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Presidente habló 10 minutos y la juventud desfiló

* El calor, el sol, las cinco horas para esperar el turno y demostrar sus habilidades y la incesante energía “del divino tesoro” en Plaza de La Fe * En medio de las celebraciones patrias, docentes no pudieron olvidar su precaria situación económica

Leyla Jarquín

Además, destacó la reducción del analfabetismo al 3.50 por ciento durante su segunda administración.
En el primer gobierno sandinista de la década de los 80, el analfabetismo pasó de un 53 por ciento a un 12 por ciento.
Con ese atípico discurso, el mandatario dio lugar a los 13 bloques representativos y 80 bandas filarmónicas y de gimnasia de distintos colegios de la capital que conformaron el desfile patrio.
La Plaza de la Fe Juan Pablo II estaba colmada de docentes y estudiantes que soportaron el calor y el sol durante más de cinco horas para desfilar, bailar y tocar de la mejor manera frente a las autoridades que presidieron el acto, el cual comenzó antes de las diez de la mañana y terminó a las dos y cuarenta minutos de la tarde.

Primera Dama dirigió acto
La primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de la Presidencia de la República, Rosario Murillo, estuvo a cargo del desarrollo del desfile.
Desde la tarima dirigió con señas y micrófono en mano, la entrada, el tiempo de presentación y la salida de cada una de las bandas y gimnasias.
A las órdenes de Murillo respondía el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, pues fue el maestro de ceremonia. Incluso, llegó un momento en que pareció reclamarle sobre el programa.
En la tarima también se encontraban el cardenal Miguel Obando y Bravo, el ministro y la viceministra de Educación, Miguel de Castilla y Milena Núñez, respectivamente; el representante de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura, Unesco, Juan Bautista Arríen; la alcaldesa de Managua, Daysi Torres, entre otros, y como es costumbre, los hijos, nueras, yernos y nietos de la pareja presidencial.

Estudiantes ansiosos por desfilar
Por la extensa plaza se paseaban los estudiantes, ansiosos por marchar en honor a la Patria y exhibir sus trajes y coreografías.
“Profe, profe, ¿cuánto nos hace falta para salir?, preguntó una estudiante. La docente señaló una de las primeras bandas de la lista de 80. La joven sólo arrugó la cara. Sin embargo, a la hora de hacer sus presentaciones, los jóvenes marcharon, bailaron y tocaron con energía. Frente a ellos, el presidente Ortega les hacía honor con un saludo militar.
“Juventud, divino tesoro”, dijo Ortega al inicio de su corta intervención copiando el célebre verso del poema Canción de Otoño en Primavera, de Rubén Darío.

Festejos bien, salarios mal
Durante el desfile patrio, derroche de alegría y patriotismo, docentes de colegios públicos y privados expresaron sus inconformidades por el salario que reciben.
“Con un salario de maestro no podemos tener una vida digna”, expresó María Félix Urrutia, docente del colegio público Guardabarranco.
Urrutia aseguró que al mes gana cuatro mil córdobas, lo cual no le basta ni para cubrir la canasta básica.
Por su parte, la maestra de primaria del colegio Salomón Ibarra en el Reparto Shick, Lucila Medrano, protestó por la orden ministerial que a partir de este año prohibió a los maestros tener más de una plaza. Al respecto, el docente del colegio Guardabarranco, Henry Centeno, sugirió el aumento del salario, pues dijo que al ser de una sola plaza es insuficiente.
La maestra Esperanza Ruiz, del colegio público Santa Rosa, dijo además que cuando reciben el reajuste salarial de 500 córdobas cada año, éste ya está devaluado.

Bajo salario también en privados
Docentes del colegio privado Rey Salomón manifestaron que el salario que reciben está por debajo del autorizado por el Ministerio de Educación, Mined, pues ganan dos mil córdobas al mes, mientras que el salario oficial es de 3 mil 300 córdobas mensuales. Los docentes de este colegio privado que fueron consultados por este diario no quisieron dar sus nombres por razones obvias. Quienes sí se identificaron fueron Luz Marina Rosales, Karla Flores, Claudia Ramírez y Esperanza Ruiz, del colegio público Santa Rosa. Ellas se quejaron por la falta de áreas de trabajo en ese centro, como la deportiva, además de la carencia de un laboratorio y de bibliografía actualizada.
“Las condiciones de trabajo no están de acuerdo con la transformación curricular”, señaló Rosales.
Además, reclamaron por la sobrepoblación en las aulas de clases. Aseguraron que pese a que el promedio de alumnos es de 45 como máximo, hay aulas donde hay más de 60 estudiantes. “Eso es antipedagógico”, coincidieron.
Estas docentes del Santa Rosa denunciaron también que el Mined se demora hasta cinco meses en pagar a los sustitutos, lo cual significa que éstos se retiren antes de tiempo y los maestros tengan que reintegrarse a sus labores en medio de sus subsidios.