Nacional

Peligran US$100 mil para comunidades


Fermín López

PUERTO CABEZAS
Cien mil dólares que acordó dar la petrolera Nobel Energía podrían estar en peligro después de que el Consejo Regional Autónomo sigue sin rendir a cabalidad las cuentas de los primeros diez mil dólares que la transnacional entregó desde el año pasado para la ejecución del primer proyecto social.
La información fue proporcionada por el representante de Nobel Energía en esta región, Javier Ismael Henríquez, quien manifestó que desde el año pasado que el gobierno de Nicaragua otorgó a MKJ ---ahora Nobel Energía--- la concesión para la exploración y explotación de petróleo y reservas de gas natural en el Caribe nicaragüense, se suscribieron una serie de compromisos entre los que figuraban financiamientos para pequeños proyectos sociales.
Agregó que la empresa acordó entregar cien mil dólares en un periodo de dos años para que sean invertidos en pequeños proyectos comunitarios, sin embargo desde el primer momento no se ha actuado de la mejor manera, considerando que es la fecha y no han podido rendir los primeros diez mil dólares que la empresa les entregó para la construcción de un comedor, cuya obra ya tiene más de dos meses de haber sido culminada, supuestamente.
El compromiso era que para el año 2008 se ejecutarían los primeros 50 mil dólares para los primeros cinco proyectos y posteriormente los otros 50 mil dólares para los otros cinco proyectos, lo triste es que con los primeros diez mil dólares algunos directivos de la Junta directiva se enredaron tanto que ahora no saben como rendirlos.
Entre las informaciones que salieron a flote están que el Consejo Regional, un órgano de orden parlamentario, creó una oficina para la ejecución del proyectito nombrando a una administradora, que resultó ser amiga cercana del Presidente de la Junta Directiva, Carlos Alemán.

Proceso viciado
Según conoció EL NUEVO DIARIO, desde el inicio no hubo un proceso de licitación para la construcción del minicomedor, sino que buscaron a un constructor amigo partidario del presidente del Consejo. A él le dieron el trabajo de construir, sin embargo, nunca tocó dinero, ya que cualquier material que necesitaba debía solicitarlo a la administradora del proyecto, que tiene su oficina en el despacho del segundo vicepresidente de la Junta Directiva, Eduardo Romero.
Manifiesta el representante de Nobel Energía, en esta ciudad, que durante sus visitas de supervisión a la obra encontró además la dudosa calidad del material usado en la construcción, situación plasmada en las bitácoras. En su momento informó al Presidente del Consejo Regional, Carlos Alemán, pero éste nunca hizo nada. “Ahora tienen más de dos meses que culminaron con las minifaldas de bloques, el piso y el techo, pero aun no entregan a la dirección del centro porque faltan las sillas, mesas, el lavamanos ”, señaló Henríquez. Manifestó que este tipo de actitudes sólo vienen a afectar a la población que sería beneficiada, y que ahora no se sabe si la empresa va a continuar con su disposición y apoyo a las comunidades indígenas, donde son muchas las necesidades.

Padres de familia molestos
Algunos padres de familia que pidieron el anonimato dijeron dudar seriamente se hayan invertido diez mil dólares en la pequeña obra, la cual no se asemeja a la dibujada en el papel.
En dos ocasiones tratamos de hablar con el presidente del Consejo Regional Carlos Alemán y no fue posible, de igual manera lo intentamos con la administradora del proyecto, pero ella se negó a dar declaraciones, aduciendo que no estaba autorizada.
La concesión fue otorgada en dos áreas ubicadas en la plataforma marítima del Caribe nicaragüense.
La zona está localizada 120 kilómetros al este-sureste de Puerto Cabezas, capital Caribe norte, y la otra a 170 kilómetros al noreste de Bluefields, Caribe sur.
Ambas áreas tienen una extensión combinada de 800 mil hectáreas, cerca de 8 mil kilómetros cuadrados.
Según el contrato, la empresa otorgará el 15 por ciento de las ganancias en “regalías” para el Gobierno Central y las autoridades regionales del Caribe nicaragüense, que gozan de autonomía.
También acordaron que la empresa pagará el 30 por ciento de sus ganancias en impuestos al Estado nicaragüense y un 3 por ciento lo destinará para inversión en proyectos de protección ambiental, salud, educación y desarrollo de infraestructura en las comunidades del Caribe de este país.