche es ilegal

* Presidente Ortega reglamentó la Ley 688, que creaba el “aporte” de 0.5 por ciento sobre el precio de leche cruda, olvidando que una norma ulterior lo sepultaba * Gran contradicción de gobierno que sanciona impuesto, después promete derogarlo y luego lo reglamenta * “Es parte del desorden y de la jungla en que vivimos”, agrega especialista tributario Julio Francisco Báez

El presidente Daniel Ortega emitió un Decreto Presidencial por medio del que reglamentó la Ley de Fomento al Sector Lácteo y del Vaso de Leche, Ley 688, que gravó la producción lechera, aun cuando existe una ley aprobada posteriormente por la Asamblea Nacional, que exonera de impuestos a ese vital líquido, y a pesar de que el equipo económico que trabaja la “Concertación Tributaria”, en su propuesta plantea eliminar el “aporte”.
El impuesto denunciado semanas atrás por END, se encuentra en el artículo 13 de la Ley 688, y se traduce en varios millones de córdobas al año, que saldrán de un “aporte de los sectores” de la producción láctea, que pagarían 0.5 por ciento sobre el precio de litro de leche cruda, calculado sobre la base de la producción diaria o mensual del acopio o de la industria.
El impuesto, según la ley, dice que el productor de leche y la industria lechera aportarán 0.5 por ciento cada uno, lo que quiere decir que en suma se trata de un tributo del 1 por ciento de la producción.

Ley 692 prorrogó exención de impuesto
La Ley del Vaso de Leche se aprobó el 3 de junio de este año, y fue publicada en La Gaceta el 16 de ese mes. Sin embargo, el mismo 16 de junio, los legisladores dieron su voto a la aprobación de la Ley de Reforma y Adición al artículo 126 de la Ley No 453, “Ley de Equidad Fiscal” y sus Reformas, Ley 692.
La Ley 688 fue ratificada por el presidente Ortega el 2 julio de 2009, mientras que la Ley 692, fue sancionada hasta el 7 de julio. Esta última norma se aprobó, considerando “que es necesario prorrogar el plazo de vigencia del artículo 126 de la Ley 453, a fin de coadyuvar a elevar los niveles de competitividad de los sectores productivos nacionales, frente a la competencia internacional”.
La Ley 692 indica en lo referido a “Exoneraciones a sectores productivos: Se exonera de los derechos e impuestos hasta el treinta de junio del año dos mil once, a las importaciones y enajenaciones de materias primas, bienes intermedios, bienes de capital, repuestos, partes y accesorios para maquinaria y equipos destinados al uso de actividades agropecuarias y de la micro, pequeña y mediana empresa industrial y pesquera”. La leche cruda es considerada materia prima.

Báez: “Impuesto sepultado”
El experto en Derecho Fiscal, Julio Francisco Báez, uno de los más férreos críticos del impuesto a la leche, afirmó que la prórroga que se dio a las exenciones de impuestos por medio de la aprobación de la Ley 692, mató y sepultó el tributo; y añadió que aunque el presidente Ortega reglamentó la Ley 688, lo que hizo fue “tratar de operativizar a un cadáver”.
“El impuesto murió, y lo curioso es que el Presidente de la República lo reglamentó a través del Decreto 75-2009, publicado en La Gaceta 173 del 11 de septiembre, es decir, el presidente reglamentó un cadáver jurídico, y nadie puede decir que el reglamento es más que la ley, pueden emitirse miles de reglamentos, pero se tendrían como no puestos”, dijo Báez.
Añadió que la Ley 692, que liberó a las materias primas de impuestos por antonomasia, anuló la ley anterior, que era la creadora del impuesto, y ya ni se diga el reglamento que se pretendió poner en vigencia el 11 de septiembre, que lo que hizo fue intentar operativizar el impuesto.
Recordó que con la aprobación de la “Ley del Vaso de Leche”, nació una inconsistencia jurídica absoluta en términos jurídicos, por gravar con un “aporte” a la producción de uno de los productos más sensibles de la Canasta Básica, como es la leche.

Leche es materia prima
¿Cuál es “la gracia” de la Ley 692 relacionada con las materias primas del sector agropecuario? Báez explicó que una de las materias primas de ese sector es la leche, y lo dicen las leyes del país. “Es un dogma jurídico”, aseguró.
Para ello, mencionó que la Ley Básica de Salud Animal y Sanidad Vegetal, Ley 291, fue publicada el 22 de junio de 1998 en La Gaceta No. 136, y que consigna, en su artículo 7, la leche como un producto de origen animal utilizado como materia prima.
Existe, además, como derivación de esa ley, una Norma Técnica Obligatoria Nicaragüense de Producción Animal Ecológica, publicada en La Gaceta No. 80, del 26 de abril de 2004, que dice que el producto de origen animal “es el resultado de todo animal sacrificado en faena, caza, pesca o cosechas, y cuyo cuerpo o parte de éste es destinado a la alimentación, agroindustria, industria farmacéutica y otros rubros afines a la industria, así como se considera los resultados de los procesos metabólicos de los animales, los cuales se utilizan como alimento o materia prima para la industria”.
“Si hay leyes que dicen que la leche es materia prima, y si la Ley 692 dice que están exentas del pago de impuestos las materias primas para el sector agrícola, entonces, la leche está liberada del pago de impuestos”, indicó el experto en Derecho Fiscal.
Pero Báez, a sabiendas de que va a haber quienes pretendan hacer interpretaciones antojadizas, afirmó que no sólo hay leyes que describen la leche como materia prima, también la consideran grandes tratadistas y gurúes de la economía y del derecho.
El diccionario de Economías y Negocios del célebre Arthur Andersen, dice que “las materias primas son los elementos naturales, no elaborados, que se incorporan en el proceso de producción”, y desde el punto de vista del Derecho, el celebérrimo tratadista Guillermo Cabanelas, en su Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual, dice que materia prima es “la básica en una industria o fabricación, que es objeto de ulterior transformación o que se utiliza como elemento imprescindible de un proceso fabril”.
Báez menciona que en Wikipedia, la enciclopedia libre de internet, dice que la industria láctea, es un sector que tiene como materia prima la leche.
“No existe ningún resquicio de duda de que el gobierno está haciendo el ridículo, además de estar violando la Constitución, porque un sagrado principio es lo que dice el artículo 115, que señala que los impuestos deben ser creados por ley que establezcan su incidencia y tipo impositivo, garantías del contribuyente, entonces, si no hay ley, no hay impuesto”, dijo.

Doble moral tributaria
Para Báez, “la Joya de la Corona de este asunto --después de ver la parte técnico-jurídica-constitucional-- es que entre la Ley que creó el impuesto, que es la Ley 688 y la emisión del decreto el 11 de septiembre, hubo una promesa intermedia del gobierno, que fue su reconocimiento de que había un impuesto a la leche, y su promesa o intención de derogarlo”.
Indicó que esa promesa se encuentra en la filmina número 38 de la propuesta de Concertación Tributaria del gobierno. “Hay un compromiso de derogar el impuesto, y luego aparece negada con la publicación del reglamento, lo cual demuestra una doble moral tributaria”, señaló el especialista.

Las contradicciones del reglamento
Báez indicó que la contradicción social de gravar la producción de leche, se basó en una contradicción jurídica, porque la ley creó un impuesto y el reglamento de esa ley que se esperaba no fuese emitido, por razones que el mismo gobierno prometió en la Reforma Tributaria o Concertación Tributaria que es derogar impuestos a la leche, fue sancionado por el presidente, lo cual operativizó el nuevo impuesto inconstitucional, y hasta establece un código de sanciones para quien no se deje retener.
En el reglamento, se ordena abrir una cuenta en la Tesorería General de la República, para que en la misma se deposite a un fondo que administrará el Consejo Nacional de Desarrollo del Sector Lácteo, Conleche. “Es decir, el presidente dejó pintada a la Dirección General de Ingresos en este asunto, en un ejemplo concreto de cómo se están manejando presupuestos paralelos en Nicaragua”.
La Ley 688, que es hija de los diputados del norte del país --el sandinista Denis Alemán y el liberal Freddy Torres--, creó Conleche, que es el que manejaría los fondos que generaría el impuesto. “El hecho que se abra una cuenta en la Tesorería General de la República, para que ahí se maneje el fondo de Conleche, es otra arista crítica del asunto, porque la DGI, queda apenas como una normadora de sanciones, y habría que ver qué tipo de sanciones serían aparte de las que establecen el Código Tributario y el Código Penal”, explicó Báez.
Consideró que éste es el típico ejemplo del “desorden y la jungla tributaria” en que viven los nicaragüenses, por la existencia de múltiples fondos, que se convierten en presupuestos paralelos.
El Conleche es el que manejaría con absoluta discrecionalidad el fondo, y dejaría al Ministerio de Educación promoviendo un Vaso de Leche sin manejar un solo córdoba, además, que no existe nada referido a este asunto en el Presupuesto, es decir, una abierta violación a la Ley 550, Ley de Legislación Financiera y de Régimen Presupuestario, marco jurídico presupuestario del país. Ello, por tanto, es otra violación a la Constitución, que deja claro que no existen dos presupuestos, lo cual invita y obliga a recurrir de inconstitucionalidad.
El 3 de marzo de 2008, durante un encuentro del presidente Ortega con el gabinete del Poder de los Productores que están en la producción, el ministro Agropecuario y Forestal, Magfor, Ariel Bucardo, dijo que se estaban produciendo 2.1 millones de litros de leche diario, y que en 2007 se habían exportado casi 100 millones de dólares.
De acuerdo con los cálculos de Báez, realizados por sondeos con los productores de leche, de mantenerse de manera inconstitucional el “aporte” del 0.5 por ciento de la producción de leche, se generarían unos 12 millones de córdobas anuales para Conleche, si el productor de cinco vacas la vendiese directamente a empresas como Parmalat, pero como en estas transacciones participan al menos dos intermediarios, ese monto podría multiplicarse por dos fácilmente.
El especialista indicó que el argumento de que se está atacando una ley que beneficia a los niños, y que sin fondo no hay vaso de leche para los infantes en edad escolar, se cae, si se piensa en que estamos a la puertas de la discusión del Presupuesto General de la República, donde cualquier cosa que quiera entenderse como proyección y gasto social, debería incorporarse al presupuesto.
La Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo, Canislac, semanas atrás hizo un llamado a todo el sector lechero del país a unirse y a hacer presión para que se revierta el impuesto de 0.5 por ciento a su producción.